Ahora todos en el barrio comentan temerosos el posible impacto de ómicron para nuestro país y el resto de las naciones. Como era de esperar, las alarmas se han disparado, y la decimoquinta letra del alfabeto griego está en la mira de autoridades, científicos y de nosotros mismos, pues una oleada similar a la de delta no será bien recibida en este lento bregar hacia la nueva normalidad.
¿Volveremos al principio? ¿Qué sucederá en los próximos días? ¿Está en riesgo la humanidad? Son interrogantes que atormentan una existencia ya quebrada por lo vivido. Lo cierto es que todavía se conoce muy poco sobre la evolución, transmisibilidad y complicaciones que depara esta variante del SARS-CoV-2.
Ante la especulación en medios foráneos que solo añaden más terror, y con la experiencia de casi dos años, Cuba decidió aplicar medidas de reforzamiento en el control de viajeros internacionales, procedentes de países donde ya reportan contagios de ómicron, para frenar su incidencia.
También anunció el diseño de vacunas específicas, según informó el Doctor Eduardo Martínez Díaz, presidente del Grupo Empresarial BioCubaFarma.
¿Qué sabemos de la nueva amenaza hasta el momento? Lo principal: su aparición se debe a la inequidad en el acceso a vacunas y a la influencia de los movimientos antivacunas en el planeta. Los más pobres son desfavorecidos en esta amarga historia, y la naturaleza acecha justo por el “lado más débil de la cuerda”.
Sus síntomas reflejan fiebre baja, dolores corporales (máxime de cabeza), cansancio extremo y picazón en la garganta, ni tos ni pérdida del olfato o del gusto… y aumenta la reinfección a personas que tuvieron COVID-19.
Contiene más de 30 mutaciones en la proteína de la espícula y diez en el RBD. Se estudia la efectividad de los medicamentos y, en semanas, conoceremos los resultados de las investigaciones de reconocidos laboratorios.
Afirmó Vicente Vérez Bencomo, director general del Instituto Finlay “las vacunas aplicadas tienen cierto nivel de protección contra esta variante. No quiere decir que no protegen nada. Por tanto, una de las cosas que podemos hacer es seguir vacunando”.
Pero explicó que “decidimos empezar a elaborar una variante de Soberana Plus, teniendo la proteína RBD de ómicron. Ya la iniciamos, se está construyendo esa proteína y aceleradamente nos vamos a preparar para esta situación”.
Mientras, Cuba alista su ejército de batas blancas para enfrentar, de ser necesario, la llegada del indeseado visitante. Muchos consideran la idea de “cerrarnos”, pero recordemos que la economía y el sustento dependen en gran medida del turismo y el comercio exterior; solo habrá que ser más estrictos en el cumplimiento de los protocolos. Asimismo, tu responsabilidad y la mia exigen redoblarse.
De la misma forma que sucedió antes, ahora la ciencia cubana buscará cómo encontrar la luz al final del túnel, y librar una batalla contra la desinformación, la especulación y la desobediencia.
Por cada segundo de felicidad, nos compete apoyar el esfuerzo de un gobierno que trabajó incansablemente para esparcir dosis de vida; con ellas pretendemos escribir el final de esta historia tan triste para la humanidad.
Muy buen trabajo y de mucho valor
Dios quiera que esta cepa no sea tan letal como la Delta, pues si bien es necesario el turismo, mas importante es seguir vivos, sobretodo la inmensa mayoria del pueblo que yidne que salir a » luchar,» la alimentacion en las colas diariamente. No debemos ver las posibles víctimas, como ‘» daños colaterales» . Eso es una tentación en que pueden caer quiénes deben decidir en un momento las autoridades. Hay que tomar ejemplo de lo que paso en Matanzas con el turidmo Ruso y en otros lugares, con los que salian a comprar. Hay algo que es bien serio, como decimos en buen cubano. » la gente esta suelta aunque vacunada. Mas no conocemos si realmebte proteguda. Bendiciones y que Dios nos ampare.