Diciembre 3, 2018 - 8:30am
- 03/12/2018 0 comentarios | | |

Sustituir humo por aroma a café

Quizás alguien pudiera cuestionar la trascendencia de la llamada trilla, sin valor comerciable; de ahí que nuestro equipo de prensa escogió 100 gramos y, al separar los granos partidos, comprobamos que resulta aprovechable casi un 40 por ciento (%), lo cual varía según el tipo de café.
María Caridad Guindo Gutiérrez mguindogutierrez@gmail.com

Las palabras de Lázara Francisca Álvarez, secretaria general del sindicato del Buró de la Empresa Procesadora de Café Luis Bocourt, en Bahía Honda, causaron el desconcierto de los presentes en la Conferencia Provincial de la CTC, a finales de septiembre: cada año se quema café con cáscara o trilla, que pudiera utilizarse para otros fines.
De acuerdo con esta mujer, experimentada en el cultivo y beneficio del grano, el problema se había planteado en diversos escenarios, frente a no pocas autoridades, y aún no llegaba respuesta.
La China, como la conocen amigos y compañeros de trabajo, solo pedía no echar en saco roto una o varias toneladas de este producto, altamente cotizado en el mercado mundial y nacional. Incluso, solicitaba que el caso lo evaluaran especialistas y, si no estaba apto para el consumo humano, determinar con justeza su incineración.
Su inquietud se instaló en la memoria de esta reportera, hasta que visitamos la empresa y comprobamos la presencia en almacén de poco más de dos toneladas de café de rechazo, desde el cierre de la cosecha en marzo pasado.
Yuselis Enríquez, directora de la Procesadora, explica la importancia de guardarlo como excedente, en aras de evitar un faltante después.
Quizás alguien pudiera cuestionar la trascendencia de la llamada trilla, sin valor comerciable; de ahí que nuestro equipo de prensa escogió 100 gramos y, al separar los granos partidos, comprobamos que resulta aprovechable casi un 40 por ciento (%), lo cual varía según el tipo de café.
Hicimos la prueba en compañía de Humberto Serrano, catador de la procesadora y con larga data en estas lides, quien aseguró que “las torrefactoras rechazan el producto, porque las partículas de granos penetran la malla de los tostadores y la cascarita se quema completamente.
“Eso pudiera provocar un incendio. Sería necesario acondicionarlas y que puedan procesarlo, pues resulta inconcebible la pérdida de café”.
Humberto está consciente de la existencia siempre de un porcentaje de pérdidas, pero “se deben buscar alternativas. En realidad, este café tiene una calidad superior al de la canasta básica”.
Desde 1981 ha sido testigo del inconveniente y, cuando le pedimos estimar la media de trilla en cada cosecha, entre café lavado y natural, afirmó que depositan “en almacén unas ocho toneladas, en dependencia de los volúmenes recibidos”.

Cada año…la “misma historia”

La tonelada de café consumo se vende a las torrefactoras a poco más de 93 000 pesos, pero la trilla no la aceptan

En visita a la UEB Torrefactora Artemisa, de la Empresa Comercializadora y Distribuidora Cubacafé, Juan Carlos Quintana, especialista en procesos tecnológicos, confirmó que la cascarilla se quema en los tostadores criollos, y los granos muy pequeños traspasan la malla y se pierden. “No lo he visto; habría que hacerle una prueba de rendimiento y procesarlo con equipos apropiados” e inexistentes, al menos en esta planta, a la cual no van dirigidas las producciones de la Luis Bocourt; mas, el año pasado sí procesaron su café.
Leonel Guevara dirige la Luis Bocourt hace apenas tres meses, por lo que no ha experimentado este asunto; no obstante, “esto ha sucedido a causa del mal seguimiento a todo el proceso: desde la recogida hasta la industria”, y dijo que trabajan en la capacitación y el control a productores y en la despulpadora.
“Ya poseemos un instructivo técnico que explica estos y otros procedimientos; como formar los lotes según el tamaño del grano, lo cual reduciría el número de partidos, y vamos a implementar la trilla manual ante la obsolescencia de las selectoras”.
De acuerdo con Carlos Alberto González, secador de café hace 28 años, “ocurre lo mismo todos los años. Planteamos el problema y no ha tenido respuesta. Eso sucede cuando el café se pasa de secado —menos de 12 por ciento de humedad—; el molino lo parte y el catador lo separa del resto”. Inconforme con tal destino, señala que “al cubano le gusta degustar una taza en las mañanas o en cualquier horario. Hay sacos de café sin paja, aprovechable en el comercio y el servicio a trabajadores, si se muele y tuesta con cuidado”.
Por otra parte, alude a sus favorables ingresos durante la cosecha: “unos 3 000 pesos. Al concluir, nos reubican en otras áreas como el autoconsumo; en cambio, este año eran muchos obreros, y los que no pudieron incorporarse a esta actividad se fueron a la calle sin salario, lo cual representa otra preocupación”.
Según obreros y directivos, en anteriores cosechas se incineraron unas 12 toneladas en presencia de autoridades partidistas, gubernamentales y dirigentes de organizaciones de masas.
Otra de las causas del excedente es la ausencia de un equipo o técnica para separar granos y cáscara, carente de alternativas de solución en el movimiento de innovadores y racionalizadores.
Muy similar opina Mijailoby Rodríguez, jefe de brigada de la procesadora, al frente de 12 trabajadores. “Hemos beneficiado en una jornada hasta ocho toneladas de café seco, sin clasificar, cifra que depende de las propiedades, si se puede aprovechar la masa directa o si el grano posee la norma adecuada”, porque lo benefician según el tamaño del grano (de mayor a menor) y el pedido: extraturquino, turquino, altura, montaña, caracolillo y cumbre.
“La trilla o pérdida de la masa de café es considerable. Llevo 15 años viendo lo mismo. Permanecen almacenadas sin valor comercial unas dos, tres, hasta cuatro toneladas. Ni siquiera estamos autorizados a tostarlo nosotros y emplearlo en el comedor o la venta a los obreros.
“Solo se permite reincorporarlo a la producción o incinerarlo. Lo primero no es posible”, y lo segundo indigna de pensarlo siquiera.
Ningún oído ha de permanecer indiferente a este válido reclamo de los trabajadores de la Luis Bocourt. Siempre existen opciones o explicaciones convincentes sobre un procedimiento como este, dañino a la economía del país, al empeño por rescatar la cultura cafetalera y al bienestar de quienes degustan la deliciosa bebida, reconocida hace mucho como néctar de la vida.

Solo podremos aspirar al cambio de tecnología que el país implementa, si incrementamos la producción, ascendente este año a 151 toneladas
Solo podremos aspirar al cambio de tecnología que el país implementa, si incrementamos la producción, ascendente este año a 151 toneladas / Fotos:Otoniel Márquez
Diciembre 3, 2018 - 8:30am
- 21/04/2014 0 comentarios | |

ESCRIBIR COMENTARIOS

*Los textos que aquí se publiquen representan la opinión de los internautas. No obstante el periódico se reserva el derecho de publicar aquellos comentarios que tengan palabras obscenas, ofensas o emitan criterios en contra de los principios de nuestra Revolución.
SECCIONES