Pocos cumpleaños atesoran tantas emociones como los 65 del Inder. Nació el 23 de febrero de 1961, y ha conseguido un sinfín de éxitos, alegrías, lágrimas de felicidad… y llevar a todos el mensaje saludable de la práctica del deporte, más allá de campeonatos y medallas.
Cuba seguirá coronando a sus ases entre la élite mundial, pero su intención no se limita a eso, sino también a hacer vibrar las comunidades con mucho béisbol tradicional y béisbol 5, con fútbol, baloncesto, ajedrez, artes marciales y muchos juegos.
Este aniversario previó la realización de Olimpiadas del Deporte desde el lunes 16 justo hasta el lunes 23, incluida la Toma Deportiva En marcha con Fidel 2026, una carrera caminata y un Festival Deportivo Recreativo cultural en los municipios, comunidades y combinados deportivos.
Barrios en transformación y los más disímiles rincones, fueron tomados por campeonatos de Béisbol 5 y las Pegueñas Ligas, a nivel de consejo popular; por fútbol interbarrios y mini fútbol; baloncesto 3×3; galas de artes marciales y deportes de combate; así como salas o peñas de ajedrez, dominó, damas y GO.
También se organizaron festivales de habilidades y capacidades, planes de la calle, festivales de juegos tradicionales, de Animación y del Adulto Mayor, entre otras actividades.
En lo adelante, y a tono con las circunstancias actuales de cerco energético contra Cuba, la tónica será esa, precisamente: incrementar las actividades deportivas y recreativas en la comunidad.
La idea consiste en elevar la diversidad de estas opciones, a fin de contribuir con la sana ocupación del tiempo libre, de forma participativa e inclusiva.
Debe crecer en eventos el Calendario Deportivo Municipal, pero mediante competencias de fácil acceso para todos, desde los barrios, con las instalaciones disponibles en cada lugar, según reveló Nelson Lara García, director provincial de Deportes.
Asimismo, los proyectos Mi Escuela Campeona mantendrán el sistema competitivo durante el curso en las instituciones educativas, en el grupo, entre grupos y grados, a nivel de planteles, combinados deportivos y de municipio.
El Inder habrá de sostener el trabajo en las casas de abuelos, hogares de ancianos, centros penitenciarios y con las personas en situación de discapacidad.
Tendrá la hermosa misión de alegrar con sus actividades físicas, deportivas y recreativas a las comunidades, principalmente aquellas en transformación y de difícil acceso, las del Plan Turquino y las zonas costeras.
Esa es la maravilla de la masividad en el deporte, que no solo construye una cantera gigantesca rumbo a la gloria y las medallas, sino que ofrece una vida más plena, regala entretenimiento y emociones… y lleva sus propios Juegos Olímpicos a cada comunidad.


