11:15 pm.
- 04/01/2018 0 comentarios | | |

Si el arte es con Patria, mejor

La prueba la observé recientemente en el Panteón de los Caídos por la Defensa, ubicado en el cementerio de Mariel, donde descansan los restos de valiosos luchadores de este municipio artemiseño caídos durante la Operación Carlota en Angola.
Miguel Terry Valdespino nadiemebusca@yahoo.com

Conocí al marieleño Héctor Caro Acosta hace ya 36 años, cuando éramos integrantes de la Compañía de Seguridad de la Escuela Interarmas de las FAR General Antonio Maceo, y ambos andábamos con las historias de Rulfo, Onelio y García Márquez metidas debajo del brazo, desafiando desde el misterio de la lectura unas sofocantes jornadas de guardias y trabajo.
De entonces a acá, ha corrido mucha agua debajo del puente y Héctor Caro, si bien no pudo consagrarse como escritor, sí lo hizo como escultor, al punto de merecer espacio y reconocimiento en importantes galerías, hoteles, sedes de la Uneac y colecciones privadas.
Por imprimirle un sello de indiscutible calidad a cada una de sus piezas, no le han faltado nunca encargos y propuestas de todo tipo.
Sobre él ha dicho el reconocido crítico Toni Piñera que “todo lo adereza con su imaginación, el talento y las ganas de esculpir o modelar”.
Sin embargo, más allá de cualquier elogio o jugosa o simbólica remuneración monetaria como pago por sus creaciones, Héctor siente, como incontables artistas de su país y del mundo, que existen motivaciones y compromisos superiores a cualquier beneficio material y así quiso demostrarlo.
La prueba la observé recientemente en el Panteón de los Caídos por la Defensa, ubicado en el cementerio de Mariel, donde descansan los restos de valiosos luchadores de este municipio artemiseño caídos durante la Operación Carlota en Angola.
Son hombres que, en su momento, cruzaron las fronteras de su país para ir a darlo todo a cambio de nada, solo en defensa de un principio libertario que les costó la vida en tierra distante.
Aunque en este tipo de espacios descansen los restos mortales o las cenizas de los combatientes, es preciso conservarlos en el más excelso sentido del respeto, y ese respeto comienza por ofrecerles un sitio digno, capaz de convocar buen gusto, amor y solemnidad a un mismo tiempo.
Sobre el valor moral de este espacio, siempre estuvo muy claro el escultor marieleño. Por eso no le tembló la mano para asumir, de manera absolutamente gratuita, la construcción del panteón, en el cual invirtió materiales y mano de obra ascendentes a la cifra de 10 000 pesos por concepto de mano de obra y otros 10000 en terminación y montaje de trabajos en mármol.
Julio García, jefe del Consejo de la Administración Municipal (CAM), habló sobre la estrategia trazada para darle a esta obra el matiz estético y el toque de dignidad necesarios, al tiempo que hizo referencia a otros proyectos por acometer para el mejoramiento de este camposanto.
Por su parte, Gerardo Elosegui, Jefe de la Sección de Atención a Combatientes, y Andrés Cordero, vicejefe primero del CAM, detallaron las características de este Panteón y de otro situado al fondo, sitios de reposo para los continuadores de la estirpe del coronel mambí Pedro Carcache, patriota insigne de Mariel.
El hermoso gesto de Héctor Caro, unido al aporte de jóvenes obreros como Ángel Luis Matos, Duniel Valdés y Osmany Parapar, la certera luz del CAM y la Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana (ACRC) en este municipio costero, trajo, sin dudas, una buena nueva a la memoria histórica de un municipio, donde, desde ayer hasta hoy, nunca se dejó de pelear por la libertad.

11:15 pm.
- 21/04/2014 0 comentarios | |

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