Quince años en los que nunca soltó la mano de la arquera. Quince años en los que, como los amigos más fieles, le ha señalado sus luces y sombras. Juntos desde aquel 11 de enero 2011 fundacional, la nueva provincia de Artemisa y su periódico: el artemiseño, comparten sueños y metas.
En este trayecto, el Órgano Oficial del Comité Provincial del Partido, ha sido el cronista puntual de la transformación de su territorio. Desde aquellas primeras ediciones impresas que olían a tinta nueva y esperanza, hasta la actual presencia multiplataforma en redes sociales y la web, el medio ha sabido evolucionar para latir al mismo ritmo que su pueblo.
No ha habido surco, fábrica, hospital o escuela donde la pluma de sus periodistas y el lente de sus fotorreporteros no haya dejado constancia del esfuerzo de los hijos de esta tierra.
Es por eso que la celebración por esta década y media de labor no es solo un balance de noticias publicadas; es un homenaje a la fidelidad.
Durante un encuentro emotivo entre colegas, para celebrar este aniversario, se reconoció la entrega Joel Mayor, Adianez Fernández, Otoniel Márquéz, Miguel Terry, Dairis Brito y Yusmary Romero, seis de sus fundadores, quienes asumieron el reto de darle voz a una provincia que apenas se estrenaba en el mapa administrativo de Cuba.





Estuvieron presentes los amigos de la Universidad de Artemisa, Julio Díaz González, quienes extendieron al colectivo de trabajadores del medio, su gratitud por ser apoyo constante en el crecimiento de la casa de altos estudios.

Inestimable resultaron también las muestras de cariño procedentes de la UBPC Rigoberto Crocho y la UEB Transporte Escolar, quienes pusieron todo su empeño para lograr una jornada de celebraciones a la altura de la efeméride.
Yudaisis Moreno Benítez, directora general del semanario, agradeció la impronta de su primer director Norberto Rivero, quien trajo hasta Artemisa el periódico multiplicado de El habanero.

Asimismo ratificó el compromiso de seguir perfeccionando el modelo de prensa, apostando por un periodismo más cercano, riguroso y multimedial, que se parezca cada vez más a la complejidad y belleza de la sociedad artemiseña.
Quince años después, la arquera sigue tensando el arco y lo hace con la seguridad de que, a su lado, hay un testigo fiel que narrará cada una de sus flechas lanzadas hacia el futuro.


