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- 25/07/2016 0 comentarios | | |

El tesoro de Artemisa

Así eran los muchachos de esta tierra que, sin vacilación, emprendieron el largo camino a Santiago de Cuba. Hasta el cuartel Moncada, la segunda fortaleza militar del país, viajaron para tomar el cielo por asalto, o al estilo del Indio Naborí: “a clavarse en la noche para traer la aurora”.
Leticia Martínez Hernández yailin@artemisadiario.cip.cu

Nadie sabía en qué andaban. Decían en sus casas que iban a pescar, a jugar pelota, a visitar una novia. Y era extraño, porque regresaban sin pescados, sin polvo en las rodillas, sin caras de enamorados. Sin embargo, la familia quedaba tranquila, porque eran, sobre todo, buenos muchachos.

Con la complicidad que traen las grandes batallas, andaban por aquellos días de julio intentando parecer tranquilos, mientras el pecho les estallaba de orgullo. En casa les creían serenos, en la cotidianidad de cualquier verano artemiseño, pero ellos andaban practicando los tiros con que luego se convertirían en héroes.

Un montón de años después, el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, ya con muchas canas y aún en camisa verde olivo, los recordaría en el Mausoleo a sus memorias, tal cual fueron: “de los más combativos de Cuba”.

Así eran los muchachos de esta tierra que, sin vacilación, emprendieron el largo camino a Santiago de Cuba. Hasta el cuartel Moncada, la segunda fortaleza militar del país, viajaron para tomar el cielo por asalto, o al estilo del Indio Naborí: “a clavarse en la noche para traer la aurora”.

Ciro Redondo, Julio Díaz, José Suárez, Ramiro Valdés, Flores Betancourt, Carmelo Noa, Fidel Labrador, Ricardo Santana…, con no más que una veintena de años encima, dieron a la noche del 26 de julio muchos de sus visos de leyenda, como aquella hombría, afortunadísima, de rescatar al líder de la Revolución que, por ceder su puesto en el automóvil a un herido, había quedado solo en plena calle.

Desde entonces parece Artemisa predestinada a dar el ejemplo, a poner el pecho ante los problemas, a lanzarse de primera por el bien de Cuba. Y así sigue, más de 60 años después de aquel julio emancipador, apostando por cambiar lo que mal anda, empeñada en una vida mejor para los suyos, demostrando que la entereza de su pueblo ha sido, desde siempre, el tesoro mayor con que cuenta.

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- 21/04/2014 0 comentarios | |

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