Cuando se cumplen 92 años de la muerte de Rubén Martínez Villena, Artemisa rinde tributo a tres compatriotas caídos heroicamente en Venezuela, combatiendo para extirpar de Latinoamérica «…la costra tenaz del coloniaje».
La Biblioteca Provincial Ciro Redondo García, una de las instituciones culturales de referencia en la provincia es sede del homenaje. Otro argumento valioso en el historial de un edificio, otrora Sociedad de Instrucción y Recreo Luz Caballero, escenario donde se gestó y se dio lectura a la primera biografía de José Martí, escrita por Manuel Isidro Méndez.
En esta joya de la arquitectura de la Villa Roja, estudiantes del Instituto de Segunda Enseñanza recibieron a Fidel cuando hizo su primera visita al pueblo de Artemisa, el 27 de noviembre de 1947.
En este edificio un grupo de artemiseños crearon la Juventud Ortodoxa, inspirados, por la prédica de Chibás. Algunos de aquellos jóvenes acompañaron a Fidel en la marcha de las antorchas, en el asalto al Moncada, en la prisión, el exilio, en el desembarco del Granma y con él fundaron el Ejército Rebelde y convirtieron en realidad la utopía del triunfo revolucionario.
En una sala de esa institución se velaron los restos del comandante Ciro Redondo García, el 13 de marzo de 1959. Los trajo Camilo desde Malverde, a petición de sus familiares y por una orden especial que dio Fidel.
A la peregrinación de los artemiseños frente a los féretros que guardan los restos gloriosos de los patriotas caídos el 3 de enero en la tierra de Bolívar y Chávez; se suman también, desde el sitio que ocupan la galería de héroes y mártires de la Patria, tres grandes de nuestra historia: José Martí, Rubén Martínez Villena y el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz en el centenario de su natalicio.



