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- 17/10/2014 0 comentarios | | |

Occidente también conspiró

El 10 de octubre inspiró a los patriotas de este territorio a levantarse en armas contra el colonialismo español, como a los cubanos por toda la isla
Daniel Suárez Rodríguez daniel@artemisa.cip.cu

El inicio de nuestras guerras independentistas contra el dominio colonial español, el 10 de octubre de 1868, contribuyó a consolidar los sentimientos de patriotismo de un pueblo entero que, desde Félix Varela, no había cejado en su empeño de pensar y hacer por la independencia.

Pero dos elementos han hecho proliferar la idea de que Occidente no tuvo participación alguna en la Guerra Grande: en primer lugar, que el escenario fundamental del conflicto fuera la región centro-oriental de Cuba (Las Villas, Camagüey y Oriente).

A esto se suman las limitaciones historiográficas, pues los estudios realizados se circunscriben casi exclusivamente a la parte del país antes referida.

De forma aislada, varios autores nos conceden un margen, pero el único estudio sustancioso que incluye a Occidente en el conflicto bélico del 68 es el libro de César García del Pino Carlos García, comandante general de Vueltabajo, el cual demuestra que en esta zona de la nación también se conspiró.

García del Pino cita, entre otros casos, en Guanajay, a Carlos Baliño (padre) y, en Artemisa, a Domingo Collazo. Mucho hicieron ambos para la conformación de partidas mambisas que, una vez organizadas y en combate, causaron no pocos estragos en las filas enemigas, y las obligaron a efectuar serios e imprevistos movimientos de sus efectivos militares y a reorientar sus estrategias en esta zona.

El título de referencia muestra el historial de servicios de Carlos Idelfonso García Sosa, nacido en Corralillo, Bauta, el tres de enerode 1836 y levantado en armas en Soroa, en febrero de 1869, junto con sus coterráneos José María Aurrecoechea y Mariano Loño.

Ese día sostuvieron un encuentro con una columna española que desarrollaba operaciones entre Itabo y Las Mangas. Se convirtieron así en protagonistas de la primera sublevación armada de la Guerra del 68 en Occidente.

Según recoge el Tomo III del Diccionario Enciclopédico de Historia Militar de Cuba (Biografías), entre otras acciones, García Sosa incursionó en Santiago de las Vegas el 18 de noviembre de 1870, y después en San Antonio de los Baños.

Mantuvo siempre a las tropas españolas en su persecución: eludirlas se le tornó tan difícil que en 1871 viajó a Estados Unidos, donde conoció al mayor general Francisco Vicente Aguilera; el entonces vicepresidente de la República en Armas le otorgó el grado de comandante, lo nombró comandante general de Vueltabajo y le asignó la misión de crear partidas guerrilleras que combatieran a las fuerzas españolas.

Desde allí se organizó el segundo viaje de la goleta J. Adams, con la cual desembarcó Carlos García con 20 hombres por la costa norte de Pinar del Río, el 12 de marzo de 1872, y comenzó a operar entre Guanajay y San Antonio de los Baños.

En octubre de 1875 enfrentó a una columna enemiga de 200 efectivos, entreArroyo Naranjo y Calabazar. Fue delatado y cayó en Guanamón de Herrera, cerca de Güines, el 21 de noviembre de 1875. Paralelamente, otras partidas de insurrectos se movían por el actual territorio de la provincia artemiseña, encargadas de causar bajas al enemigo, desmentir el criterio difundido por España sobre la pacificación de esta zona, y atraer sobre sí a las tropas
colonialistas, para hacer menos ardua la contienda a los compatriotas del Centro y del Oriente.

La participación de los artemiseños en la Guerra del 68, y el temprano alzamiento de Carlos Socarrás y Pedro Ángel Delgado Carcache, en 1893, al frente del Regimiento Hijos de Martí, fueron los antecedentes más cercanos del patriotismo que se desplegó en Occidente con la llegada de las columnas invasoras de Gómez y Maceo en 1896.

Su decisión creó terreno fértil para el trabajo efectivo de Magdalena Peñarredonda, delegada del Partido Revolucionario Cubano en Pinar del Río (única mujer en tal desempeño); procreó un sentido de pertenencia por el lugar donde se nace; nos enseñó a morir y matar por la libertad; legó cuotas de valor para emprender gloriosos cruces sobre la Trocha Militar Mariel-Majana, para vencer en Cacarajícara y soportar los horrores de la Reconcentración de Weyler.

Asimismo, forjó ejemplos para patriotas como José Reyes Trujillo, sancristobalense; Daniel Gispert, de San Antonio de los Baños; Alberto Nodarse Bacallao, de Artemisa; y Roberto Delgado Santa Cruz, candelariense. Nuestros próceres del 68 incentivaron sentimientos de cubanía.

Pie de foto PARTIDAS MAMBISAS en Occidente causaron no pocos estragos en las filas enemigas
Pie de foto PARTIDAS MAMBISAS en Occidente causaron no pocos estragos en las filas enemigas
11:00 am.
- 21/04/2014 0 comentarios | |

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