¿Qué significan en este contexto -económicamente de los más complejos vividos por los artemiseños y cubanos todos-, más 3 000 trabajadores interruptos en la provincia y de ellos 190 sin garantía salarial?
Igualmente, ¿cómo el trabajo a distancia, opción para más de 15 000 empleados artemiseños, impacta en la calidad de los servicios y el funcionamiento de las entidades? ¿Qué papel desempeña en este escenario la sección sindical, su influencia en las decisiones y la exigencia a las administraciones para proteger, al menos el salario básico?
No sin antes coincidir en la declaración de la Central de Trabajadores de Cuba y sus sindicatos en Artemisa, en contra del bloqueo del gobierno estadounidense, a propuesta de Lisbeht Bermúdez Rodes, secretaria de la CTC provincial, se insistió en no cruzarse de brazos.
A fin con ello Eduardo Moreno Vázquez, secretario de la sección sindical, en la Unidad Empresarial Básica Flores Betancourt, de Piensos Occidente, marcó el rumbo del pleno al explicar cómo exige explicaciones acerca de por qué la diferencia de salario básico de un mes a otro, de 5 800 a 2 500 pesos, si mantienen igual producción, en su entidad.
Ana Teresa Mustelier Chachabal, afiliada al sindicato de Comercio, aludió a su experiencia, en una unidad básica con resultados, y la empresa la desintegró sin explicar nada. Faltó la fuerza del sindicato.
El sindicato debe estar más activo, exigir el intercambio con los obreros, buscar opciones de empleo y garantizar la vitalidad de los centros laborales, reflexionó Sergio Rodríguez, funcionario del Comité Central del Partido.
La limitación de energía eléctrica, que impide el riego de las producciones agrícolas, los escases de materias primas y otras afectaciones no puede opacar la responsabilidad del sindicato: representar y movilizar al movimiento obrero, y este año, el de los 100 del Comandante en Jefe, del 22 congreso de la CTC y los 15 de Artemisa, tenemos suficientes motivaciones, expresó Alexander Valdés Valdés, miembro del buró provincial del Partido.
Santiago Badía González, miembro de la Comisión Organizadora del 22 Congreso, reiteró que nos corresponde exigir a los administrativos, involucrar más a trabajadores no estatales, incluso afiliarlos, y ponderar la unidad con una fortaleza sindical en todos los tiempos, para todo ello, hay que completar la plantilla de cuadros con deudas en secretariados de la CTC y sus sindicatos.


