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- 21/07/2018 0 comentarios | | |

La vocación humanista de Silva

De Las Martinas, en Pinar del Río, solo salen estrellas. Lo confirman, entre otros, el músico Will Campa y Lázaro Silva Ramos, orgullo de la Medicina en Artemisa
María Caridad Guindo Gutiérrez mguindogutierrez@gmail.com

“El buen médico trata la enfermedad; el gran médico trata al paciente que tiene la enfermedad”.
William Osler, Padre de la Medicina Moderna (Médico canadiense 1849-1919)

Su voz modulada y su hablar pausado, transmiten paz y seguridad a quienes atraviesan por un momento difícil. Reconforta su mirada tierna. Y, si de paso usted conoce de la experiencia y sabiduría que le acompañan, entonces no dudaría en acudir a él en Bahía Honda.
Veintiséis años de graduado en Medicina le encienden nuevos bríos a Lázaro Silva Ramos, quien culminó esa etapa de su vida con Título de Oro y se fue directamente a hacer la especialidad en Medicina Interna en el Hospital General Docente Comandante Pinares, en San Cristóbal.
En 1996 comenzó a laborar en la tierra de Cirilo Villaverde, adonde llegó junto a unos amigos de la otrora Facultad de Pinar del Río, se enamoró y formó una familia de tres hijos: dos varones y una niña.
Durante una “entrevista sorpresa” en su casa, en pocos minutos pudo resumir su tránsito de Clínico Interconsultante en la Atención Primaria de Salud a vicedirector docente del Policlínico Manuel González Díaz, Profesor Auxiliar en el 2000 y otros desafíos.
Es Especialista de Segundo Grado en Medicina Interna y Profesor Titular de la disciplina, Máster en Urgencias Médicas, Especialista de Segundo Grado en Medicina Intensiva y Emergencias, y Doctor en Ciencias Médicas desde 2008.
Se dice fácil pero no lo es, porque a tantas categorías científicas le acompañan muchísima vocación por el conocimiento y el deseo de ayudar a los demás.
Cuando se gesta la idea de crear el área intensiva municipal del policlínico local, regresó a formarse durante dos años al Comandante Pinares.
“El trabajo de un médico intensivista consiste en hacer todo el esfuerzo posible por salvar una vida a punto de perderse: controlar la condición fisiológica del paciente grave, y después intentar curar la enfermedad que lo provocó.
“Resulta complicado, pues da mucha alegría cuando salvas a las personas, pero ocasiona profunda tristeza cuando, a pesar de todos los esfuerzos, no lo logras”.
Recuerda pacientes con asma bronquial extremadamente grave y parada cardiorrespiratoria, a los cuales se les proporcionó reanimación inicial y los cuidados continuos permitieron salvarlos.
Sobresale su humildad. “No soy yo, es el equipo de trabajo estable, integrado por cinco médicos y nueve enfermeros preparados. Entre el personal de enfermería tenemos licenciados y técnicos muy capaces, e incluso especialistas en cuidados intensivos, una de ellas Máster en Urgencia Médica. Destaca su formación técnico- profesional, su experiencia y humanismo; en eso radica lo más importante”.
Por si pareciera poco, Silva funge como vicepresidente del capítulo artemiseño de la Sociedad de Medicina de Cuidados Intensivos, integra equipos provinciales de atención a la materna grave, participa en tribunales nacionales y en el territorio para los premios provincial y anual de Salud, y el cambio de categoría docente, entre otros procedimientos, y pertenece al Comité Editorial de la Revista Cubana de Medicina Intensiva de Emergencia.
Además, comandará la revista de Ciencias de la Salud de Artemisa nombrada Diana, cuyo primer número verá la luz, después de un intenso esfuerzo, a finales de 2018 o principios del próximo año.
Saldrá con una frecuencia cuatrimestral, y “acogeremos todos los temas con la calidad requerida. Crear una revista es entrar a competir al mundo de la información. Deben publicarse próximamente las normas editoriales para los autores interesados en enviar sus artículos”.
El Comité Editorial radica en la Facultad de Ciencias Médicas de Artemisa. Diana responderá al crecimiento profesional de la joven provincia, única sin una publicación de este tipo hasta la fecha.
Entre tantas ocupaciones, “hago lo mejor posible. Mi entretenimiento son los libros, sobre todo los de la profesión. La vida del médico que quiere ser útil y seguir creciendo debe ser así: estudiando y leyendo constantemente.
Seguiremos el proceso de perfeccionamiento impulsado por el Ministerio. Nuestro policlínico posee el equipamiento para intentar resolver lo previsto en la atención primaria: más del 80 por ciento de los problemas”.
Silva cita a William Osler, Padre de la Medicina Moderna, quien decía que, al tratar de convertirla en ciencia, había perdido lo más humano. Está demostrado en el proceso de atención médico-paciente que la actitud del galeno representa hasta el 50 por ciento de la terapéutica.
“Algunos pacientes solo necesitan conversar con el médico, descargar sus preocupaciones y eliminar sus miedos. Nos falta eso, rescatar el concepto de ética y humanismo que siempre distinguió a los profesionales de la Salud y nos identificó entre la población como referente de seguridad y confianza. Así el pueblo se sentirá satisfecho”.
 

A tantas categorías científicas, Silva le suma horas de estudio, sacrificio por parte de su familia y restricciones de todo tipo
A tantas categorías científicas, Silva le suma horas de estudio, sacrificio por parte de su familia y restricciones de todo tipo / Foto: Otoniel Márquez
10:15 am.
- 21/04/2014 0 comentarios | |

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