7:30 am.
- 28/05/2014 0 comentarios | | |

La sonrisa frutal de nuestra tierra

De la pluma de Eric Adrián Pérez González nació el himno de Caimito, musicalizado por Ángel Manuel Pérez Marantes, cuyas estrofas reflejan la historia de este rincón cobijado por la Sierra de Anafe
Yailín Alicia Chacón Guzmán yailinali@gmail.com

Caimito es un pueblo pequeño, silencioso, tal vez parecido a otros. Y es también loma habitada donde las casas se cuelgan, espiando desde la altura a los habitantes de más abajo. De la pluma de Eric Adrián Pérez González le nació el himno, musicalizado por Ángel Manuel Pérez Marantes, cuyas estrofas reflejan la historia de este rincón cobijado por la Sierra de Anafe.

“Eric escribió el texto y yo hice la línea melódica. Sabiendo que se iba a quedar ahí, si no se hacía nada más, emprendí la orquestación. Es una marcha mixta, pero introduje algo novedoso, un son montuno de cuatro o cinco compases, y luego retomo la marcha”, comenta Ángel Pérez.

En la música y letra viaja la tradición de este pueblo guerrero, los aborígenes del siglo XVI y sus símbolos distintivos, el nombre que le viene de la fruta del árbol del caimito, la cual posee un sabor inconfundible.

Nacer aquí nos hace cómplices de una riqueza resguardada en sus tierras fértiles y su Loma del Esperón.

Desde las laderas del Rosario, hasta el mar, /aún está el descalzo pie aborigen/ y la huella del mambí. /Allí nace de tu nombre el aroma y el dulzor. /Allí crece tu esbeltez de surco y ola, /el vaivén de las cañas en la piel, / y la esférica voz de la naranja.

“Me encantó el texto, porque se iba fuera de las cosas típicas de los himnos: habla desde las lomas hasta de los mambises, incluso del polvo del pueblo. Ese final conmueve: muestra una realidad, este pueblo no puede vivir sin el polvo. El himno resulta muy apropiado para nosotros; es lo que somos”.

Tu historia es la sombra de un árbol/ a la orilla tranquila del sendero, /la sonrisa frutal de nuestra tierra, /el fecundo sudor del campesino /y la mano del obrero, donde canta la herramienta. /Del polvo de tus calles /y del color de tu paisaje /nos brotaron la edad y las palabras.

Ahora solo falta escucharlo en las actividades, como símbolo identitario de esta comunidad, junto con nuestro Himno Nacional, y podría ser una opción enseñar la letra en cada escuela del terruño.

 

7:30 am.
- 21/04/2014 0 comentarios | |

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