“Desde mediados de diciembre de 2025, a muchos en casa nos comenzó a preocupar más el sol, si sus rayos irradiaban más o menos, si no salía en las mañanas o era más fuerte en la tarde.
“Nos cambió la rutina meteorológica, porque un nuevo integrante de la familia empezó a ser parte de la vida, nos cuenta Yulieski Amador Echevarría, uno entre casi una centena, de los profesores beneficiados con un módulo fotovoltáico, en la Universidad de Artemisa Julio Díaz.
“La moda de los paneles, como hablamos en cualquier espacio hogareño o laboral, es una manera de sentir la soberanía más cerca, de elevar la calidad de vida, de reconocer también el aporte de los trabajadores, de ahí la gratitud sin límites de los conectados al sol”, asegura el decano de la Facultad de Ciencias Sociales y Humanísticas.
Es así como tras las más recientes medidas de la administración Trump que limitan el acceso de Cuba a la compra de combustibles, las energías renovables se imponen como garantes de soberanía.
Cuba avanza en el cambio de matriz energética hacia formas renovables, transición más pertinente aún, en medio del actual contexto. Se trata de un camino ya iniciado y ahora está entre las maneras de hacer frente, a esa pretendida “asfixia” al pueblo cubano, por el gobierno de Estados Unidos, con la puesta en vigor de la orden ejecutiva para sancionar con altos aranceles a los países que suministren combustible a la Isla.
En el municipio de San Cristóbal, los trabajadores de sectores presupuestados clave, como Educación y Salud Pública, ya han sido beneficiados con módulos fotovoltaicos.
Es una decisión que no solo estimula la labor de estos profesionales, sino que contribuye al bienestar de las familias y a la autonomía energética de sus viviendas por medio de estos sistemas generadores a partir de paneles solares.
Yanelis Santiesteban Remón, directora municipal de Salud en San Cristóbal, explicó que “a la dirección general de la Atención Primaria se le asignaron 13 módulos, con capacidades generadoras de 1200 W y de 800 W. Una comisión constituida para eso, con la presencia del Sindicato y el Partido de cada área de Salud, determinó quiénes serían los beneficiados.”
De esta manera, se distribuyeron: dos módulos al Policlínico de Santa Cruz, tres al policlínico Camilo Cienfuegos, dos a la Dirección General, uno a la Unidad Administrativa de la Salud y dos a la Unidad de Higiene y Epidemiología.
Fueron beneficiados, dijo, profesionales de las diferentes especialidades del sector y también trabajadores de los servicios. Y ya entró al municipio un nuevo grupo de estos sistemas alternativos, que próximamente se designarán para otros beneficiarios.
Santiesteban Remón, agregó que por el Programa de Atención Materno Infantil se le asignó otro de estos sistemas fotovoltaicos, a un niño dependiente de un equipo de ventilación mecánica en su hogar, debido a una patología compleja.
Aclara que al Hospital Comandante Pinares se le hizo un otorgamiento diferenciado de la Atención Primaria. El centro hospitalario recibió 31 módulos, de los cuales faltan dos por instalar. Yolani Torres Martínez, su director, explicó que en el caso de los que faltan, la causa de la demora ha sido porque se acogieron a la modalidad de pago por crédito bancario, y el trámite ha sido un poco más demorado”.
Por su parte, Educación, tiene en este territorio a 12 de sus profesionales y sus familiares beneficiados por los popularmente conocidos como “paneles solares”.
La distribución tuvo en cuenta al personal de áreas de trabajo como la Primera Infancia, el Hogar de niños, niñas y adolescentes sin cuidado parental; la enseñanza primaria, la secundaria básica, el preuniversitario, la enseñanza técnico profesional y la Dirección Municipal.
