Marzo 11, 2018 - 8:30am
- 11/03/2018 0 comentarios | | |

La siempre dispuesta Mirta

La última satisfacción de Mirta llegó recientemente, durante la realización del evento provincial de Talleres Lite­rarios en la ciudad capital. Después de enfrentarse a varios contrincantes de peso, su relato El examen recibió una de las menciones del concurso
Miguel Terry Valdespino nadiemebusca@yahoo.com

Pocas personas he conocido a lo largo de mi vida capaces de asumir la cultura con tanta disposición y disciplina como Mirta Alonso Naranjo, un mujer delgada en extremo que ya cruzó los 80 y, como el célebre personaje de Onelio Jorge Car­doso, se niega a tirar la toalla mientras le quede un ápice de fuerzas.

En Bauta, donde ha residido siem­pre, no existe peña, canturía, fecha patriótica, evento de artes plásticas, de música o literario donde no haga acto de presencia esta mujer, dispuesta siem­pre a declamar sus versos o los ajenos, a interpretar algún bolero o una balada del ancho repertorio cubano e interna­cional.

Mirta fue alfabetizadora, impar­tió clases a los obreros del Plan Niña Bonita, trabajó en un taller de refrigeración y como cajera en el Mercado Estatal de Acopio en su municipio, fue trabaja­dora social del Minint…

Pero su gran sueño estuvo (y está) en los inmensos predios de la cultura, sobre todo dentro de los talleres literarios, donde ha obtenido premios y menciones en una considerable cantidad de eventos municipales y de la provincia.

Mirta comenta que estuvo ligada al Taller Literario Municipal Rabindranath Tagore desde su fundación, condu­cido entonces por Jesús López Ayón y después por otras figuras, entre ellas el poeta e investiga­dor Osvaldo de la Caridad Padrón, quien daría paso en la dirección de este al poeta Carlos Jesús Cabrera, fallecido en el momento más luminoso de su carrera literaria.

“Osvaldo me ayudó mucho. Siempre me embulló a seguir ade­lante. Con Carlos Jesús la experiencia fue maravi­llosa. Fui su alumna hasta que falleció. Su muerte dejó dentro de mí un dolor inmenso. Cuando yo creía que algo estaba mal escrito, él siempre me animaba: 'no, no te rindas, vamos a comenzar de nuevo, que tú puedes'. Esa fue una pérdida terrible para muchas personas”.

La última satisfacción de Mirta llegó recientemente, durante la realización del evento provincial de Talleres Lite­rarios en la ciudad capital. Después de enfrentarse a varios contrincantes de peso, su relato El examen recibió una de las menciones del concurso, ale­gría infinita no solo para ella, sino para quienes, en Bauta, conocen bien de su invencible persistencia.

“Yo le escribo a cualquier cosa. Una persona me dice: 'hazme un poema', y se lo hago; los niños me piden cuentos cortos míos para representarlos en su escuela y allá voy a escribirlos. Tam­bién en los CDR y la FMC me piden poemas para animar las actividades de estas dos organizaciones y siempre acabo embullándome a escribirlos”, asevera Mirta.

“Quizás lo que escribo no sea nada del otro mundo, pero eso me llena de una alegría infinita, me da muchísima satisfacción y me da unos deseos enor­mes de vivir”, concluye.

Marzo 11, 2018 - 8:30am
- 21/04/2014 0 comentarios | |

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