Cada final de diciembre, la Real Academia de la Lengua Española (RAE), publica las nuevas palabras que nutren y actualizan su léxico. Como casi siempre, destacan las relacionadas con la tecnología, aunque también se incluyen de música, cocina, deportes, clima…
En la entrega de hoy analizaremos algunos ejemplos de vocablos útiles, bellos o curiosos junto con otros innecesarios, horripilantes y hasta alocuciones compuestas.
La última actualización del Diccionario de la Lengua Española (DEL) incluye más de 4 070 modificaciones, entre enmiendas y adiciones reflejadas en su edición digital. Algunos de los nuevos términos son dana, barista, sérum, espóiler y teletrabajar.
El término dana, que significa depresión aislada en niveles altos, aunque era inicialmente un acrónimo, ha sido incorporado en minúscula y se ha estado estudiando su inclusión durante varios años.
Este proceso de estudio ha permitido introducir otros vocablos de origen científico como aerotermia, micelar y microbioma, también del ámbito tecnológico, como desarrollador y escalabilidad.
Asimismo, en la gastronomía se han añadido términos como frapé, tutifruti, wasabi y del deporte bicicross y curling, entre otros. También se ha prestado atención a palabras relacionadas con el medioambiente y la vida sana, como orgánico y sobrepastoreo, reflejando de esta manera la preocupación sobre estos temas.
No es intención de estas líneas analizar cada nueva palabra, Además de razones de espacio, a muchas de ellas el DEL les da la bienvenida por su reiterado uso, algunas procedentes de otros idiomas como es el caso de espóiler, con dos acepciones. La primera, “el alerón de un vehículo de motor” y la segunda, “importante revelación de detalles de la trama o desenlace de una obra de ficción, que reduce o anula el interés de futuros espectadores”.
Entre las expresiones compuestas por más de una de palabra, entraron en esta lista: centro de salud, voto de castigo, unidad móvil, zona de confort, definida esta última como: “estado mental en que prevalece la sensación de seguridad y comodidad con lo conocido”
Como los tiempos cambian y lo hacen a gran velocidad, la RAE ha tenido en cuenta el término utilizado para el “trabajo que se realiza a distancia, utilizando las redes de telecomunicación”: teletrabajo. Ya el verbo teletrabajar nos puede venir sobrando porque su definición sería “laborar en régimen de teletrabajo” y pensar en la conjugación de este verbo intransitivo nos hace recordar un trabalenguas infantil.
Lastimosamente entre las palabras que antes anunciamos como horripilantes, porque suenan como el chirrido que hace una tiza de mala calidad al rozar una pizarra, aparecen algunas relacionadas con temas culturales.
Juzgue usted mismo, dramaturgista que remite al teatro y en su definición describe al ayudante de dirección. ¿En serio era necesaria la palabrita? Otro ejemplo, musealizar como la acción de convertir en museo una zona de interés cultural. Tan fácil de decir así, tal cual.
No dejo agotado el tema, pues en el tintero quedaron otros ejemplos que merecen una mirada crítica, pero no queremos aburrir. Veamos a continuación la respuesta al acertijo anterior.
- ¿Qué apellido de origen español se escribe con amor? Esta respuesta, seguro resultó muy sencilla y también es posible que los aficionados a este tipo de acertijos lingüísticos hayan encontrado otras propuestas. En la que pensamos fue en el apellido Zamora, pues a la palabra amor solo habría que adicionarle, al inicio una Z y al final una A, que paradójicamente son las letras con que finaliza y comienza, respectivamente, nuestro alfabeto.
- Aquí tienes el nuevo acertijo. Con las letras de Anula parábolas, construye una sola palabra
Este nuevo acertijo resulta muy apropiado para compartirlo con los niños de la casa, pues tendrán que hacer gala de agilidad mental y sentido del humor.