Agosto 9, 2018 - 3:15pm
- 09/08/2018 0 comentarios | | |

Vivencias arraigadas en el mar

Enamorados de esa complicidad con el mar y de sus peculiaridades, varios marineros permanecen en las aguas casi tres semanas y 10 días en tierra firme. Ellos protagonizan el camino cosechado por la UEB Carmelo Barrios –más conocida como la Pesca de Cabañas-, entidad dedicada a la captura de escama y ostión, que cuenta en su decursar con la constancia de cerca de 70 trabajadores, en su mayoría del referido poblado marieleño.
Yusmary Romero Cruz yusmary26688@gmail.com

Veinte amaneceres muy cerca del Sol, donde tal pareciera que se une con el mar. Veinte ocasos al alcance de la mirada, de la mano… entre el calmado o inquieto azul, siguiendo la travesía de embarcaciones que zarpan desde la bahía de Cabañas y recorren más de 120 millas en la costa norte, hasta el cabo de San Antonio.
Enamorados de esa complicidad con el mar y de sus peculiaridades, varios marineros permanecen en las aguas casi tres semanas  y 10 días en tierra firme. Ellos protagonizan el camino cosechado por la UEB Carmelo Barrios –más conocida como la Pesca de Cabañas-, entidad dedicada a la captura de escama y ostión, que cuenta en su decursar con la constancia de cerca de 70 trabajadores, en su mayoría del referido poblado marieleño.
Este colectivo, en el que prevalece la figura masculina, dispone de seis embarcaciones destinadas a las salidas en campaña y una “chernera” empleada en el ostión.
Tradicionalmente estudiantes del Instituto Marítimo Pesquero Andrés González Lines realizan prácticas en el centro, perteneciente a la Empresa Lanchera Flota del Golfo (FloGolfo): al momento de nuestra visita siete conocían más de cerca cuanto aprenden en las aulas. ¿Quién sabe si un día este sitio forme parte imprescindible del futuro desempeño de esos jóvenes, como ya lo es de quienes atesoran años apegados a él?

De regreso a casa

El centro tiene la misión de arribar a 250 toneladas de escama y 30 de ostión

Tras la entrada a la bahía de Cabañas, a bordo del Ferrocemento 241 y comandados por Raúl, el patrón del barco, encontramos a Alberto, Jesús, Alexis, Juan Daniel y Yusniel. En sus rostros, la mirada de quienes regresan a casa.
Dejamos entonces nuestra lancha para conocerles. “Normalmente trabajamos por el día, utilizamos redes y palangres de fondo; y a veces, en las noches, pescamos con cordel”, aseguran mientras nos muestran algunos detalles del espacio que comparten en cada travesía.  
A decir de Rosa Santés, la jefa de flota- quien nos acompañaba en el viaje- entre las especies que capturan se encuentran  raya, tiburón, pargo, rabirrubia, ronco, chopa, cojinúa...
Este año tienen la misión de arribar a las 250 toneladas de escama. “Trabajamos en la recuperación del plan, debido a que la planta de hielo estuvo rota desde enero hasta mediados de marzo y, por ende, solo pudo salir una embarcación en ese período”, asevera Vladimir Jiménez, el director de la UEB.
Actualmente, de las seis embarcaciones, cinco salen a zonas de pesca. “Podremos incorporar la restante, cuando el Astillero concluya las labores a acometer en la misma”, precisa el directivo. En el caso de lo que llaman la obra muerta (de la línea de flotación hacia arriba), ellos mismos realizan las correspondientes reparaciones, lo cual representa un ahorro considerable para la unidad.
Según entran los barcos de cada campaña, una industria procesadora enclavada en San Cristóbal se encarga de recoger las producciones, a fin de continuar el ciclo. Mientras, como parte de la pesca deportiva tienen 28 lanchas contratadas. “Cada una debe entregar 100 kilogramos mensuales, con destino a la UEB de Comercio, Gastronomía y Servicios, del municipio”, refiere.   
Entre las principales proyecciones se encuentra la terminación de una pescadería en la propia instalación, “donde ofertaremos productos del mar y además otros de las industrias de La Alimentaria”, agrega Jiménez.

En la bahía cabañense

Tienen sembrados 16 tendales, con 2 300 gajos

La captura del ostión tiene lugar en la bahía de Cabañas. Luis Manuel Hernández se encarga de liderar este grupo. Como una curiosidad nos comenta que “los meses que no tienen la letra r son propicios para la siembra. Una vez realizada esta, a los 45 días se pasan para el área de ceba, donde continúan creciendo y luego se recolectan. Este proceso tarda seis meses en general.
“En los primeros colectores sembramos nuevamente y así se mantiene un ciclo para el año entero. En ese tiempo el ostión pare y se mantiene la cría”, explica.
Actualmente tenemos sembrados 16 tendales, con
2 300 gajos, manifiesta la jefa de flota, quien ya acumula 17 años de experiencia en la entidad, y especifica que el plan del año es de 30 toneladas del molusco.
“Es una brigada que no para, con un producto bien demandado. Estamos incrementando el personal que sale en los botes. Y en esta ocasión, en el período de siembra, también recolectamos, por lo que al cierre de junio acumulábamos 15 toneladas, para un 225 por ciento (%)de lo previsto. Le vendemos a cuatro entidades de La Habana y a la población de Cabañas”, añade.
Conscientes de cuánto falta por hacer para satisfacer las expectativas de la población, lidian con las adversidades a fin de salir adelante, y continúan haciendo de este espacio una oportunidad para crecer y compartir vivencias arraigadas en el mar.   
 

Agosto 9, 2018 - 3:15pm
- 21/04/2014 0 comentarios | |

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