Roxana Almenares Rodríguez, directora del Círculo Infantil Félix Alberto Cordero, es una de las beneficiadas, ella comparte su satisfacción por poder contar con esta nueva alternativa. “Desde el mes pasado lo tengo instalado en la casa, el personal de Copextel hizo su trabajo de manera muy profesional y nos advirtió sobre la práctica correcta para usar este sistema. Se pueden encender todas las luces, los ventiladores, la olla arrocera, pues estos que nos dieron son de 800 W, por un precio de 58 555 pesos”.

Agregó que “el módulo tiene garantía por un año. Sinceramente yo quisiera que todos tuvieran la posibilidad de tener uno, porque realmente sí vale la pena. Espero que poco a poco se pueda llegar a más personas”.
Mientras, en San Antonio de los Baños, Yanelys de la Caridad Mojica Rodríguez, directora del Policlínico No. 1 de San Antonio de los Baños, José Hipólito Pasos y Caballero, fue otra de las beneficiadas.
“Agradezco infinitamente a nuestra Revolución. Ahora puedo adelantar los quehaceres del hogar como mujer y madre de dos hijos, aunque llegue tarde y no haya fluido eléctrico en mi circuito. Además, me sirve también para trabajar desde la casa, con documentos y proyecciones que llevo desde la responsabilidad de directora”.
Doctora en Medicina General Integral y especialista de Primer Grado, optó por la especialidad de Ginecología, pero los problemas de salud se lo impidieron. Se considera una mujer emprendedora, sensible cuando se trata de sanar una patología médica, y por sobre todas las cosas, muy humana.

Apunta como un hito trascendental en su vida la batalla contra la covid. “Fue bien difícil para todos, en particular para nosotros los médicos. En mi caso tuve que asumir casi sola todo el policlínico, porque hubo muchos médicos enfermos. Viví momentos terribles, al ver morir a seres humanos sin poder hacer nada. También salvamos a muchos, eso me sirve de regocijo. Fue una misión para probarse como persona y doctora. Esas son las que prefiero, en mi Cuba, en mi pueblo, con mi gente”.
Un premio para los Héroes
Diosdado Cordovés Alfonso, Héroe del Trabajo de la República de Cuba, es la viva estampa de la sencillez. Este veterano trabajó de manera brillante y dura por la defensa de su país, desde su puesto de innovador y un buen día sus compañeros de trabajo en las FAR y la alta dirección del país decidieron premiarlo con este honroso título.
Un hombre como él merecía y merece, por tanto, cualquier reconocimiento espiritual que se otorgue en su Patria…y también cualquier reconocimiento material.
Por estas indiscutibles razones, en fecha reciente le fue asignado por el Sindicato Provincial de Trabajadores Civiles de las FAR, un panel solar para ser instalado en su apartamento, enclavado en uno de los barrios del casco urbano caimitense.
No resultó fácil el pago de este panel. A 84 000 pesos ascendía la cifra a erogar. Un reto para el bolsillo de cualquier cubano trabajador. No obstante, a base de un honrado esfuerzo en la crianza de animales, Diosdado llegó a completar el monto requerido.
Desde hace un mes, al fin, le realizaron la instalación en la azotea de su apartamento y hoy su vida y la del resto de su familia se ha humanizado de manera notable.
Con los servicios brindados por el panel solar, en caso de apagón puede usar el refrigerador, el televisor, los ventiladores, la computadora, encender lámparas y focos, cargar los celulares, emplear el fogón eléctrico….
Sin embargo, Diosdado prefiere no abusar de este servicio y para ello ha diseñado toda una “estrategia” para que cuando deban entrar en acción algunos de estos equipos, sobre todo los mayores consumidores de energía eléctrica, el resto permanezcan apagados. Cero derroche es su consigna. Y con esta estrategia parece irle muy bien.
Caridad Hernández Borrego, Heroína del Trabajo y vecina de la calle 35, entre 28 y 32, en el apartamento 2, edificio 10, de Artemisa, no disfruta aún de las bondades del sol, aunque ya el kit le fue asignado.
En su multifamiliar debe colocarlo en el segundo piso, por lo cual, además de los seis metros de cable que incluye el kit, debe comprar otro conector, unos cuatro metros de cable y un interruptor con costos elevadísimos en el mercado de oferta demanda.
