La muerte tiene maneras raras de burlar al destino, de sesgar las mejores vidas; a personas que brillan con luz propia. En ocasiones se lleva consigo a los mejores hombres. Así ocurrió el 14 de julio de 2019 conDany Lázaro Valdespino Roche, quien comandaba en ese entonces el equipo artemiseño de pelota.
El luto llegó para el deporte cubano, para quienes lo conocían y sorprendió a muchos, porque la muerte siempre es dolorosa, pero duele más cuando llega sin previo aviso, sin ultimátum. También dejaba sufrimiento en la familia, en sus padres, en sus dos hijos.
“Siempre me sentí muy orgulloso de mi papá y no solo yo, también toda la familia; mis abuelos. Fue un hombre consagrado a su profesión, amaba lo que hacía; era su pasión. Como hijo siempre guardaré los momentos que compartimos, eso no te lo puede quitar nada; ni la ausencia física”, comenta Danis Junior Valdespino, el hijo mayor.
Comenzó la práctica del beisbol desde los nueve años en su Caimito natal, en un área especial. En esta etapa participó en 16 campeonatos provinciales y seis campeonatos Nacionales en las distintas categorías. Sus resultados: dos primeros lugares provinciales y un primer y un segundo lugar nacional.
En el año 1984 ingresó en la Escuela de Iniciación Deportiva ubicada en Cangrejera, por sus logros y estabilidad deportiva. Obtuvo resultados satisfactorios en las categorías 13-14 y 15-16. Posteriormente cursó estudios en la Escuela Superior de Perfeccionamiento Atlético Manuel Permuy. En 1990 comenzó en el Instituto Superior de Cultura Física y Recreación Manuel Fajardo en Ciudad de la Habana donde se licenció en Cultura Física y Recreación.
Desde septiembre de 1992 inició la vida laboral en el Instituto Nacional de Educación Física y Recreación del municipio Caimito, desempeñándose como entrenador, donde atendió todas las categorías. En esos abriles llevó también las riendas del equipo de Caimito donde conquistó varios títulos.
Cumplió misión internacionalista en Venezuela. A su regreso ocupó disimiles funciones hasta el 2013 cuando fue designado director del equipo de beisbol Cazadores de Artemisa, logrando por primera vez la clasificación entre los 8 grandes del beisbol cubano. En dos ocasiones más consiguió el pase a la segunda fase.
En el 2018 condujo al elenco de occidentales de la Serie Especial que sirvió de preparación para los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Barranquilla, y a la selección Cuba ubicada quinta en el certamen mundial de la categoría sub-15 en el mismo año.
Su vida transcurrió en el terreno de pelota, entre bates, bolas, jonrones y strikes. Su voz ya no resuena en el hogar, ni en el campo, sin embargo vive en cada rincón. Su siembra dejó el ejemplo para quienes aman el deporte nacional, es un faro, un guía.
*Los datos para este trabajo fueron facilitados por su hijo