Los premios Adolfo Llauradó, de la Asociación Hermanos Saíz (AHS), en las categorías de cine, televisión, teatro para adultos y teatro para niños, correspondientes al desempeño durante el año 2025, fueron entregados recientemente en la capital cubana. Entre las menciones, el nombre de Arletys González Rodríguez resaltaba por su interpretación de La Novia en la obra La noche más oscura, de la Compañía de Teatro Para Niños Los Cuenteros, de San Antonio de los Baños.
A sus 35 años, Arletys González Rodríguez, graduada de la Escuela de Instructores de Arte 13 de Marzo y Licenciada en Estudios Socioculturales, atesora este reconocimiento con mucho cariño, aunque asegura que ya antes le había llegado con este personaje un agasajo mayor.
«El premio más grande me lo dio el público en San Antonio de los Baños, cuando se estrenó la obra. Mi personaje es el malo y desde la primera presentación los niños le gritaban a La Novia, porque les caía muy mal, y ese era el objetivo. En el Festival de La Habana fue igual y en la Casa de la Música de Artemisa también.
Aunque desde 2017 esta muchacha inició su andar en Los Cuenteros, en La noche más oscura, el último estreno de la prestigiosa compañía teatral, tuvo su primer protagónico. “Hasta el momento solo había asumido personajes que están en el repertorio, pero que habían sido construidos en su momento por otros actores. Darme la posibilidad de ver nacer este personaje, de hacerlo crecer yo, de ponerle la voz, las intenciones, de manipularlo, y que tenga esta aceptación y este reconocimiento, ha sido una sorpresa. Lo estoy disfrutando mucho, y me da más fuerza y deseo de continuar en lo que hago”, asegura.
En sus palabras se percibe la pasión de quien siempre quiso tener un lugar dentro de esta agrupación. “Desde que estaba en la 13 de Marzo lo conocí, amé lo que hacían y me propuse estar ahí. En enero del 2017, cuando comencé con ellos, yo prácticamente lo que tenía por el teatro de títeres era amor. Me faltaba técnica, no conocía el muñeco, y Los Cuenteros fueron y son escuela. Con ellos he aprendido a respetar, amar mucho más y sobre todo a trabajar con el títere, específicamente para niños. Con ellos me profesionalicé. Gracias a ellos, soy actriz profesional”
Esta jovencita menuda, que sortea a diario las vicisitudes del transporte, pues reside entre Alquízar y Güira de Melena, le pone empeño y pasión a un oficio concebido para alimentar el alma sobre todo de un público tan especial como el infantil.
“Yo disfruto actuar con los títeres, en vivo, disfruto que el niño se acerque por detrás del retablo y te pregunte todo y te mire. Y me llena de placer que los padres se acerquen y te agradezcan. Esa interacción es única, como también lo son los ojos de asombro de los pequeños cuando vamos a comunidades donde nunca habían visto un títere. Eso es grande y reconforta.
Más allá de las tablas, se confiesa amante de la paz y de su familia, en la cual han encontrado también un lugar privilegiado algunos animales. “Me gusta llegar a casa y que estemos todos juntos y sanos, dedicarle tiempos a mis perros y gatos, y si tengo un chance llegarme bien cerca del mar para sentir ese olor rico. Y adoro el campo, soy una guajira que disfruta también abrazar un árbol y ese contacto con la naturaleza que también le da sentido a la vida”.
Además de los títeres, Arletys confiesa que le encanta escribir. “Trabajé mucho tiempo como guionista en la emisora Radio Ariguanabo, y colaboro con los Estudios de Animación de Cubavisión. Soy guionista del programa Aventuras con el televisor y manipulo y hago títeres para audiovisuales. Eso también me encanta y es una forma diferente de trabajar, de moverte y actuar.
Para Los Cuenteros tiene miles de elogios, por ser la escuela donde tanto ha aprendido y el refugio a donde siempre va, para también olvidar cuanto de feo pueda haber en el mundo.
Si tiene usted entonces la posibilidad de disfrutar de esta obra de teatro, recuerde siempre que, detrás de La Novia que tanto rechazo genera, existe una muchacha noble y muy profesional que cada mañana se levanta en busca del mejor de los premios: la sonrisa de los niños.



