La regla brigadista de llevar con las letras la luz de la verdad, deparó la creación de un consejo educativo en cada municipio del país durante la Campaña de Alfabetización. En Bahía Honda, entonces perteneciente a Pinar del Río, y sin categoría municipal desde la neocolonia, inició uno el 20 de diciembre de 1960.
“Bahía Honda surgió como municipio bajo el dominio español. Después, perdió su poder legal durante la neocolonización a fin de convertirse en base naval, pero el plan terminó en el abandono y la gobernanza del pueblo no fue devuelta”, señaló Máximo Vieyto González, máster en Ciencias de la Educación e historiador del museo municipal.
El proyecto revolucionario opta por autoestablecerse y priorizar la educación. De esta forma, Mateo Joffre, líder del Liceo local y María Figueroa Valdés, representante de la Dirección Nacional para la Campaña de Alfabetización, fundaron una junta docente en la región, aunque no contara aún con su municipalidad.
Previo al inicio de la Campaña de Alfabetización, Cuba desarrolló varios estudios sociales. Según el Censo Escolar Territorial de 1961, entre los 16 246 habitantes de Bahía Honda, 3 850 eran analfabetos y 3 467 eran aptos para cursar la enseñanza. La comunidad clasificaba como la más atrasada de la provincia Pinar del Río.
Teresa Valdés Roque, licenciada en Historia y auxiliar jubilada desde la sede local de la Universidad de Artemisa, declaró que la estructura a cargo estuvo integrada por Jesús Regalado Pozo, como presidente; Juan Albert, a cargo de la estadística y Rosario Montes Álvarez, a modo de enlace con la Comisión Nacional.
“La delegación de educadores efectuaba talleres ideológicos sabatinos, reportaba sus avances y trazaba métodos de seguimiento con el fin de expandir su alcance. Dentro del plan participó un grupo de optometristas con la entrega de anteojos a los alfabetizados”, declaró María Josefa Izquierdo, quien fuera la alfabetizadora más joven de la brigada.
Según el Libro Síntesis Histórica Municipal de Bahía Honda, publicado en 2010, de los historiadores Máximo Vieyto González y Leonel Zamora Noroña, el 17 de diciembre de 1961 José Murillo, representante de la Organización de Naciones Unidas (ONU) y Abel Prieto, enviado de la Comisión Alfabetizadora, comprobaron la labor del consejo y declararon al territorio “Libre de Analfabetismo” con un 90.52% de alfabetizados.
“Ese día los brigadistas desfilaron con cartilla y manual en mano. Como resultado de la campaña, 2 310 bahiahondenses redactamos una carta a Fidel en agradecimiento por haber aprendido a leer y escribir”, indicó Gerónimo Cabrera Serrano, obrero de la Empresa Pecuario municipal y alfabetizado.
En 1976 a Bahía Honda le fue restituida su municipalidad dentro de la provincia Pinar del Río y, después, en 2010, pasó a integrar los terrenos de Artemisa.

Bahía Honda fue el único territorio carente de municipalidad en el país con un consejo alfabetizador propio. (Foto: Listado de alfabetizados por el grupo en 1961, cortesía del museo local).

La delegación de educadores trazaba métodos con el fin de expandir su alcance, organizaba talleres ideológicos y bibliografía de consulta para los alfabetizados. (Foto: Meury Valle de Mesa).

María Josefa Izquierdo fue la alfabetizadora más joven de la brigada bahiahondense. (Foto: Cortesía del museo local).

De los pobladores de Bahía Honda, 3 850 eran analfabetos, 3 467 eran aptos para la enseñanza y 3 465 fueron alfabetizados, lo que representa un 90.52% del total. (Foto: Notas de Juan Albert, estadista del consejo; cortesía del museo local).

