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- 11/02/2017 0 comentarios | | |

El sábado precisa respuestas (1)

Si otros sábados han sido distintos, si existen los artistas, si no tiene límites la creatividad de los seres humanos, si son muchos los responsables de crear, si están los recursos disponibles… no debe faltar voluntad. El éxito de un bulevar, de una ciudad capital, está en sus servicios
Yudaisis Moreno Benítez yudaisismoreno@gmail.com

La noche es muy joven, apenas son las 9:00. No hay frío ni calor. El ambiente se presta para compartir, para esperar el domingo —si fuera posible— con la familia y los amigos. Muchos artemiseños buscan entretenimiento. El sábado es el día del baile y del caché, como lo definen los Van Van.

¡El bulevar!, antes utopía y ahora realidad, es el espacio donde confluyen —con inclusión de sus alrededores—instituciones destinadas al esparcimiento.

La Wifi posibilita la compañía en unos pocos bancos del Parque Libertad. Una escandalosa música que proviene de bicitaxis intenta alegrar el entorno, sin ninguna competencia, pues en la iluminada glorieta el silencio reina.

El Álbum Kafé de la Egrem tiene algunos seguidores, pero no a sus propuestas culturales, pues serán reanudadas desde este viernes con peñas de artistas locales, asegura Reinier Rodríguez, coordinador de la Egrem en la provincia.

La Otra Esquina, local arrendado y de muy buena aceptación por los artemiseños, bien pudiera armonizar la noche; mas, está cerrado, al igual que la Sala de Televisión (o Cine 3D, como le conocen), recinto de Cultura que pasa sin penas ni glorias.

El restaurante del Hotel Campoamor permanece cerrado, pero el horario delata su apertura hasta las 11:00. Solo estaban un carpetero y un cantinero —este último casi inactivo—, y nos dicen que una pareja debió buscar otro sitio para cenar. Había cubiertas cuatro habitaciones, con la deuda de opciones gastronómicas.

Meses atrás organizaron cabarets, pero no fueron rentables. De ahí que esta opción para atraer público y crecer en ventas fue desestimada.

 

¿Un bulevar en calma?

La algarabía de la familia en el Coppelia cesó antes de las 9:00 p.m.; la falta de agua vuelve a lastimar un servicio de los más módicos y atractivos, mientras Rumbos tiene algunos adictos, esta vez dentro del local, donde el confort, la música y el buen trato complementan.

En la Casa del Chef, cerrada también, nos recibe Yunier Ramírez, vicepresidente de la Asociación Culinaria y responsable de eventos, promoción y publicidad. “Tenemos muchos proyectos, ahora detenidos por la espera de 10 mesas y 40 sillas —solo contamos con cinco asientos y cuatros mesas— y necesitamos un parabán que delimite las áreas de gastronomía y baños”.

La librería no muestra actividad alguna, y en La Casa del Lácteo vemos a través del cristal cinco mesas vacías con vasos boca abajo; según el horario, cierran a las 8:40 p.m., y ahora tienen otro encargo (su gastronomía), tal vez no tan bien acogido como el comercio de lácteos. Habrá que ser creativos para cautivar a los clientes.

La acogedora y novedosa Casa del Chocolate tenía buena asistencia y, en especial, muchos niños sonrientes saboreando las confituras. Abrió el 30 de diciembre pasado y, aunque ha sido una iniciativa aplaudida por la población, requiere un suministro constante de confituras, pues la demanda está muy por encima de la oferta, y en este asunto radican las mayores insatisfacciones.

Lo acontecido en su primer mes ha de ser estudiado para sostener el servicio. El horario de fin de semana, diferente a los demás días, y el suministro, deben estar en las prioridades de estas valoraciones.

Dinos Pizza culmina cerca de las 10:00 sus servicios, muy bien aprovechados durante la jornada, según refieren; no obstante, la tranquilidad del lugar motiva a una pareja. Pensar en esa opción puede ser válido.

Café Cubita, de Cimex, distingue el horario de viernes y sábados hasta las 12:00 de la noche, aunque uno de los cinco trabajadores dice que hasta las 10:00 recibe la mayor afluencia de público. “Es un sitio tranquilo, familiar, sin venta de bebidas alcohólicas, solo las acompañantes de las variedades de café”. Hay rapidez y buen gusto.

Y nos topamos con otro parque, el de la Asociación Hermanos Saíz, reluciente, limpio, iluminado, con una fuente y suficientes gotas cayendo, como única iniciativa para llamar la atención de quienes prefirieren el lugar.

Interrumpo la conversación de Mercedes Fernández y Yunet Hernández, quienes desearon pasar diferente la tarde noche del sábado. “Las ilusiones se pierden rápido; no hay sostenibilidad en los proyectos ni en los servicios, todo funciona bien los primeros días”.

 

Por qué unos no y otros sí…

Nos sorprendió —para bien— la apertura ¡24 horas! del Batido de Plátano. Febrero trajo esa buena noticia, según el dependiente Joselier Armas; no obstante, escuchamos la queja de varios consumidores sobre la calidad de su producto líder, un detalle para no descuidar.

Todas las mesas cubiertas en El Ruanda, Cooperativa No Agropecuaria, muestran la atrayente opción, esta vez con artistas de la localidad, junto a otras iniciativas, siempre crecientes, ahora con los Ángeles este miércoles.

Unos van y otros vienen por la calle central. La noche sigue siendo joven en la capital de los artemiseños. La Casa de la Música ya tiene admiradores. Mientras se repleta el salón Un Montón de Estrellas en espera de Elain Morales, el quinteto local Villa Roja ameniza a la entrada.

“Iniciamos un espacio para el humor (jueves), la Matiné Infantil (domingos), en tanto está prevista la Peña Campesina, una de rumba, la tarde juvenil y un Café Literario, con las complicidades de la Uneac, la AHS y Cultura, bajo la dirección artística de Olga Lidia Posada y con talentos de la provincia”, aseguró Reinier Rodríguez.

En breve llegará la Wifi a acompañar a niños, jóvenes y no tan jóvenes conectados para disímiles lugares del mundo en este espacio de la Egrem.

 

Enamorar, seducir, encantar

Y, claro, estar conectados es una perfecta opción, diseminada ahora por diferentes confines, pero detrás de cada rostro, visible por esta tecnología, está Artemisa, su bulevar, sus instituciones, apagadas o relucientes, el centro de la ciudad capital, a la cual queremos atraer a los demás artemiseños, y está la quietud de una noche que fue especial en algún sitio o pudo ser diferente.

Si otros sábados han sido distintos, si existen los artistas, si no tiene límites la creatividad de los seres humanos, si son muchos los responsables de crear, si están los recursos disponibles… no debe faltar voluntad. El éxito de un bulevar, de una ciudad capital, está en sus servicios.

¡Que el deseo de hacer de unos, su originalidad y talento para cautivar sobrepasen la balanza del desánimo de quienes están en calma! Todos construimos la Artemisa de la cual estamos orgullosos, en la medida que logre enamorar, seducir, encantar… Este sábado tiene muchas preguntas, pero más importantes son las respuestas.

5:15 pm.
- 21/04/2014 0 comentarios | |

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