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- 07/08/2014 0 comentarios | | |

Tejer identidad con hilos patrimoniales

Las Terrazas, Soroa, Angerona, el Mausoleo a los Mártires de Artemisa, el Museo del Humor… son capaces de apoyar notablemente la germinación de un sentimiento identitario, ese que haga enorgullecerse a casi medio millón de personas por llamarse artemiseños
Susana Alfonso Tamayo susanaat1989@gmail.com

Frutos de la división de la antigua provincia La Habana, Artemisa y Mayabeque han sido escenarios de continua experimentación en diferentes ámbitos sociales. Del mismo modo, se enfrentan al complejo proceso de construir una identidad propia luego de haber intentado alcanzarlo durante los años que funcionaron como un solo territorio.

Ese reto se encuentra matizado por un contexto de cambios, hacia el interior de la provincia y en la nación en general, los cuales requieren, a su vez, de transformación en la mentalidad de los protagonistas de tales cambios.

De ahí la necesidad de re-visitar nuestra propia historia, no solo como vía para conformar su identidad, o preservar sus orígenes, sino también como garantía del desarrollo social, pues un árbol no puede crecer saludable si sus raíces no están bien aseguradas.

Sede de espacios culturales tan prestigiosos como la Bienal Internacional del Humor y la Escuela Internacional de Cine y Televisión de San Antonio de los Baños, Artemisa ha sido cuna de reconocidas personalidades de las más disímiles esferas: Rubén Martínez Villena, Cirilo Villaverde, María Teresa Vera, Antonio Núñez Jiménez y Álvaro Reynoso, por solo mencionar algunos.

Según Rebeca Figueroa, jefa del Departamento de Patrimonio de la provincia, el territorio atesora siete monumentos nacionales: ruinas del Cafetal Angerona, Mausoleo a los Mártires de Artemisa, Museo Municipal Carlos Baliño, Casa Natal Rubén Martínez Villena, Complejo Monumentario Antonio Maceo, Monumento a la Batalla de Cacarajícara y la palma corcho (compartido con Pinar del Río).

Asimismo, tiene cinco monumentos locales: Casa de los Marqueses de Campoflorido (sede del Museo del Humor), Cueva del Abono, Caverna de los Perdidos, Ruinas del Ingenio Tahoro y el escenario de la Batalla de Río Hondo.

Contamos con una red de 17 museos de diferentes tipologías, algunos únicos de su tipo en Cuba, como el Ecomuseo de Las Terrazas y el Museo del Humor en San Antonio de los Baños.

También el patrimonio intangible posee exponentes en la tierra artemiseña, como las tres agrupaciones portadoras de elementos de la cultura africana: Magino Arará y 1 812, de Bahía Honda y el Kinfuiti, de Mariel, seleccionado por la UNESCO como una de las más interesantes representaciones de este tipo de herencia cultural en el país.

Todo este tesoro adolece de una divulgación suficiente, e incluso en ciertos casos está descuidado y poco valorado.

La identidad es fruto de un proceso dinámico, de construcción diaria. Ciertamente, el afianzamiento de una identidad en la joven provincia podría requerir tiempo, pero a la par empeño y recursos para acortar la distancia entre el ideal y la realidad.

El máximo aprovechamiento de las herramientas comunicativas en la educación y la transmisión del patrimonio resultan vitales. Desde la divulgación por los medios de prensa hasta acciones en diferentes sectores del quehacer social, contribuyen al mayor conocimiento y preservación del patrimonio material e inmaterial del territorio y, de ese modo, a ir entretejiendo la identidad artemiseña.

Fomentar el conocimiento de la historia, la cultura, el patrimonio común y aquellos valores que aportamos a la nación, mediante la publicación de libros y folletos prácticos, así como a través de círculos de interés y otros espacios en los diversos niveles enseñanza, representa una posible vía.

A eso se añade la pertinencia de un plan de visitas por los museos de los municipios, para que los habitantes de una villa conozcan también el patrimonio de otras, aprendan identificar aquello que los singulariza y cuanto los une.

En tal sentido, ya ha sido implementado, desde hace dos años, el plan de visitas A través de los caminos de la Historia, proyecto para todas las edades. Inicialmente diseñado para los veranos, sus promotores desean ampliarlo a cualquier época del año, adelanta Figueroa.

Las Terrazas, Soroa, Angerona, el Mausoleo a los Mártires de Artemisa, el Museo del Humor… son capaces de apoyar notablemente la germinación de un sentimiento identitario, ese que haga enorgullecerse a casi medio millón de personas por llamarse artemiseños.

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- 21/04/2014 0 comentarios | |

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