Abril 7, 2018 - 8:15am
- 07/04/2018 0 comentarios | | |

MÚSCULOS DE ACERO, INTEGRIDAD DORADA

Ya en 1990 irrumpió entre los mayores al conquistar el cetro en los Juegos Centroamericanos y del Caribe de México; ese sería el primero de sus tres títulos a este nivel
Osniel Velasco Hernández osnielvelazco10@gmail.com

Quizás no impresionaba por su estatura, sin embargo sus músculos parecían de acero. Gracias a ellos, el pesista caimitense William Vargas alcanzó múltiples glorias tras una palanqueta, entre ellas la de campeón mundial.
Aunque ya venía destacándose desde antes, lanzó un aviso al mundo cuando obtuvo una medalla de bronce en el Campeonato Mundial Juvenil, celebrado en Estados Unidos en 1989. Ese mismo año ganó el certamen Panamericano de la categoría.
Ya en 1990 irrumpió entre los mayores al conquistar el cetro en los Juegos Centroamericanos y del Caribe de México; ese sería el primero de sus tres títulos a este nivel, pues repitió en Ponce`93 –con récord mundial en el arranque incluido- y Maracaibo`98. Poco después dio otro salto en su carrera al ganar la medalla de oro en los Juegos Panamericanos de La Habana`91, a la que luego sumó otra en Mar del Plata`95.
A nivel mundial también tuvo una brillante carrera y logró conquistar seis preseas en citas universales, repartidas en un título, dos de plata y tres de bronce. Su medalla áurea en el arranque, conseguida en Tailandia en 1997, es la última de ese color de un pesista cubano –en lides de este tipo- en la modalidad más técnica de la halterofilia.

Un suceso gris marcó su carrera. William estuvo entre los afectados por el injusto escándalo de doping de varios atletas cubanos en los Panamericanos de Winnipeg`99. Allí le fue retirada su medalla de oro y recibió una sanción de dos años lejos de la palanqueta.
“En ese momento sentí un inmenso dolor, porque me había preparado mucho para ese resultado. Duele mucho más cuando tú sabes que eres inocente y fuiste víctima de una injusticia. Tras retirarme la medalla, se me hizo de nuevo una prueba en Canadá, luego otras en España y Portugal; todas dieron negativas”, me comentó hace unos años en una entrevista.
Tras cumplir su sanción regresó a la alta competición y le demostró al mundo que no necesitaba doparse para ganar. En el campeonato del orbe de Antalya`01 logró el subtítulo en el arranque y el bronce en el total, para despejar cualquier duda.
A pesar de su brillante carrera le quedó la deuda personal de una medalla olímpica. “No pude competir en Sídney 2000 por la sanción, aunque tenía resultados para un lauro allí, mis registros lo confirman. Luego en Atenas la competencia fue muy reñida, en mi división desde el segundo hasta el séptimo lugar levantamos el mismo peso. Terminé cuarto, el podio se me escapó por el peso corporal”.
Más allá de los sucesos de Winnipeg y de que no pudo subir al podio olímpico, William Vargas tuvo una carrera deportiva para enmarcar, por ese motivo fue reconocido en 1999 con la condición de Hijo Ilustre de Caimito, como agradecimiento a los logros que le dio a nuestro país.

Abril 7, 2018 - 8:15am
- 21/04/2014 0 comentarios | |

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