Modales en peligro de extinción
12:45 am. - 17/11/2015 1 comentario | | |

Modales en peligro de extinción

Hoy en día, los buenos modales parecen casi una rareza, para pesar de muchos y de las sociedades que han visto cómo su retirada ha venido acompañada de costumbres indeseables que implican exactamente todo lo contrario
Myrla Pizarro de la Uz myrla@artemisa.cip.cu

Los buenos modales, esas añoradas expresiones de buen comportamiento, muestra de preocupación y respeto por los demás, hoy parecen ser una costumbre antigua, y por más que nos resistamos a creerlo, bien podrían estar enfrentando el potencial riesgo de la extinción.

No exagero. Es una realidad notable día a día en las calles, escuelas, universidades, centros de trabajo y los distintos escenarios donde las personas interactúan con sus pares.

Hoy en día, los buenos modales parecen casi una rareza, para pesar de muchos y de las sociedades que han visto cómo su retirada ha venido acompañada de costumbres indeseables que implican exactamente todo lo contrario.

En realidad los buenos modales van unidos a la buena educación, que no necesariamente va ligada al dominio de conocimientos ni depende de haber asistido a los mejores colegios del mundo.

La buena educación mejora el curso de la vida. No hace falta ser obsequioso ni demasiado cortés, sólo tener en cuenta los diferentes estados del otro, porque portarse con educación significa marcar los vínculos entre personas sin olvidar, desdeñar o ignorar a quienes tenemos cerca.

Las buenas formas, modales, rigor y trabajo duro hacen que, por ejemplo, nuestros niños estén expuestos desde temprana edad a la realidad de la vida, lo cual les prepara para un mundo competitivo, al tiempo que les educa en la amabilidad y decencia que tanto necesitamos.

Ser educado es comportarse correctamente en cada una de las situaciones que nos encontremos en la vida, es tratar a todas las personas con total respeto, aunque no coincidamos con ellas en su forma de pensar.

Tener buenos modales no es sinónimo de ser personas "estiradas" ni de tener que conocer todas las reglas de etiqueta. Saber comportarse tiene más que ver con mostrar respeto y ayuda a que todos puedan sentirse cómodos.

En las muchas conversaciones con padres de familia he encontrado dos cosas en común. Primero, todos reconocen la importancia de estar bien preparados y por ello aprecian una “buena educación”. Segundo, el mayor motivador para tomar decisiones respecto a sus hijos es el amor que les tienen, combinado con un deseo de que sean lo más felices posible.

El problema es que algunos padres ven una falsa dicotomía entre la exigencia y la felicidad. Asocian la felicidad al mínimo esfuerzo, sin percatarse de que crecen sin la debida preparación para enfrentar las pruebas que les pone la vida.

A los seis años se desarrolla el 80 por ciento del acervo intelectual de los niños y a los 8 años se instala su personalidad. Cada vez es más frecuente encontrarse con jóvenes con edades emocionales inferiores a las correspondientes, lo cual obliga a activar las alarmas sociales, pues el éxito de un país también depende de contar con una población bien educada emocionalmente. De no remediarse la situación los adolescentes de hoy, cuando sean padres mañana, educarán a sus hijos carentes de valores.

Un aspecto importante de la comprensión de los buenos modales es ser considerado con el extraño todos los días, y no hablo de entablar conversación con cada persona que pase por la calle, sino de incluir pequeñas cortesías como sostener la puerta a otra personas para que pase, o intercambiar el "de nada" para un "Gracias" cuando la situación lo requiera.

Ser un buen oyente es por igual importante y sumamente valorado por quienes nos rodean; quizás uno de los actos más intolerables de los malos modales es la interrupción. En cualquier situación, ya sea participando en una reunión de negocios o al hablar con un viejo amigo, es bueno saberse escuchado. Aunque la interrupción a veces puede parecer natural en una conversación, hacer el esfuerzo de escuchar los pensamientos e ideas de otra persona muestra que eres un buen oyente y que valoras lo que se dice.

Los buenos modales son indispensables para desenvolvernos en la vida y ser apreciados. Van de la mano de valores como el respeto, la lealtad, la gratitud, la compresión, la tolerancia, muy necesarios para ser una persona íntegra.

Enlaces relacionados:

http://educacion.uncomo.com/articulo/como-aprender-el-arte-de-los-buenos-modales-6460.html

http://www.definicionabc.com/general/buenos-modales.php

http://definicion.mx/buenos-modales/

https://www.protocolo.org/familiar/vida_familiar/la_importancia_de_los_buenos_modales_en_la_educacion.html

4:45 pm. - 09/05/2014 1 comentario | |

COMENTARIOS DE LA NOTICIA

yudaisis
- 11/17/2015 - 08:56
1
Un saludo Muy lógica tu reflexión en momentos como estos, sobre todo para quienes tenemos la responsabilidad de formar a nuestros hijos, sabemos de la necesidad de inculcarles valores, pues somos parte de la sociedad, y para ella tenemos que prepararlos. No siempre los adultos damos el mejor ejemplo, y eso es una parte indispensable de la educación, somos el espejo de los demás....tiene que quedar bien atrás, y el haz lo que digo, y no lo que hago....éxitos en tu andar como periodista, ahhh junto a el artemiseño.

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