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- 23/04/2014 0 comentarios | | |

Terminal joven y servicio sostenible

Beneficiar a la población es el principal objetivo de la nueva terminal y para ello existen las condiciones necesarias
Manuel Alejandro Hernández Barrios manu.hdez32@gmail.com

La terminal provincial de ómnibus ya tiene más de un mes de fundada, y su explotación demuestra cuántas perspectivas tiene en el empeño de organizar la transportación terrestre, diversificar los medios a disposición del viajero y reducir las molestias a la población.

Inspectores, directivos y usuarios manifiestan criterios favorables sobre el trabajo que allí se realiza. La nueva terminal promueve un servicio más barato, organizado y sostenible, que aumentará de manera gradual en aras de satisfacer la demanda, según lo expresado en el Lineamiento 283 sobre las posibilidades reales de brindar una atención priorizada a la transportación de pasajeros.

El clima organizacional que se percibe es una anticipación positiva respecto al futuro de esta provincia.

Comodidad, seguridad, orientación

Gladys Alfonso llegó un poco desorientada. Sin embargo, con una rápida ojeada comprobó la amplitud del salón de espera, y no tuvo inconvenientes para encontrar la cabina de información, donde supo el horario de las guaguas para Bahía Honda y la puerta de salida.

Observó, colocados ya, los televisores que pronto orientarán a quienes como ella no están acostumbrados aún a interactuar con la tecnología. Además, le llamó la atención la buena presencia de la instalación y sus baños, junto a otras condiciones que propician una agradable espera.

No solo pantallas digitales orientarán a los viajeros. Existe una cabina de información con un sistema de audio para avisar la salida de los carros. Y en cada puerta de salida hay carteles que indican los destinos.

“Disponemos de todas las comodidades y condiciones con tal de facilitar la orientación de los ciudadanos y protegerlos de las adversidades del clima. El techo tiene puntal alto, lo cual posibilita un microclima fresco, además de ofrecer protección del sol y la lluvia”, comentó Pedro Miranda, director de la instalación.

“Hay cafeterías con ofertas variadas capaces de atrapar a los pasajeros, que ahora no salen a la calle. Así evitamos accidentes y molestias a los vecinos, una situación frecuente en la terminal anterior”. Pero, según Miranda, echan de menos la presencia de agentes policiales para facilitar el orden y reforzar la seguridad.

Organización

El chofer Yurién Rodríguez llega al andén a las 4:00 de la mañana, hace la cola y paga los tres pesos correspondientes con el modelo de su carro. Por otros más grandes han de pagar cinco pesos, cada vez que hagan uso del andén. Quien busque el pasaje fuera está a expensas de que un inspector le imponga una multa.

Los particulares pagan un estímulo a los gestores de pasaje con patente legal (voceros), encargados de encontrar viajeros dentro de la terminal y ordenar la salida de los carros. Si esta actividad se realiza de otra manera, será de modo ilegal, afirma Pedro Miranda.

Los inspectores Luciano Martínez y Jorge Barrios, de la Empresa Provincial de Transporte, realizan el control de la entrada de los carros al andén. Verifican los ingresos depositados contra la observación que ellos practican. Su trabajo inició el 11 de marzo pasado, y han comprobado que se ingresan como promedio más de 300 pesos diarios. Según Miranda, esto representa el 50 por ciento más de lo que se recogía en la anterior terminal.

Tanto Martínez como Barrios alertan sobre la ausencia de un control económico eficiente, pues no tienen comprobantes oficiales de pago, y no se corresponde la clasificación para el cobro del andén entre la Dirección de Inspección y la Terminal.

También aluden al desorden en el horario de entrada y salida de las llamadas “aspirinas”, y a que no deberían coexistir en un mismo andén los carros particulares y los estatales, problema este último que se eliminará cuando sea ampliada la instalación, asegura su director.

La realidad es que cada carro dispone de 15 minutos de espera en el andén, pero los ómnibus estatales con horario regular tienen prioridad ante los particulares, por lo que algunos de estos prefieren arriesgarse a buscar el pasaje fuera.

Las buenas intenciones marcan el trabajo en la terminal. El quehacer de los inspectores contribuye con el orden. El público está satisfecho, y lo demuestra su afluencia. Entretanto, la necesidad de traslado se ha hecho más placentera, disminuye el riesgo de accidentes en la vía y el servicio se torna más organizado y moderno.

1:15 pm.
- 21/04/2014 0 comentarios | |

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