El sí también existe
12:30 pm. - 07/04/2018 0 comentarios | | |

El sí también existe

¿Por qué colocar el NO por delante? A veces el modo de encabezar una pregunta revela casi una intención desfavorable: “¿No has sabido de tu hija que cumple misión en África?”, “¿No te llegó el mensaje, eh?”, “¿No le han hallado el diagnóstico a su padecimiento?”, “¿No quieres almorzar?”
Elena Milián Salaberri elenams18081966@gmail.com

Más que adverbios, los vocablos SÍ y NO rebasan su función lingüística para erguirse actitud ante la vida; empezar el día afirmativa o positivamente asesta un golpe certero a la negatividad, y le cierra el paso a andar “con el pie izquierdo”, como popularmente se alude a la mala suerte.
La muy en boga Ley de la Atracción basa sus preceptos más elementales en el lugar en que ubicamos esas palabras para emprender cualquier proyecto simple o complejo; incluso para enfrentar las adversidades, tan inevitables como desafiantes.
¿Por qué colocar el NO por delante? A veces el modo de encabezar una pregunta revela casi una intención desfavorable: “¿No has sabido de tu hija que cumple misión en África?”, “¿No te llegó el mensaje, eh?”, “¿No le han hallado el diagnóstico a su padecimiento?”, “¿No quieres almorzar?”
Son apenas ejemplos extraídos del habla cotidiana, pero… todo se torna más torvo si vamos a las acciones: supe de una amiga que, dispuesta a comprar una plancha en la tienda —por supuesto en CUC—, tardó una semana para adquirirla, pues sí había el producto, pero carecían de modelos de garantía y así NO se permite la venta.
Un vecino fue por unos focos ahorradores y NO tenían cambio en la red comercial. Otro se dispuso a recoger el resultado de los análisis de su hijo, y recibió negativas en dos oportunidades: a las 11:40 a. m. le dijeron que las entregas comenzaban a la 1:00 p.m. y a esa hora la respuesta fue que esperara 20 minutos, pues aún estaban almorzando.
“No hay sellos de cinco pesos”, “no entraron las medicinas”, “hoy no se atiende a la población”, “se acabaron los turnos”… son respuestas que rebotan contra las ganas prácticamente a diario, y muchas veces NO se deben al bloqueo o a otras realidades exógenas; son la salida más cómoda y la de peores efectos, sea cual fuere la intención.
Sería muy diferente escuchar: “¿desea almorzar?”, “espere, y le hallaremos cambio a su dinero”, “puede encontrar los sellos en el correo de ‘tal municipio’”, “su medicamento entrará el lunes; venga y manténgase informado”… ah, y muy importante, la solución o propuesta acompañada de ¡una sonrisa!
La amargura y la desidia NO son opciones saludables ni para quien las profesa —mucho menos para el que sufre sus consecuencias—, capaces de acabar con la ilusión, esa tan necesaria para echar a andar los corazones y también ¿por qué no? los sueños de las naciones.
Mírese al espejo y pronuncie un SÍ al menos al día: la vida le cambiará; incluso si ha de viajar casi en los estribos de la "Aspirina" hacia su centro de trabajo, sentirá cómodo el viaje, porque una voluntad positiva le permitirá colocar el pie derecho junto al izquierdo… y salir a “comerse la vida” como el bocado delicioso que realmente es.

4:45 pm. - 09/05/2014 0 comentarios | |

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