Asaltar la imaginación es obra de grandes. Lo sabe Maria del Carmen Murado Gaspar, capitalina por naturaleza desde el 31 de julio de 1952. Aplatanada en San Antonio de los Baños, como el Ateje y la Yagruma, que crece en las riberas del Rio Ariguanabo, es para ella un placer.
La fluidez y elocuencia de sus palabras, descubren las raíces de esta mujer. Peina canas, muestra algunas arrugas en el rostro, pero el alma es limpia y transparente cual manantial del Ojo de Agua, que alimenta al rio.
Licenciada desde 1972, en la especialidad de Historia y Ciencias Sociales, del pedagógico de Güira de Melena, Maria del Carmen ejerció el magisterio por más de cuatro décadas. Sin embargo, el arte que emana de sus manos, vive en su alma e imaginación. Es mi vecina de muchos años. La conozco como pedagoga. Cual no fue el asombro de este cronista, al saber que también es artesana.
“Después de leer una revista mujeres me interesé por un artículo que hablaba de la artesanía con botones sobre cartulina, apunta con agrado y satisfacción. Era una Pera, lo que acompañaba el escrito como ilustración. Entonces me embullé, lo hice en casa y hasta el sol de hoy”.
Mientras asalta la imaginación, Maria del Carmen Murado Gaspar, busca la cartulina, analiza los espacios donde hacer el trazado, luego lo adorna con botones. Prepara el pegamento, con el hilo y la aguja. Inicia entonces la hermosa obra que más tarde exhibe con placer y sin autosuficiencia.
La historia le sirvió a la protagonista de este trabajo periodístico para ganar el concurso por los 15 años de la provincia Artemisa. Al respecto apunta.
“Fue un reto bien difícil. Tenía nociones de historia general de la provincia y sobre todo de San Antonio de los Baños, pero había que abordar los once territorios.
Hablar de localidades, personalidades y conocer fechas alegóricas. Estudie, indagué y después confeccioné el trabajo”.
¿Esperaba ser ganadora?
¡No que va! “Sabía que el trabajo tenía vergüenza y dignidad para al menos estar entre los finalistas. Pero mire usted, gané hasta el Gran Premio”.
Conocer a la directora de nuestro semanario, Yudaisis Moreno Benítez, fue una gratificación enorme para Maria del Carmen. Tanto, que en estos momentos se esmera en hacer el logotipo de nuestro periódico para regalarlo. Una última pregunta despide nuestro diálogo.
¿Maestra o artesana?
¡Maestra, siempre maestra! El maestro tiene de artista y eso me satisface. Moldear el alma y el espíritu de mis alumnos fue siempre mi mayor privilegio. Ahora estoy jubilada y desde la artesanía también soy maestra.



