Varias efemérides de trascendencia nacional e internacional, con raíces y resonancias en el territorio, vamos a conmemorar los artemiseños en 2026. Aún estamos de festejo por los 15 años de la provincia y de este semanario. Radio Artemisa, en abril cumplirá 85 primaveras. El triste suceso del atentado terrorista, en el que murieron 73 personas que viajaban entre Barbados y Cuba, llegará en octubre a medio siglo. Dos artemiseños se cuentan entre las víctimas: Nancy Uranga Romagosa, esgrimista de Bahía Honda y Jorge de la Nuez, trabajador civil de Guira de Melena.
De manera especial celebramos este año el centenario del líder histórico de la Revolución cubana, Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz y en noviembre rendiremos tributo por cumplirse una década de su muerte. Unos días después el homenaje será por los setenta años del desembarco del Granma y del nacimiento del Ejército Rebelde.
No pasarán por alto los 130 años de sucesos históricos vinculados a la Guerra del Necesaria. Conmemoración de privilegio va a ser, la que recuerde el aniversario de la caída en combate de Antonio Maceo y Panchito Gómez Toro, en San Pedro, que no por fatal, deja de ser el más importante acontecimiento de la historia combativa ocurrido en tierras de Artemisa .
Respecto a sucesos y personalidades de la Guerra Necesaria, especial debe ser el agasajo a los representantes más destacados del internacionalismo en nuestras guerras por la independencia, que con su presencia en Artemisa marcaron pautas significativas durante la guerra. En primer lugar al Generalísimo Máximo Gómez, quien junto al Titán de Bronce trajo hasta aquí las columnas invasoras; el chileno y general de Brigada Pedro Vargas Sotomayor, uno de los valientes de Cacarajícara, cuyos restos descansan en paraje desconocido del lomerío del Rosario.
Igual reverencia merece el español José Miró Argenter, general de División y jefe del estado mayor de Antonio Maceo. No puede faltar el reconocimiento a Juan Rius Rivera, patriota puertorriqueño que ocupó el cargo de jefe del Sexto Cuerpo del Ejército Libertador después de la muerte del héroe de Baraguá.
Si bien es cierto que no se cumple este año aniversario cerrado del comienzo de la Guerra de los Diez Años, justo sería homenajear también a patriotas que llegaron de otras tierras, a pelear por Cuba libre, en aquella etapa de lucha que dio inicio al proceso revolucionario cubano, aún cuando no hayan tocado la tierra de Artemisa, en especial los patriotas venezolanos, incondicionales combatientes por nuestra independencia.
Para el tributo podemos asumir como nuestras las precisiones de René González Barrios, historiador y director fundador del Centro Fidel Castro Ruz: «Un cálculo conservador de la posible cifra de mambises venezolanos en la Guerra de los Diez Años nos acerca al centenar. Integraron el alto mando mambí los mayores generales Salomé Hernández, José Miguel Barreto y Manuel María Garrido Páez. Fueron brigadieres del Ejército Libertador, Cristóbal Acosta, Amadeo Manuit, Manuel María Garrido Pérez y José María Aurrecoechea Irigoyen. Coroneles, Ulises Urquiola, Ignacio Guerra y Cristóbal Mendoza; y comandantes, Rafael Golding y Tomás Mendoza, entre otros. Las guerras Chiquita y del 95 fueron también testigo de la presencia venezolana en la manigua cubana».
En el primer tomo del «Diccionario Enciclopédico de Historia Militar de Cuba» aparecen otros patriotas venezola- nos que participaron en la Guerra de los Diez Años y llegaron a ser altos oficiales mambises: Fernando Pedro Álvarez Saavedra,
Manuel González Flores y Nicolás Valencia. A este último, algunos historiadores lo dan como caído en combate en Hoyo Colorado (Bauta) en diciembre de 1897.
José María Aurrecoechea Irigoyen tiene para los artemiseños un significado de mayor alcance. No solo combatió en nuestra primera guerra independentista. Formó parte, de un núcleo de insurrectos que fueron precursores de los alzamientos armados en Vueltabajo. Semanas después del levantamiento de Céspedes en Demajagua, se alzó en armas contra fuerzas españolas en Candelaria, junto a un grupo de patriotas de ese territorio. Aunque fracasaron en su empeño, dejó una huella de heroísmo en tierras de Artemisa y prosiguió la lucha hasta que fue apresado y fusilado en 1870.
Mayor vigencia adquieren entonces estas palabras de González Barrios, a la luz de los acontecimientos actuales, cuando los enemigos de los pueblos de Bolívar y Martí pretenden empañar una historia de lucha común por la libertad: «Solo quien desconoce la historia de las relaciones entre Cuba y Venezuela pudiera cuestionar tan estrecha hermandad«.



