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- 03/05/2017 0 comentarios | | |

Un Primero de todos

Ahora sé que el Sol brilla más fuerte para que se ilumine la historia, para que desde los más chicos hasta los más longevos celebren con júbilo la condición de trabajar y vivir en Cuba.
Sailys Uria López sai.uria0322@gmail.com

El olor al café de mi madre me despertó temprano. Sin pereza alguna me di el de pie; sabía que el día lo ameritaba. La noche anterior dejé listo mi pulóver rojo, el pantalón y los tenis, así que no tardé en salir de la casa.
Amaneció con Sol. El mismo que me acompañó cuando subí la escalinata de la Universidad de La Habana por primera vez, para el acto de recibimiento de los estudiantes de primer año. El Sol intenso del día de julio que me tiré la foto junto al Alma Máter, con mi título de graduada. Ese Sol no se olvida.
Este lunes el astro rey llegaba también a saludar el Primero de Mayo. Una marea de pulóveres blancos, rojos y azules llenaba las calles artemiseñas rumbo al solemne Mausoleo. Batas blancas, constructores, abogados, artistas, combatientes, agricultores… y maestros desfilaron orgullosos y contentos.
Gritaron consignas de esas que vienen del alma y te mueven el piso de verdad. Entretanto, se me hizo inevitable pensar que en otras latitudes también habría gente marchando, pero los desfiles serían distintos. Con certeza sus reclamos fueron otros.  
Un montón de iniciativas mostraban los logros de esta joven provincia. Aunque falta aún mucho trabajo, parece que la economía y los servicios en Artemisa empiezan a despuntar bien. Pronto pudiéramos ser de las provincias más desarrolladas del país, y nos regocija la idea. Eso traería consigo beneficios palpables para un pueblo que se levanta cada mañana a producir, sembrar y construir el futuro.
Niños que ni sueñan con trabajar y adolescentes de la secundaria, también estaban en el desfile. Vi menos estudiantes del
preuniversitario, probablemente porque el miércoles comienzan a definir su futuro profesional; así que, de alguna manera, la FEEM ganaba su propio Primero.
La bandera de la FEU estaba allí. Sentía una ausencia muy dura. Quizás porque este es el primero de muchos mayo donde tendremos que desfilar sin él. Pero la bandera roja de letras blancas ondeaba allí; quienes la llevan saben que Fidel estaba también en esas calles.
Por eso el espíritu universitario queda tatuado en el alma de quien tiene el gusto de estar en un aula de estudios superiores. La vibra suele ser demasiado fuerte. Te das cuenta de que el Primero es de todos. Por eso, este Primero de Mayo estuvo dedicado a los jóvenes.
Resulta lógico ver al relevo abrir el desfile. En cada uno de ellos va un Martí, un Maceo, un Che, un Camilo y un Fidel. La nueva generación artemiseña está tan dispuesta a defender este suelo como nuestros moncadistas. Es la era en que los pequeños caminan sin saber que son gigantes… y en sus manos está el futuro de la Patria.
Pero una solo entiende esas cosas cuando desfila por vez primera como trabajadora, porque se siente diferente. Quien lleve años de trabajo, seguramente recuerda también su primer Primero de Mayo. Las imágenes de un día como ese no se olvidan, como no se olvida al primer amor, el último adiós o el abrazo de quien está lejos.  
Un recogimiento especial en mi alma avisa que algo nuevo aprendí. Reflexiono. Concuerdo. Pareciera que los días de mucho Sol marcan la vida de la gente, los principios y los finales, los eventos más esplendorosos, las cosas que calan en el alma. Quizás esa es la causa por la cual no olvidaremos este Primero de Mayo.
Ahora sé que el Sol brilla más fuerte para que se ilumine la historia, para que desde los más chicos hasta los más longevos celebren con júbilo la condición de trabajar y vivir en Cuba.
 

Niños, jóvenes y trabajadores unidos en la defensa de nuestras conquistas
Niños, jóvenes y trabajadores unidos en la defensa de nuestras conquistas
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1:00 pm.
- 21/04/2014 0 comentarios | |

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