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- 16/05/2017 0 comentarios | | |

Una última medalla para Juanito

Juanito, como le llamaban sus muchas amistades, recibió su último adiós en un solemne homenaje organizado en el círculo social de su Guanajay. Allí, su familia, amigos y un mar de pedalistas de la selección cubana y de la provincia, despidieron a este incansable y sencillo amante de las bicicletas; esas que en una caravana multicolor, escoltaron el cortejo fúnebre por las calles de su terruño natal.
Osniel Velasco Hernández osnielvelazco10@gmail.com

La vida suele asestar muy duros golpes de vez en cuando. La noticia del fatídico accidente del guanajayense Juan Fernández González, mecánico del equipo nacional de ciclismo por más de 40 años, fue uno de esos mazazos que conmueven a todos, en especial a la familia ciclística cubana.  
Juanito, como le llamaban sus muchas amistades, recibió su último adiós en un solemne homenaje organizado en el círculo social de su Guanajay. Allí, su familia, amigos y un mar de pedalistas de la selección cubana y de la provincia, despidieron a este incansable y sencillo amante de las bicicletas; esas que en una caravana multicolor, escoltaron el cortejo fúnebre por las calles de su terruño natal.
Un gran hombre, modesto, afable, trabajador, jaranero, cariñoso, inteligente, activo, de un gran carácter y un inmenso amor por el ciclismo; así lo recuerdan sus viejos amigos Félix González, Ramón Prieto y Miguel Martínez.
En todo lo anterior concuerda el sprinter Félix Nodarse, quien se encontraba en República Dominicana con el equipo nacional cuando ocurrió el aciago incidente. “Fue una noticia muy dura, no lo podíamos creer porque 15 minutos antes estuvimos con él.
“Por su experiencia era como un padre para nosotros los jóvenes, incluso a mí me apadrinaba, por lo que me afectó aún más. Era un excelente mecánico, gran consejero y mucho mejor persona. La tristeza no me deja explicar todo lo que se merece”, expresó en un esfuerzo por contener las lágrimas.
Su indiscutible pasión por las bielas y los pedales lo llevaron a cumplir uno de sus sueños: correr una vuelta a Cuba. Lo hizo varias veces, y aunque nunca fue campeón logró ubicarse en el lugar 19 en su última incursión como atleta, pues una lesión le apartó del sillín.
Desde entonces cambió el mallot y los pedales por las herramientas, los piñones, la grasa…, pues ya tenía alguna experiencia de su trabajo como soldador en la Empresa de Ómnibus Evelio Prieto.
Desde ese puesto logró las preseas que no consiguió como atleta. Con su silenciosa y abnegada labor, acortó en buena medida la brecha tecnológica de nuestros pedalistas con los del primer mundo. Hay mucho mérito para él en los logros del ciclismo cubano a nivel continental y mundial.
Nadie puede discutir que en la plata olímpica de Yoanka González, hay un pedacito suyo, así como en los numerosos triunfos de Lisandra Guerra y Yumari González en las Copas del Mundo, o en aquella histórica tripleta de la ruta femenina en Guadalajara 2011.
En todos estos momentos estuvieron detrás, su mano y sus conocimientos para llevar a la meta a nuestros ciclistas. Su trabajo estaba oculto tras la bella fachada, pero todos reconocen su papel como el héroe anónimo de esta película. Por eso el colega Rudens Tembrás, en una entrevista realizada en 2015, lo catalogó como “el mecánico de las medallas” y ojalá así sea recordado siempre.
 

Juan Fernández González, mecánico del equipo nacional de ciclismo por más de 40 años / Foto: Armando Hernández JIT
Juan Fernández González, mecánico del equipo nacional de ciclismo por más de 40 años / Foto: Armando Hernández JIT
8:00 am.
- 21/04/2014 0 comentarios | |

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