Sin embargo, ella sabe que está más cerca la luz, por ello toma el manual en la mano para ganar en cultura de qué poder instalar con la potencia del equipo.
Y cuando ya parece que no nos queda más que hablar entre el costoso equipo de 75 200 pesos, y el privilegio de tenerlo, me dice que estará a la disposición de sus vecinos, podrán compartir la novela y el noticiero y quizás hasta el agua fría, en caso de que la necesiten.
Entonces, no es difícil saber cuánta bondad llevan dentro los Héroes y Heroínas del trabajo de la República de Cuba, pues la solidaridad con la luz solar llegará a muchos más, si quienes han sido beneficiados actúan así.
Al parecer, en momentos complejos, por cada problema, Cuba se anota varias soluciones. Ya se inicia la instalación de otros 123 kits para centros que prestan servicios al pueblo, como sucursales de bancos, consultas externas de cuerpos de guardia, Hogar Materno Infantil y del Adulto Mayor, la empresa de telecomunicaciones y funerarias.
Si se le une a lo antes expuesto, la generación de los paneles solares de otras formas de gestión, las de los parques fotovoltaicos conectados al Sistema Electroenergético Nacional y a bombas de fuentes abasto, entonces el efecto Bloqueo sería menos dañino.
Más calidad de vida
La noticia sorprendió a la ariguanabense Ana Robles Videaux. Con más de treinta años de trabajo en el sector educacional, Ana, es una de los 135 docentes, beneficiados con módulos respaldados por energía solar en Artemisa.
“Aún no lo creo. El cambio en mi vida ha sido positivo. Salgo todos los días a trabajar a las 7:00 y regreso cerca de las 6:00 de la tarde. Muchas veces al llegar no tenía corriente y se me hacía bien difícil cocinar, alumbrarme”, expresa esta ariguanabense que después de un largo período como maestra primaria, pasó a desempeñarse como metodóloga de Lengua Española en la Dirección General de Educación.
En la actualidad se mantiene al frente del departamento de Enseñanza Primaria de la provincia. Gracias a su experiencia y conocimiento, Ana, forma parte del colectivo de autores del tercer perfeccionamiento que se lleva a cabo en el sistema educacional cubano y además integra el grupo que mide la calidad de los estudios regionales para la calidad del aprendizaje, un ejercicio que se realiza en varios países.
Visiblemente emocionada, agradece la entrega del equipamiento y espera que la estrategia se haga extensiva a otros sectores de la sociedad. Recalcó que, en medio de la difícil situación por la que atraviesa nuestro país, debemos mantener la educación y estrechar lazos entre padres y maestros.
Los equipos asignados cuentan con una batería que permite almacenar y distribuir la energía, además de un panel solar para su obtención.
Para su adquisición se dio la posibilidad de pagar en créditos bancarios y la parte técnica corrió a cargo de trabajadores de Copextel, encargados del montaje y los servicios de garantía.
En Alquízar, Olga Castillo Trujillo, vicedecana de Formación de la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad de Artemisa, fue también una de las favorecidas. “Representa un tremendo beneficio.
Muchos de nosotros sufríamos a menudo los estragos de los apagones, después de un día largo de trabajo. En mi caso, salía desde bien temprano para la universidad, y llegaba tarde, muchas veces sin electricidad. Ahora tengo otras posibilidades con este kit solar. Le arrancamos un pedazo al problema”.
Menciona como aspectos relevantes la posibilidad de crédto bancario y que no solo se benefició al personal docente, pues otros compañeros de la administración y los servicios fueron reconocidos”.
Sin dudas quienes han recibido estos beneficios hoy viven mejor. “Ya no me pierdo la novela” me dice Ana mientras sonríe y pienso en ella como ejemplo de cuanto pudiera hacerse con el objetivo de cambiar la matriz energética de un país que necesariamente tiene que apostar por el uso de energías renovables.



