10:15 am.
- 04/05/2014 0 comentarios | | |

El Volador ha de sacar más a la tierra

Esa es la lección imperiosa para los trabajadores de la Granja Estatal de Nuevo Tipo El Volador, en Bahía Honda
Joel Mayor Lorán joeldeartemisa@gmail.com

Pueden dar por seguro que nadie les va a mejorar sus instalaciones e implementos, ni a elevarles los ingresos: a la tierra y a los animales que poseen han de sacar todo lo necesario para su propio ciclo productivo y para vivir mejor. Esa es la lección imperiosa para los trabajadores de la Granja Estatal de Nuevo Tipo El Volador, en Bahía Honda.

Emilio Alonso, el administrador, elogió el empeño del colectivo, sobre todo de los monteros, que andan y desandan las lomas desde bien temprano y, a veces, al caer la noche, todavía persisten en no dejar desatendida una res, una yegua o un burro. Sin embargo, queda ser más eficaces.

Paulatinamente, la granja ha perfeccionado el trabajo. “En noviembre acumulábamos pérdidas por 100 000 pesos; no encontrábamos quién nos comprara los animales. Los créditos del banco para comprar animales los pagamos en salarios. Terminamos el año con escasas ganancias. Pero creo que no tendremos problemas para cerrar 2014 de manera diferente.

“Con la ceba vamos bien: de un plan de 3,6 toneladas de carne, entregamos 4,8 al matadero, aunque la Empresa no garantiza el flujo de añojas, novillas y toretes para el desarrollo del ganado”.

En cambio, incumplen el compromiso con la industria en 78 litros de leche. Emilio Alonso revela que planean revertirlo mediante el microordeño de chivas, y explica que sus vacas no son lecheras, sino de la raza Cebú, más apropiadas para criar terneros. De todas formas, con una decena de vacas sí abastecen la bodega correspondiente, llamada La Comercial.

Ahora disponen de 577 bovinos, con 20 nacimientos y tres muertes en lo que va de año. Poseen, además, chivas y carneros, 70 équidos (18 mulos) y unos 50 cerdos. Sus tierras rebasan las mil hectáreas y la fuerza laboral asciende a 50 trabajadores.

“Es cierto que tenemos dificultades, pero nosotros no salimos de aquí. A los monteros los coge la noche encima del caballo. Antes no se criaba nada; cercamos un potrero y alimentamos cochinos con palmiche. Por supuesto, debemos ser más exigentes, controlar más”.

El administrador de esta granja considera suficiente asegurar el alimento a las vacas en la primavera, que lleguen en buenas condiciones al período de seca. Después, las rotan por los potreros y, en caso extremo, las llevan a la “enfermería”, donde les proporcionan bagacillo y aflecho. Desde luego, los 86 cordeles de caña y King grass le permiten confiar en la correcta nutrición de las reses.

Producir y pelear más

Roberto Cordero elevó notablemente sus ingresos con respecto a los tiempos en Comunales. Cuando el equipo de el artemiseño llegó hasta la loma donde estaba, lo encontramos bañado en sudor, e insistía en surcar la tierra con un arado malo y dos yuntas de bueyes, para sembrar yuca.

Domingo Pérez también parecía exhausto tras la faena matutina en la vega, en los campos de yuca, boniato y plátanos. Comenta que planean sembrar maíz y crear un organopónico. Se le nota optimista.

Y Miguel Márquez ni siquiera se baja de la yegua, pues otras tareas le aguardan. Como siempre, se hace acompañar de una perra que lo sigue a todas partes, cuando anda tras una vaca parida o en la rutina habitual subiendo lomas para chequear los animales. Aprendió del padre el oficio de montero, y acumula 29 años en esos trajines.

Muchos hombres y mujeres laboriosos distinguen a El Volador, sin dudas. Pero no basta. Quien desafíe el Sol de Cuba con una guataca, un machete, un arado u otra herramienta, para hacer rendir a la tierra o a sus crías, no puede ganar apenas 500 pesos, ni recibir una jaba con algunos comestibles solo en julio y en diciembre.

Asimismo, la Granja ha de superar cuanto obstáculo interponen en su camino la burocracia y la incompetencia de ciertos directivos y empresarios, a quienes corresponde facilitarles el acceso a comprar limas y machetes, techos para naves o piezas para yipis y tractores.

¿Con qué dinero adquirirlos? Con el que proviene de la venta de palmiche y frutas, de la ceba de ganado, de todas sus producciones. Quien no entienda que un por ciento de tales ingresos ha de usarse ineludiblemente en mejorar las condiciones de trabajo, está queriendo atarles de pies y manos. Les toca a ellos producir más, ingresar más y también pelear más por sus derechos.

10:15 am.
- 21/04/2014 0 comentarios | |

ESCRIBIR COMENTARIOS

*Los textos que aquí se publiquen representan la opinión de los internautas. No obstante el periódico se reserva el derecho de publicar aquellos comentarios que tengan palabras obscenas, ofensas o emitan criterios en contra de los principios de nuestra Revolución.
SECCIONES