Abril 15, 2018 - 10:15am
- 15/04/2018 0 comentarios | | |

Nadie se pierda el honor de esta Odisea

CANSADOS DE PROGRAMAS HISTÓRICOS DIDÁCTICOS A RABIAR, FUE TODO UN ACONTECIMIENTO CUANDO TUVIMOS FRENTE A NUESTROS OJOS ESTE NOVEDOSO MATERIAL DIRIGIDO POR ROLY PEÑA
Miguel Terry Valdespino nadiemebusca@yahoo.com

Aunque ya ocupó espacio estelar en el horario televisivo, aunque ya recibió decenas de premios y el elogio más sincero de la crítica, Duaba: la odisea del honor retorna a la pantalla casera, esta vez los martes, por Cubavisión, más allá de las 10 y 30 de la noche.
Confieso que, a estas alturas de mi vida, pocos espacios televisivos llaman mi atención. Será porque sufro la falta de creatividad de muchos programas, el anquilosamiento de otros y me parece excesiva la cantidad de sangre y violencia desbordadas en muchos de ellos, como si el mundo del audiovisual no tuviera otras opciones menos tremebundas y más edificantes.
Sin embargo, Duaba… fue la clásica rara avis en medio de este panorama y ha sido una nueva oportunidad de reconocer la grandeza casi sobrehumana de aquel prócer que un día fue catalogado por José Martí como hombre “de tanta fuerza en el brazo como en la mente”: el Lugarteniente General Antonio Maceo y Grajales.
Duaba… superó, sin dudas, todas las expectativas. Cansados de programas históricos didácticos a rabiar, fue todo un acontecimiento cuando tuvimos frente a nuestros ojos este novedoso material dirigido por Roly Peña y sustentado por la sapiencia de historiadores de la talla de Eusebio Leal, Eduardo Torres Cuevas y Hugo Crombet.

Si para nosotros Antonio Maceo siempre contó con méritos que no dejaban lugar a dudas, Duaba… se encarga –con una absoluta honradez- de hacerlos aún más grandes, al ventilar pasajes de su vida prácticamente desconocidos, como los detalles de este desembarco y la posterior persecución por una implacable fuerza española y los indios de Yateras, dispuestos a liquidarlo a como diera lugar, tanto a él como al resto de los miembros de la expedición.
Haber reflejado a los personajes en un tono muy cercano a la realidad histórica, motivó una parte importante de la empatía que el serial logró con los televidentes: ese Antonio Maceo que monta en cólera tras no ser designado jefe de la expedición - puesto que Gómez y Martí ponen en manos del general Flor Crombet- cuenta a las claras cómo fueron de polémicas nuestras contiendas libertadoras.
Pero dice también cómo fueron de honorables, pues en uno de los capítulos de Duaba…, el Titán Antonio Maceo, muerto de hambre y sed, con sus fuerzas físicas al mínimo y cercado por las tropas del teniente Pedro Garrido, escucha muy cerca una feroz balacera, prueba de que un grupo de los mambises de la expedición no piensa rendirse, y exclama emocionado y sin pensarlo dos veces:
-¡Ese es Flor, que se está batiendo!
Han retransmitido apenas un capítulo de este serial y ya Maceo comienza a hacer de las suyas, cuando recién desembarcado, con huellas de evidente estropicio, detiene a un grupo de hombres y mujeres venidos de una boda y les dice muy claro, en franco tono de desafío:
-Vayan a ver al Jefe del Puesto Militar y díganle que Antonio Maceo está aquí.
¡Y ni siquiera ordena a los suyos cortar los cables del telégrafo para evitar el aviso al resto de las tropas españolas! No por gusto decía Fidel que, al leer detenidamente las hazañas de Maceo, bien pequeñas les parecieron las del mítico Aquiles de Homero.
Un serial como Duaba…, de manera inteligente y atractiva, nos lo vino a recordar. Quien no lo vio la primera vez que lo transmitieron, ahora puede hacerlo. Las hazañas de los hermanos Antonio y José Maceo y las de muchos mambises aparecen en este audiovisual para recordarnos la anchura de nuestra epopeya y el tamaño de nuestra esperanza. Y ese no es poco mérito.

Versión en Ingléshttps://www.facebook.com/artemisadaily

Abril 15, 2018 - 10:15am
- 21/04/2014 0 comentarios | |

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