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- 17/11/2017 0 comentarios | | |

Más cerca del mar, desde las aulas

Cada vez con más herramientas de estudio, y la posibilidad de acercarse desde lo virtual a cuanto vivirán en sus profesiones, los alumnos del Instituto Marítimo Pesquero Andrés Gonzáles Lines (único de su tipo en el país), en Mariel, Artemisa, dispondrán de una preparación superior.
Yusmary Romero Cruz yusmary26688@gmail.com

Bien conoce desde pequeño el trayecto entre Nueva Gerona y Batabanó, de la mano de las embarcaciones que en los últimos años han transitado estas aguas. Su condición doble de isleño, le despertó la necesidad de descubrir los encantos del mar, y no tardó en enamorarse de sus secretos.

Ahora Enmanuel Mejías hace realidad sus sueños. “Desde octavo grado conocí de la carrera y no dudé en alcanzarla. En mi familia todos son choferes de ómnibus, pero mi pasión es otra: quisiera llegar a ser un día capitán de barco”, afirma el joven de 17 años, estudiante de tercer año de Patrón de Segunda, en el Instituto Marítimo Pesquero (IMP) Andrés Gonzáles Lines, único de su tipo en el país.

Una vez terminada la Enseñanza Técnico-Profesional, aspira a seguir estudiando, y formarse como Licenciado en Ciencias Náuticas, en la Academia Naval Granma, “lo que me daría la posibilidad de navegar en barcos de gran porte”, asegura.

Necesaria e importante transformación

Cada vez con más herramientas de estudio, y la posibilidad de acercarse también desde lo virtual a las vivencias que les proporcionará el desempeño en sus futuras profesiones, los estudiantes del centro –ubicado en el costero municipio de Mariel, en las inmediaciones del conocido puente de El Mosquito- dispondrán de una preparación superior.

El bloque de las aulas especializadas es una de las áreas que luce nuevos matices. “A partir de la necesidad de tener una Base Material de Estudio (BME) que responda a las exigencias de la preparación del hombre de mar, y de cumplir con el código de formación de la Organización Marítima Internacional (OMI), hemos emprendido varias acciones”, comenta Raúl Bobadilla, el director de la escuela.

Se instaló un laboratorio de Inglés Marítimo Internacional, labor que corrió a cargo del Centro de Investigación y Desarrollo de Simuladores. “El software obedece al programa de estudio de la OMI para la preparación de los marinos en ese idioma”.

También montaron un simulador de navegación. “Mediante él, los alumnos pueden adquirir habilidades y destrezas para su formación integral: se familiarizan con el uso de máquina y timón, el comportamiento del buque bajo distintas condiciones (vientos, lluvias, corrientes marinas, canales estrechos y puertos), la planificación de travesías y maniobras, entre otras”, puntualiza. Asimismo, en cooperación con la Academia Naval –que ha contribuido en la asesoría de parte del equipamiento-, lograron instalar otro, con los recursos propios del IMP.

Al respecto, Duniesky Silverio, profesor de Navegación y Estabilidad del Buque, destaca que los simuladores hacen posible la aproximación de los estudiantes a la realidad, desde las aulas. “Resulta una vía más económica, ya que contribuye al ahorro de recursos, al no tener que trasladar, necesariamente, a los alumnos hasta la embarcación, y tienen además mayores posibilidades de entrenamiento”.

Otras alternativas en función del aprendizaje

Como otro elemento de gran utilidad para la enseñanza, adquirieron tres pizarras interactivas: una destinada para el aula de Marinería, las restantes para el Laboratorio de Inglés, y el de Biología. Este último ha sido equipado con nuevos microscopios.

Actualmente ejecutan el mantenimiento de los pisos del módulo de las aulas especializadas, las cuales ya están en fase de culminación, y deben quedar listas para el próximo febrero.

Otro de los logros que resalta el director, es la puesta en marcha de la embarcación de instrucción Manatí, tras varios años fuera de servicio. Ahora se emplea en las prácticas de marinización, los fines de semana, y en los exámenes de graduación.

Como si fuera poco, inauguraron recientemente un polígono de aptitudes, “con el fin de que, fundamentalmente, el personal del sector marítimo, demuestre si está apto para enrolarse en una embarcación”. Aclara que el colectivo presta servicio docente a integrantes de dicho sector: el pasado curso escolar, 13 963 trabajadores requirieron de estas lecciones.

Por otra parte, a finales del curso anterior habilitaron un centro de impresión, para que los alumnos dispongan de la correspondiente bibliografía, en ese departamento les preparan los libros y folletos con los que no cuentan; para el inicio del presente período lectivo cubrieron la necesidad que era, aproximadamente, entre un 30 y un 40 por ciento del total.

Para enero concluirán el Taller de Motores: se adaptó una nave y ya cuentan con los equipos necesarios. Resultan de mucha ayuda, además, las coordinaciones realizadas con la Empresa Desguazadora de Buques Ciro Redondo, de Bahía Honda, entidad donde adquieren parte del equipamiento de la escuela, lo cual representa un gran ahorro, al no tenerlos que obtener por otras vías más costosas.

En sentido general, la inversión acometida por la entidad educativa asciende a aproximadamente 120 000 pesos, en moneda total.

En el centro marieleño –pues el IMP dispone además de una sede en Manzanillo, provincia Granma-, cursan estudios 123 alumnos en el Curso Regular Diurno, en las especialidades de Motorista Naval, Patrón de Segunda y Biología Pesquera, y 131 en el Curso para Trabajadores.

Ahora, con una escuela cuyo proceso de transformación se hace latente, cada alumno espera con ansias el poder disfrutar de estos renovados espacios, donde, desde la complicidad de la tecnología, avizoran nuevos mares por descubrir.

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- 21/04/2014 0 comentarios | |

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