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- 23/03/2016 0 comentarios | | |

El tiempo en la mira

Desde 1961 el Día Meteorológico Mundial conmemora la entrada en vigor, el 23 de marzo de 1950, del Convenio por el que se estableció la Organización Meteorológica Mundial y la contribución esencial que tales Servicios aportan a la seguridad y el bienestar social
Varios Autores digital@artemisa.cip.cu

Por Yudaisis Moreno y Arlenis Duarte

“¿Lloverá o no?” “Hubo más calor que ayer”. “Este año no hizo frío”. Son algunos de los comentarios más frecuentes. Pero tener la satisfacción de conocer las variables meteorológicas en voz de los especialistas es un privilegio presente, con exactitud, en tres municipios artemiseños: Güira de Melena, Bahía Honda y Bauta.  
Cada uno cuenta con una estación meteorológica, donde el principal objeto social consiste en mantener un flujo de información con el Instituto Nacional de Meteorología, en aras de salvaguardar la vida de los seres humanos, asegura Idel Rodríguez, Licenciado en Meteorología y director de la estación de Güira.
A Bahía llegamos una tarde, y constatamos una temperatura ambiente de 25,2 grados Celsius; la humedad relativa alcanzaba el 67 por ciento; 17,8 hectopascales, la presión atmosférica; el viento soplaba a 30 kilómetros por hora; la temperatura máxima ascendía a 25,8 grados y la mínima a 15,3. Gracias al funcionamiento de la estación desde 1968, pudimos conocer datos como estos.
Cada tres horas realizan la observación y envían el parte al Instituto, sea de noche o de día, refiere Vania Sánchez, técnica de nivel medio en Meteorología, quien se empeña como observadora de esta estación hace diez años.
Averiguamos, entre cientos de cifras, el día que en tierras bahiahondenses hubo más calor en los últimos años: el 13 de septiembre de 2015, con 35,6 grados Celsius. Y cuando sintieron más frío fue el 20 de enero de 1967, con 6,8.
El acumulado de milímetros de lluvia también lo contemplan con mucho detalle. En 2014 cayeron 175,5; 2015 eclipsó el dato hasta llegar a 198,1 y, a juzgar por las lluvias de enero de 2016 (53,2 milímetros acumulados hasta el 26), tal vez sea este un período con números superiores.
De igual forma, los bautenses tienen la posibilidad de conocer las variantes climáticas, pues la estación que allí radica y cuenta con cinco observadores realiza cada cierto tiempo el análisis de distintos fenómenos.

Al servicio de la agricultura
La Estación Agrometeorológica de Güira de Melena, única de su tipo en la provincia, dispone de un equipo multidisciplinario y los equipamientos para mantener informados a los campesinos de la zona, afirma su director.
“Se diferencia de las otras dos porque no solo es sinóptica y climatológica, sino que tiene un estrecho vínculo con la agricultura; por eso tenemos asignada una cantidad de campos para realizar observaciones.
“Prestamos servicios que benefician a los productores del municipio, como estudios fenológicos y fenométricos (análisis de las plantas desde que se prepara el suelo hasta la cosecha, atendiendo a las variantes climáticas y su influencia en la sanidad vegetal y el crecimiento de los cultivos)”, explica Idel Rodríguez.
No solo brindan información de lo ocurrido durante la semana, sino que también proporcionan el pronóstico emitido por el Instituto para la siguiente. Así los campesinos pueden preparar los cultivos para lograr mejores propiedades.
Desde su fundación, el 3 de agosto de 1965, llevan el control sobre los vientos, la presión atmosférica, la temperatura y demás variantes meteorológicas en Güira.
La secundaria José Manuel Seguí vio nacer esta estación en una de sus aulas. En 1968 se trasladaron hacia una experimental y, finalmente, como parte de la Batalla de Ideas, se reubicaron en el local actual el 23 de marzo de 2007.
Siete trabajadores llevan adelante el arduo trabajo de observación durante 24 horas, y sirven de mediadores para hacer fluir la información entre el Instituto, los productores y la población.
Muy interesante resulta el servicio de ozono troposférico. “Jesús Ramírez, doctor y especialista principal en el Instituto, creó un equipo que emite un pronóstico con cinco días de antelación, para que el productor se prepare en cuanto al impacto del ozono… y prevenir el daño a los cultivos, como parte del proyecto BASAL (Base Ambiental para la Sostenibilidad Alimentaria Local).
“Esto nos beneficia en cuanto a la tecnología, pues se va a instalar una estación automática de última generación antes que culmine el primer semestre del año”, agrega Rodríguez.
Nuevos proyectos llevan a cabo, como el monitoreo de las lluvias ácidas y los contaminantes en la atmósfera. En la medida que avancen, proporcionarán más conocimientos a los campesinos güireños.
Sin embargo, a pesar de su extensa labor, la mayor dificultad que enfrentan radica en la falta de suministro de agua. Nunca han tenido una turbina para trasladarla del pozo hacia la estación.
Admirable resulta la labor de los meteorólogos: ya sea de día, de noche o en temporada ciclónica, están ahí, pendientes de cada cambio que influya en la atmósfera de estos sitios de la provincia.
Es así como entre hidrotermógrafos, termómetros, pluviógrafos y anemorumbógrafos, y otros sofisticados equipos, no hay jornada que pase en Bahía, Bauta y Güira, sin saber cómo se comporta el tiempo: saberes útiles para la Agricultura, Recursos Hidráulicos, Sanidad Vegetal y otros organismos a los cuales los pronósticos de estas variables les pueden ayudar a funcionar mejor.
 

Ser minuciosos y exactos es premisa en Bahía Honda / Fotos: Otoniel Márquez y Humberto Lister
Ser minuciosos y exactos es premisa en Bahía Honda / Fotos: Otoniel Márquez y Humberto Lister
11:15 am.
- 21/04/2014 0 comentarios | |

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