Al cierre de 2025, Caimito distingue como el único municipio que no reportó niños fallecidos, mientras, Artemisa logra una tasa de 3,7 por cada 1 000 nacidos vivos y Alquízar de 6,6, para sumarse a los mejores resultados en este importante indicador.
Yanelis Amador Borrego, directora provincial de Salud Pública, explica que aunque se culmina el año por debajo de la tasa del país, se incumple el propósito provincial de 6,9 por cada 1 000 nacidos vivos.
“Terminamos con una tasa de 9,0, superior al año anterior de 5,9. Hubo 3 440 nacimientos (118 menos que en 2024), con 31 fallecidos (diez más que en el período precedente)”, acota.
Explica la directiva que 16 de los menores de un año fallecieron en hospitales fuera de la provincia y cuatro, correspondieron por dirección al territorio, sin tener atención de los equipos nuestros del Programa de Atención Materno Infantil (PAMI).
“Mariel, aunque no cumple el indicador, al exibir una tasa de 7,1, también se ubica por debajo de la media provincial. El resto de los municipios reportaron tasas más elevadas, incluso el bajo peso al nacer también se incrementa con respecto al año anterior”, argumenta.
A pesar de ello, es satisfactorio mostrar que se logró cero mortalidad materna en los 11 municipios. Además, se cumplen indicadores como la tasa de mortalidad prescolar: 2,4 por 10 000 habitantes y la escolar, en 1,5”, detalla la directora.
El 2025 también trajo para Artemisa un parto de trillizos, siendo de las alegrías del PAMI, en particular, del equipo del hospital Comandante Ciro Redondo García, de la ciudad cabecera.


