Amar es muchas sensaciones a la vez, pero dos quisiera esta cronista distinguir, una: la expresión de que algo bueno pasa dentro y se proyecta fuera de nosotros, otra: al ser o la cosa amada los queremos a salvo siempre, procuramos que nada malo les acontezca.
De esa manera amemos pues, cuidando todo aquello que nos importa y procurando que brote cada día algo bueno de nosotros para con el mundo.
Hay amores sobre los que tenemos todas las certezas y amores que son tan intensos como inexplicables, igual de válidos, igual de necesarios.
Puedes elegir o el amor te elige, puede surgir y consolidarse con el tiempo, o puede caerte encima como aguacero en medio de la nada sin que lo puedas evitar. De cualquier modo valdrá la pena.
No importa cómo lleguen a nosotros todas las formas y expresiones del amor, basta sentirlas, disfrutarlas y cultivarlas para que el vacío no agobie, para que respirar tenga sentido.
Ármese de pasiones, tenga deseos de llegar a un lugar, de terminar algo, de ver a alguien, de reencontrarse con algún personaje de su historia, trabaje con motivación, vuelva a casa con ganas porque la vida es un milagro que debemos amar.
Si es febrero celebre, pero haga a diario su amor, bríndelo a la gente, marque la diferencia, ofrezca eso que es tan vital en todo lo que da a los otros.
Piense en cómo ser útil, en cómo ayudar a resolver problemas, respete los esfuerzos de los demás, ponga su voluntad al servicio del bienestar propio y ajeno, y el amor estará hecho.
Sea cursi de vez en vez. Claudique ante unos ojos que valgan el temblor de las entrañas, escriba una cosa bonita en prosa o versos, haga de una canción un himno, diga y no se guarde lo que sea sincero y pueda conmover.
Camine a prisa si le esperan, si tiene un ritual valore ese momento, no tenga miedo de perder porque quien ama siempre gana, no cuente la duración de la victoria, solo vívela y valórela de verdad.
Y claro, hay responsabilidades que asumimos al amar. No es solo vuelo, movimiento sísmico bajo los pies y reírse por nada. Es compromiso también, pacto, equilibrio, sacrificio. Servir y apoyar.
Amemos por gratitud, por sentido común, por pertenecer, por arraigo y deber. No estemos en este mundo por estar, sino por compartir con otros el sentido de la vida. Aportemos algo a la paz, al progreso, al bienestar y al mismísimo amor sin el que muy pocas cosas pueden funcionar.
Usted no me crea, porque está en su derecho, pero si algo precisan los que aman, es entender la pertinencia de aprovechar el tiempo al máximo. Seguramente mientras lee pensará que lo sabe, que está seguro, pero jamás sabremos de medidas en cuestiones del amor. Intente que nunca sea suficiente.

