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- 20/09/2017 0 comentarios | | |

Poesía en la historia

Cuando se habla de Ana Núñez Machín, suelen atribuírsele dos valores esenciales: periodista y biógrafa de Rubén Martínez Villena. Pero posee otro gran atributo: sus virtudes como poetisa.
Myrla Pizarro de la Uz myrla@artemisa.cip.cu

San Antonio de los Baños, la bien llamada Villa del Humor, vio nacer en 1933 a una de las mujeres más ilustres de nuestra provincia Artemisa... y de Cuba: Ana Núñez Machín. Trabajadora incansable desde la sencillez y la modestia, en su proverbial humildad produce insistentemente obras a las que muchos acudirán sea en este tiempo o en el futuro.
Cuando se habla de ella, suelen atribuírsele dos valores esenciales: el de periodista y biógrafa de Rubén Martínez Villena. Si bien ambos nos acercan a una intelectual todo amor y patriotismo, fidelidad y entereza, a veces dejamos fuera otro gran atributo: sus virtudes como poetisa.
Por si no bastara, destaca su capaz desempeño como guionista radial y escritora de diversos textos para niños, ese espacio especial donde ejercita la bondad y la dulzura, con una obra bella y sólida, con certeras enseñanzas y cariñosos recuerdos para quienes crecieron con su inolvidable duende Paracutín.
Doctora en Pedagogía y especialista en Historia de Cuba, también nos ha legado interesantes estudios sobre los primeros años de la Revolución, la vida y obra de Villena y la labor periodística de Fidel.
Fundadora de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac) y la de Periodistas de Cuba (Upec), de la Cátedra Pablo de la Torriente Brau de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana, además de infinidad de logros y premios en su trayectoria, pese a contar ya con 84 años de edad, aún le quedan fuerzas para seguir haciendo lo que más le gusta: escribir.
Vive en compañía de su hermana y de todos sus libros, y no siente ni una gota de soledad, pues se autoevalúa de satisfecha por tan intensa y fructífera vida.
“Siempre me han gustado la poesía y la historia por encima de todo, pero la vida me ha llevado más hacia la segunda. Solo en estos últimos años, al tener un poquito más de tiempo, me he dedicado casi por completo a la poesía.
“Los temas históricos me atraen y ayudan. Por eso he dedicado parte de mi vida al estudio de la de Rubén, de lo cual nacieron cuatro o cinco libros. Asimismo, escribí La campaña de Alfabetización y La memoria amarga del azúcar, sobre los primeros cincuentenarios azucareros. Es prosa, nada que ver con la poesía; sin embargo, en el fondo sí lo es, porque refleja lo sublime de la vida de las personas.
“Conocía a Luciano Martínez, sin saber que era el padre de Rubén. Entonces, trabajando como periodista en el periódico Hoy, me encargaron un escrito sobre Villena, del cual en realidad poco sabía. La investigación duró un lustro; eran los años 60, y quedé fascinada con aquello.
“Tuve la suerte de conocer a Manuel Navarro Luna y a Nicolás Guillén, quienes me hablaban mucho de Rubén, y me interesé más, hasta que Navarro me dijo: ‘¿Por qué no escribes su vida?’, y lo hice. Naborí también me ayudó muchísimo. La biografía ganó el Primer Premio de la Uneac en 1991. Después seguí profundizando en aspectos como Rubén periodista y El joven Rubén.
“Tengo un posible libro que se llama Con la mirada en la cumbre, un estudio sobre su pensamiento; espero que algún día alguien lo termine y lo publique.
“¿Cuándo comencé a escribir? Lo primero fueron versos, que nacieron cuando tenía siete años. Decían: ‘Era la rosa su perfume/ el amor en las quimeras/ y en su alto tallo era/ la luz de la mariposa/ y el sustento de la abeja’
“Mis poemas aparecieron en la revista Romance, incluso en la revista de la Escuela Normal para Maestros de La Habana en la cual estudiaba allá por los años ’40.
“Cuando me mudé para Ciudad de la Habana, inicié mis estudios en Periodismo, y solo pude cursar un año. Donde realmente me hice periodista fue en la redacción de Hoy; era muy joven y, en 1960, me publicaron un trabajo sobre el líder africano Patricio Lumumba, asesinado por aquel entonces. En mi condición de pedagoga, colaboraba con la página Alfabeticemos”.
¿Cómo valora el periodismo actual?
“Es muy sagaz, para nada parecido al que hacíamos a principios de la Revolución. Ustedes gozan de muchos privilegios: tienen preparación técnica y política en la universidad y acceso a lo más reciente.
“El periodismo tiene que ser recreativo y ameno, aunque a veces carezca un poco de eso. Resulta más informativo; en cambio, he visto ya en muchas publicaciones de el artemiseño los avances en este aspecto.
“El pueblo de hoy posee un alto nivel cultural, pero le siguen gustando las anécdotas, los cuentos, las historias de lugares que a veces desconocen, los misterios que encierran los pueblos y su gente. Eso debieran abordar también”.
¿Algún sueño por realizar?
“Siempre hay sueños, y es preciso evitar que se conviertan en pesadillas. Creo haber realizado cuanto me he propuesto en la vida. Solo no he logrado gozar de reconocimiento como poeta; la juventud no me conoce como la poeta que soy y llevo en el alma.
“Quisiera permanecer en la memoria como un ser humano más, porque todos los artistas de alguna manera llevamos dentro un gran ser humano entregado al trabajo para los demás. Me gustaría ser recordada como una mujer que vivió intensamente y, como dice la canción, a mi manera”.

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- 21/04/2014 0 comentarios | |

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