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- 27/11/2017 0 comentarios | | |

Los trazos siempre frescos de Eduardo Abela

Después del triunfo revolucionario, Abela nos acompañaría durante apenas seis años, hasta el 9 de noviembre de 1965. Sin embargo, en el instante de cerrar definitivamente los ojos, su puesto en la inmortalidad de los grandes caricaturistas y pintores cubanos estaba asegurado con todos los honores merecidos.
Miguel Terry Valdespino nadiemebusca@yahoo.com

Dentro de los nombres fundamentales dentro de la vanguardia de las artes plásticas en Cuba (Fidelio Ponce, Wifredo Lam, Cundo Bermúdez, Carlos Enríquez...), destaca con sello propio la personalidad y la obra del pintor y caricaturista ariguanabense Eduardo Abela, el mítico creador de El Bobo.
Abela, nacido en San Antonio de los Baños en 1889, convertiría a este personaje, un poco “atontado” y absolutamente aplastado por los gobiernos de turno de la República burguesa, en un espejo de los padecimientos del pueblo cubano, de su panorama cargado de “injusticias, de miserias y de vicios”, tal como lo definió el propio Abela.
De la mano de esta criatura, ascendería al más elevado sitial de los grandes de la caricatura en Cuba, al lado de los imprescindibles Conrado Massaguer, Juan David y de su coterráneo, René de la Nuez.
Pero no solo es trascendental el aporte de este graduado de la Academia San Alejandro a la historia de la caricatura cubana. Paralelamente a la presencia de su arte gráfico en los más importantes medios periodísticos de la primera mitad del siglo XX, su obra plástica se consagra definitivamente a través de piezas de impecable factura como Guajiros y Arrabal.
Este aprendiz de tabaquero, que llegaría a ser, además de pintor y caricaturista, también diplomático, conquistó el calificativo, gracias a su “atontada” criatura con cara de frutabomba, frases con segundas lecturas y alma plena de cubanía, como el más sabio denunciante de los desmanes de su época.
Después del triunfo revolucionario, Abela nos acompañaría durante apenas seis años, hasta el 9 de noviembre de 1965. Sin embargo, en el instante de cerrar definitivamente los ojos, su puesto en la inmortalidad de los grandes caricaturistas y pintores cubanos estaba asegurado con todos los honores merecidos.

Pintura Guajiros de Eduardo Abela. Foto: Tomada de Internet
Pintura Guajiros de Eduardo Abela. Foto: Tomada de Internet
11:45 am.
- 21/04/2014 0 comentarios | |

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