8:30 am.
- 18/04/2017 0 comentarios | | |

Una pócima de historias fascinantes

En medio de un tiempo de seducción por la electrónica, las aplicaciones y la banalidad, una artemiseña aprendió por fin que había en ella una lectora invencible
Joel Mayor Lorán joeldeartemisa@gmail.com

Fue apenas una casualidad: ella andaba con las amigas y conversaban —como casi siempre— sobre los juegos en sus móviles. Casi sin quererlo, llegaron al Bulevar, donde se vivía una especie de encantamiento por los libros, esos “grandes derrotados” por las tecnologías. Y se contagió.
Aquella pócima llevaba un poco de los colores sugerentes en las portadas, de olor a papel impreso, títulos bien provocativos, moda de circunstancias y el descubrimiento de un lenguaje sagaz, más retador que sus entretenimientos usuales, y más acorde con su verdadera inteligencia.
Escuchó sobre la vida y los libros de Daniel Chavarría, y tanto ingenio la hizo “entrar” al “club” de amigos de la narrativa del uruguayo-cubano. Aquellas historias le parecieron fascinantes, y quiso más.
¿Cómo no rendirse a esa de Adiós muchachos? “Cuando Alicia decidió prostituirse en bicicleta, su madre consintió en vender un anillito que llevaba cinco generaciones en la familia. Le dieron 350 dólares. Y por 280 compraron una bicicleta inglesa, montañera, de gomas gruesas, con muchos cambios de velocidad, sobre la que Alicia inauguró su cacería de extranjeros adinerados”.
Entonces, tampoco le pareció suficiente, y comenzó a “acopiar” cuanto pudo de García Márquez, Isabel Allende y otros con los que va a armar el primer librero que haya habido en su casa. “Aparecieron” nuevos amigos, gente que le va a prestar y hasta a ceder parte de ese mundo ignoto hasta estos días de Feria.
Desde luego, estas cinco jornadas le resultaron un buen primer acercamiento: atendió los relatos de los combatientes que lucharon con el Che en África, y anotó los títulos de varios textos para ir en su busca. Asistió a varias presentaciones y lanzamientos. Y copió en una flash las ofertas de la Mochila que distribuyeron los Joven Club.
En medio de un tiempo de seducción por la electrónica, las aplicaciones y la banalidad, aprendió por fin que había en ella una lectora invencible.
 

8:30 am.
- 21/04/2014 0 comentarios | |

ESCRIBIR COMENTARIOS

*Los textos que aquí se publiquen representan la opinión de los internautas. No obstante el periódico se reserva el derecho de publicar aquellos comentarios que tengan palabras obscenas, ofensas o emitan criterios en contra de los principios de nuestra Revolución.
SECCIONES