Recomienzos después de la tormenta
7:00 pm. - 24/09/2017 0 comentarios | | |

Recomienzos después de la tormenta

Sin embargo, en el resto del país pasará mucho tiempo antes que se borren totalmente sus secuelas, esas que jamás abandonarán la mente de un millón 738 mil personas evacuadas, en especial de los miles que no han podido regresar a los hogares porque Irma se los quitó.
Adianez Fernández Izquierdo adianez.fernandez@gmail.com

Irma arrasó con fuerza destructora por la costa norte de casi todo el archipiélago; sus vientos huracanados se empeñaron en derribar todo; el mar, con potencia arrolladora, desafió a los habitantes de los litorales y les mostró toda su furia.
Tras el duro azote iniciado el jueves 7, cuando comenzó a sentirse en Guantánamo, hasta el lunes 11, cuando las inundaciones en parte del occidente comenzaron a menguar, el devastador huracán dejó incontables daños.
Fueron y son días de recomienzos, de levantar hogares, de devolver a la naturaleza el verdor arrebatado. De entre los escombros se salva lo útil, la gente saca al Sol lo poco o mucho que quedó; los niños regresan a la escuela, aun algunos sin su uniforme, pero regresan adonde el maestro, para aprender cómo enfrentar los desafíos de la naturaleza y reponerse al paso arrollador de un fenómeno imposible de evitar, pero cuyos efectos pueden minimizarse cuando se actúa a tiempo.
Poco a poco vuelven a la normalidad los hospitales, los centros gastronómicos; se levantan los postes, arreglan cables, vuelve la electricidad, y ¿por qué no?, se corrigen a tiempo las miserias humanas, y se enfrenta al aprovechado que cobra por recargar móviles o lámparas, vende a sobreprecio algún alimento, o incluso obtiene ganancias con algo tan vital como el agua.
Para suerte de los artemiseños, Irma abandonó territorio cubano sin dejarnos grandes estragos, salvo en la costa norte, donde se hizo sentir con fuerza de tormenta tropical y las penetraciones del mar dejaron huellas en poblados costeros como Baracoa.
Sin embargo, en el resto del país pasará mucho tiempo antes que se borren totalmente sus secuelas, esas que jamás abandonarán la mente de un millón 738 mil personas evacuadas, en especial de los miles que no han podido regresar a los hogares porque Irma se los quitó.
Sí, porque este huracán se ensañó con el fondo habitacional. Aunque sin datos preliminares del número de viviendas afectadas, bastan las imágenes de poblados como Caibarién y Yaguajay para saber del efecto destructor de un huracán con récords meteorológicos, al sostenerse 37 horas con vientos de más de 290 kilómetros por hora, mantener categoría 5 por tres días y generar la segunda mayor Energía Ciclónica Acumulada de la historia registrada. Según un investigador de la Universidad de Colorado, generó tanta energía como toda una temporada normal de huracanes en el Atlántico.
Con gran fuerza impactó en el sector energético. Al dañar casi la totalidad de las centrales termoeléctricas, quedó por primera vez en cero la generación eléctrica, lo cual implicó tener a oscuras todo un país. Aunque poco a poco se han incorporado siete de las ocho, los graves daños en la central termoeléctrica Antonio Guiteras, de Matanzas, máxima generadora del país, aún no permiten sincronizarla al Sistema Electroenergético Nacional.
Impactante el hecho de que 15 líneas de transmisión sufrieron averías y más de
3 600 postes y 2 039 kilómetros de líneas fueron afectados. Casi un centenar de pozos de petróleo, en el litoral norte del occidente y centro, también fueron dañados por el oleaje.
La capital cubana fue severamente afectada, y de ahí provienen la mayoría de las víctimas fatales. Arterias y túneles inundados, y un mar embravecido que por momentos hizo desaparecer la franja del Malecón, derrumbes parciales y totales, vías obstruidas por los árboles, son apenas una pincelada de los daños.
Las afectaciones más graves en la agricultura, según se ha explicado, se concentran en la avicultura, con la pérdida de la cubierta en muchas naves y afectaciones en la elaboración de pienso, y en cultivos de plátano y maíz. Hasta ahora, el único saldo favorable parece ser el acumulado de lluvia en embalses y presas, antes, bastante deteriorados por la sequía.
Irma batió con fuerza esta Cuba que hoy se levanta; los vientos huracanados destruyeron lo material, pero no pudieron remover el espíritu de lucha, la voluntad de recomenzar. Irma no pudo matarle la esperanza al niño que en Punta Alegre encontró un busto de Martí en medio de los escombros y se aferró a él, ni aun a las familias que dejó sin hogar.
Poco a poco el país se levanta, reconstruye, borra huellas, levanta casas, resiembra donde la vegetación fue devastada. Mientras, la temporada ciclónica sigue, el peligro acecha, y esta Cuba nuestra sigue alerta. Si algo nos dejó el fenómeno atmosférico fue la enseñanza de que contra la naturaleza solo podemos resguardar pertenencias, salvaguardar la vida y después, cuando su furia haya pasado, salir afuera y recomenzar.

IRMA no pudo arrebatarle la esperanza a este niño aferrado a su Martí
IRMA no pudo arrebatarle la esperanza a este niño aferrado a su Martí
4:45 pm. - 09/05/2014 0 comentarios | |

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