Las dos caras de una esencia
3:00 pm. - 03/04/2017 0 comentarios | | |

Las dos caras de una esencia

De la misma manera acuden a mi mente escenas bien desagradables en establecimientos recaudadores de divisas, aunque ya las fronteras monetarias desaparecieron en nuestro país, y lo mismo puede usted pagar en CUC o en CUP en la mayoría de los lugares
María Caridad Guindo Gutiérrez mguindogutierrez@gmail.com

El restaurante es en moneda nacional, pero de primera categoría, le escuché decir hace unos días a un trabajador del Comercio y la Gastronomía, a través de los medios de comunicación masiva.

La frase llamó mi atención y movió algunos resortes reflexivos, pues, si bien nos hemos habituado de cierta forma a escuchar criterios similares, no deja de preocupar la tendencia a colocar en pugna calidad y moneda.

Por supuesto que no hablo de precio por aquello de “lo barato sale caro”, de poder adquisitivo o preferencias, que en definitiva existen tantas como personas podamos imaginar.

¿Quién de nosotros conoce el justo valor de un servicio subsidiado por el Estado cubano? Pocos. Y ahora pienso en tantos lugares limpios y dignos, en los cuales sus trabajadores ofrecen lo mejor de sí, y con una auténtica sonrisa atienden cualquier solicitud en “pesos cubanos”.

De la misma manera acuden a mi mente escenas bien desagradables en establecimientos recaudadores de divisas, aunque ya las fronteras monetarias desaparecieron en nuestro país, y lo mismo puede usted pagar en CUC o en CUP en la mayoría de los lugares.

Podríamos entrar en la eterna disputa entre las motivaciones de quienes cobran en divisa (de origen nacional también, valga la aclaración), y de quienes nunca perciben tal estímulo salarial y recurren necesariamente a la conversión del uno por 25, con el fin de adquirir artículos de primera necesidad.

Lo que sí debe primar es el deseo de satisfacer al cliente, dígase en restaurantes, tiendas, centros de belleza y otros pertenecientes al sector estatal o por cuenta propia, categorías que tampoco marcan grandes distinciones en disímiles sitios.

En nuestro país necesitamos profesionalismo y vocación de servir, lo mismo en dos cuc que en 50 pesos, lo mismo en la paladar del vecino que en la red de tiendas nacionales. Muchos abogamos aún por el respeto y el reconocimiento a nuestra moneda primigenia, a su capacidad de compra y a su condición de principal ingreso en millones de hogares.

Se ha hablado del “día cero” y del largo camino a recorrer antes de su llegada. Transitamos por él y nos corresponde resguardar las bases de una sociedad inclusiva y humana, en la cual interese siempre, por encima de la unidad cambiaria, el bienestar de nuestros semejantes.

4:45 pm. - 09/05/2014 0 comentarios | |

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