Junio 25, 2018 - 11:30pm
- 26/06/2018 0 comentarios | | |

Pintor del mar y otras obsesiones

Gerlys no deja de pintar y, aunque es un creador todavía muy joven, puede mostrar en su vitrina algunos galardones importantes, como el Ernesto González Puig, el Mirta Cerra y Premio Uneac del XX Salón Provincial, mientras revistas especializadas como la prestigiosa Latin American Art exhibe en sus páginas varias de las creaciones de este marieleño.
Miguel Terry Valdespino nadiemebusca@yahoo.com

Tan sólido y sugerente me parece el arte del pintor marieleño Gerlys Álvarez Chacón, que decidí tomar dos de sus obras para que estuvieran presentes en la portada de mis dos últimos libros: Teatro de la muerte y No es país para perros.
Conozco a este artista de la plástica desde hace muchos años, cuando no dejábamos de rodar por muchos eventos culturales de la antigua provincia de La Habana y poníamos todo el empeño del mundo en un evento nombrado Botella al mar, desbordado encuentro de poetas y pintores, ya extinto por desgracia.
Gerlys no deja de pintar y, aunque es un creador todavía muy joven, puede mostrar en su vitrina algunos galardones importantes, como el Ernesto González Puig, el Mirta Cerra y Premio Uneac del XX Salón Provincial, mientras revistas especializadas como la prestigiosa Latin American Art exhibe en sus páginas varias de las creaciones de este marieleño.
Pero hoy qué tiene entre manos Gerlys Álvarez, presidente de la Asociación de Artistas de la Plástica de la Uneac en Artemisa, por qué caminos se mueve, cómo fragua su obra en la dura y muchas veces ingrata batalla del día a día.
“Traté de hacer como muchos creadores: intentar que mi obra rebasara los límites geográficos de la provincia y buscara un vuelo más universal. Hoy mis creaciones andan por Estados Unidos, Chile, Panamá, España… Me sumo a cuanta exposición me llamen, siempre tengo en la cabeza nuevos proyectos.
“Es imprescindible que tu trabajo salga de los espacios tranquilos del pueblo donde resides, y se someta a otras visiones y valoraciones más críticas y más contemporáneas”.

¿Cómo ha sido tu relación con el mercado?
El estado del mercado del arte, en sentido general, es crítico. Hay una dura realidad económica que golpea a la realidad, digamos, “comestible”. Los hombres que invertían dinero en fines artísticos, ahora lo invierten en algo “más práctico”.
Resulta más difícil vender como arte cualquier creación. A veces, deciden factores totalmente extraculturales en el asunto de tener éxito o no tenerlo en el mercado.
Decía el escritor Pedro Juan Gutiérrez que Cuba, a pesar de la crisis económica que la azota, no se cansa de producir decenas de escritores, músicos y pintores, y eso causa asombro en el mundo.
Cuba tiene muchos pintores, y eso ha significado que un sinnúmero de artistas emergentes estén produciendo miles de obras. En medio de esta avalancha, en ocasiones el comprador termina por llevarse lo peor. Los pintores establecidos, si antes no te daban la luz, ahora te la dan menos.
Los artistas no hacen el mercado, muchos no saben un mínimo sobre cómo funciona. Pero los que se mueven a su alrededor y sacan su tajada, tienen el poder y crean cotos cerrados, de imposible acceso para muchos creadores desconocidos y sin embargo valiosos.

El mar siempre fue una temática presente en tus obras, sin dudas te marca mucho vivir en Mariel. ¿Solo el mar te sirve de inspiración?
Desde que comencé a concebir mi obra, no intenté reproducir la realidad, la historia dura de Mariel, sino interpretarla. Cuando interpretas a fondo la realidad de tu espacio, tu mensaje termina por volverse universal.
Digamos, el mar y la emigración, tratado en mi obra, supera ampliamente la cotidianidad de Cuba porque es un fenómeno universal, en el que ahora mismo están envueltas millones de personas, como sucede en la zona del Mediterráneo.
No puedo negar que el mar y la utopía han permeado fuertemente muchas de mis propuestas; es que no puede borrarse en mí la profunda huella del espacio marino donde he habitado por años y donde tanto he podido crear y soñar.

¿Y qué ha dicho la crítica acerca de tu trabajo?
Existe en verdad muy poca crítica, aunque he recibido muy buenos comentarios acerca de mi trabajo. Yo pienso que debería existir una crítica fuerte, si es posible implacable, que te obligue a ser más exigente con lo que haces. Por desgracia, no existe.

¿Qué puedes decirnos de la sección que diriges en la Uneac?
El trabajo de la sección está en crisis. La “multiplicación”  de la extinta provincia de La Habana fue en verdad una división. Del lado de allá, en Mayabeque, quedó más dinamismo en el área de la plástica; quedaron muchos artistas muy trabajadores.
Hemos realizado buenos eventos, y no renunciamos a seguir en la pelea. No obstante, cuando nos comparamos con otras provincias en cuanto a cantidad de eventos se refiere, estamos por debajo.
Esperemos que el cambio de sede de la Uneac hacia la capital artemiseña nos reporte algunos beneficios, aunque hace falta más apoyo a esta institución cultural y a su presidente, Juan Carlos Muñoz, también un excelente artista de la plástica, con mucho por hacer todavía en su vida creadora, pero metido en una tarea de dirección especialmente dura y a veces ingrata.

Con más de 12 exposiciones personales y con participación en más de 100 colectivos, aún debes pelear por la subsistencia de cada día. ¿No te cansa esta batalla?
En algunas ocasiones he pensado: “Voy a meterme a albañil, porque me da más dinero para mantener a mi familia y vivir mejor”, pero la fuerza del arte siempre acaba por vencerme. El sueño de querer ser un artista con una obra importante no me abandona nunca. Es para mí un privilegio y no voy a traicionarlo.
 

Gerlys no deja de pintar y, aunque es un creador todavía muy joven, puede mostrar en su vitrina algunos galardones importantes
Gerlys no deja de pintar y, aunque es un creador todavía muy joven, puede mostrar en su vitrina algunos galardones importantes
Junio 25, 2018 - 11:30pm
- 21/04/2014 0 comentarios | |

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