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- 28/01/2017 0 comentarios | | |

El tiempo y los rieles

29 de enero: Día del trabajador ferroviario
Elena Milián Salaberri elenams18081966@gmail.com

La caña después de 10 horas de corte pierde propiedades. Los ferroviarios del Establecimiento 30 de Noviembre, en San Cristóbal, lo saben, y no creen en los más de 30 años de explotación del parque de equipos: el ajetreo revela cuánto logran con afán.

Trasladar diariamente 2 750 toneladas de la gramínea, desde puntos tan disímiles como los centros de acopio de López Peña, a tres kilómetros (km), y el de Guanajay, a 64, es por esta época otro desafío; en el llamado “tiempo muerto” el transporte de otras cargas y hasta el de pasajeros, los ocupa entonces, asegura Jorge Luis López Chardí (el Nené).

El Nené tiene solo 29 años; mas, al frente de la zafra, demuestra el protagonismo de la juventud en el colectivo de unos 80 trabajadores. Entre el dulce olor de la caña y el crujir de los hierros, nada le es ajeno: ni los turnos laborales de 12 horas, los salarios bajos, las guardias localizables de los mecánicos, ni las novedades, por supuesto.

Actualmente, este establecimiento distingue a la Unidad Empresarial de Base Ferrocarriles de Artemisa entre todo el gremio: acoge entre sus equipos a la única Carahata en funciones a escala nacional. Así se denominan los medios encargados del trasiego de pasajeros en zonas pobladas de difícil acceso, que existieron en otras épocas en Cuba.

Se trata de un ómnibus Diana hecho en Guanajay, adaptado para transitar por vías férreas, en una ruta de 42 kilómetros, desde la Empresa Azucarera 30 de Noviembre hasta la comunidad Aguacate, al sur del consejo popular José Martí.

Entre aciertos y desafíos, siempre marcados por el tiempo, funciona el camino de hierro. Jesús García Hernández, director adjunto en la provincia de Artemisa de la Empresa Ferrocarriles de Occidente, da fe de eso.

“De 10 locomotoras están en funcionamiento siete. Hoy la ruta Artemisa-Habana no está trabajando, pero a los sueños no se renuncia, y el nuestro es establecer un tren en el trayecto entre López Peña y Santiago de las Vegas”.

Así, con el empeño por arma, enfrentan su día a día los 399 artemiseños vinculados a un transporte introducido en Cuba en la década de los años 30 del siglo XIX, de modo que fue el primer país de América Latina y el séptimo en el mundo en utilizarlo.

9:15 am.
- 21/04/2014 0 comentarios | |

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