A Artemisa le ha nacido otra estrella. Eso opinan cuantos han visto lanzar al novato Brander Guevara Valdés, quien cumplirá 23 años el 20 de febrero. Hay quien disfruta adivinar a cuántos rivales ponchará cada vez que sube al montículo; de hecho, lidera la 64 Serie Nacional con 100 chocolates en apenas 79,2 entradas, a un promedio de 11,3 por juego.
Con su recta de entre 94 y 96 millas por hora, su cambio de 88 a 90 y la slider de 84 a 87, es un tormento para los adversarios. El 3 de diciembre toreó a 14 camagüeyanos sobre el home plate y, solo unos días después, el 20, dejó a 15 Piratas espadeando contra el aire.
El pícher del municipio de Artemisa, se convirtió en el segundo local con esta cantidad de ponches en un desafío, tras el fallecido Miguel Alfredo González. Apenas ocho lanzadores habían propinado 14 o más en un partido, desde la 45 Serie Nacional de Béisbol: ¡en 20 años!
Los más recientes son Yoennis Yera, en 2024, y Julio Alfredo Martínez, en 2013, de acuerdo con las estadísticas publicadas en el perfil de Facebook Cazadores de Artemisa.
Muchos comentan sobre el interés de organizaciones del béisbol japonés, como los Halcones de Soft Bank, en el derecho artemiseño. Aluden a una visita de scouts a Cuba en este propio mes, para apreciar a varios peloteros, entre ellos el número 31 de los Cazadores.
Por si no bastara, será el principal abridor de Cuba en el Mundial Sub-23 de este año en Nicaragua.
“Al principio fui como todo niño inocente: solo era un juego en la casa o en la calle, hasta que entré en él y empezó la pasión por la pelota”.
Luego de varios años cubriendo la primera base, a los 11 ese brazo prometedor y la fluidez de tus lances hicieron que los profesores te convirtieran en pícher. Ya en el equipo sub 15 al Mundial de Panamá 2018, lanzabas rectas hasta de 90 millas; hoy alcanzas 96. ¿Lo atribuyes a un componente genético, a la fuerza, la flexibilidad… o a la técnica y eficiencia mecánica en los movimientos?
“Cada quien viene con su don. Desde niño he tenido buen brazo. Pero no todo es genética o ese don: hay mucho trabajo dentro y fuera del terreno; eso me ayuda a desarrollar mi velocidad. Y tengo dos cosas muy buenas para el deporte, disciplina y constancia en mejorar”.
A pesar de esa recta, has dicho que tus mejores armas son la slider y el cambio.
“Tengo varios lanzamientos en mi repertorio; obvio, mi punto fuerte es la recta, porque alcanzo buena velocidad y la domino, pero lanzo también una buena slider, que empleo con éxito al igual que el cambio. Son armas efectivas si sabes ubicar los picheos”.
Y te hemos escuchado afirmar que te gusta sentir la emoción al actuar ante muchas personas. ¿No te provoca nervios? ¿Cómo los enfrentas?
“Esa es una pregunta muy buena, porque muchos no acostumbran reaccionar así; entonces, pueden sentir muchas cosas al jugar. A mí me gusta que las personas vayan al estadio cuando yo picheo. Se siente bien. Se hace notar el trabajo de uno mismo y del equipo. Lo que yo siento es emoción; ya eso de nervioso no corre por mis venas”.
Mantienes una adecuada relación entre ponches y boletos (100-40), pero en ocasiones el descontrol se ha vuelto tu enemigo. ¿Cómo lo contrarrestas?
“Eso del descontrol ocurrió al principio: mi preparación no fue la mejor, por cosas que sucedieron. Fui mejorando a través de los juegos, preparándome en el transcurso de la serie… y se notó. Ya no tengo ese problema como antes”.
¿A qué apelas para lograr el tercer strike?
“A la dificultad del bateador en el transcurso del turno al bate. Entonces sé qué picheo se le puede dificultar, para poncharlo”.
¿Persistes en tu sueño de jugar en Grandes Ligas o con organizaciones del béisbol japonés, como los Halcones de Soft Bank?
“Persisto en jugar béisbol. Es lo que me apasiona. Donde esté mi oportunidad, la voy aprovechar, sea con una organización de Grandes Ligas o en Japón: no tengo preferencia; lo que me interesa es jugar béisbol”.
¿Qué crees de los Cazadores y su picheo para enfrentar los play off?
“Podemos llegar lejos, solo tenemos que seguir unidos y jugar fuerte a la pelota. Contamos con buen picheo, y eso ayudará al equipo a avanzar”.
Mucho se espera de este joven en los próximos duelos de postemporada, sobre todo que gane juegos y siga repartiendo chocolates a cualquier bateador que se le pare en frente.



