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- 11/08/2017 0 comentarios | | |

Luis y el recuerdo de un hombre eterno

Luis Díaz Primero estuvo bajo las órdenes del Che en el Congo. A sus 72 años todavía trabaja, y asegura sentirse fuerte con tal de seguir aportando experiencia a la sociedad
María Caridad Guindo Gutiérrez mguindogutierrez@gmail.com

De Puyán a Candelaria, y del Congo a Cuba, va un largo trecho. Miles de kilómetros y distancias considerables que Luis Díaz Primero ha sabido atravesar desde muy joven. Nació en 1940 en un poblado casi desconocido, que alcanzo visualizar cuando me habla de su cercanía con Birán, en Holguín, la cuna de los Castro Ruz. Lo inscribieron en Cueto y a los 14 años su familia se traslada al municipio Esmeralda, en la ciudad de los tinajones.
Como muchos jóvenes de la época, se incorporó a las Fuerzas Armadas al principio de la Revolución, y durante el ataque a Playa Girón y en la Crisis de Octubre, estuvo acuartelado en unidades militares hasta el triunfo definitivo de las tropas cubanas en el primer caso, y el cese de las amenazas yanquis en medio de la recordada Crisis de los Misiles.
Entre 1961 y 1964 participó en la lucha contra bandidos, en la captura de horrendos asesinos y saqueadores que llenaron de terror, al igual que en el resto del país, diferentes zonas rurales de Las Villas.
Tiempo después, resultó seleccionado por el segundo jefe de las tropas del Escambray, Víctor Dreke, para participar en una misión internacionalista, de la cual nadie le dio demasiados detalles.
“Nos hablaron de la necesidad de cumplir una misión militar, pero no dijeron para dónde era. Cuando llegamos a La Habana todos éramos negros, y como el cubano es tan suspicaz, sospechamos que se trataba de algún problema en África. El entrenamiento resultó riguroso: hicimos prácticas de tiro con varios tipos de armas, caminatas de día y de noche, y en la unidad del Peti recibimos a Fidel en varias ocasiones”.
Con el propósito de no levantar sospechas, los combatientes salían para el Congo en pequeños grupos; Luis partió desde una casa en La Habana junto a otros dos compañeros, uno de ellos, José Luis Torres, era el barbero del Che.
A su llegada, los ubicaron en la embajada cubana en Dar es - Salaam, después los trasladaron a Kigoma y cruzaron el Lago Tanganica hasta el Congo, donde encontraron al Che. Según Luis, tuvieron que esperar al resto de los compañeros que se sumarían a la misión.
Los combates se desarrollaron bajo la modalidad de guerra de guerrillas, no de forma frontal, como en un enfrentamiento regular. “Esperábamos al enemigo por donde se suponía que iba a pasar y lo atacábamos”.
En un momento determinado hubo que dividir en dos a los hombres: una columna dirigida por Dreke y la otra comandanda por el Che. Luis siempre estuvo bajo las órdenes del argentino, el cual, en una ocasión, lo envió con un mensaje para Dreke.
“Este me pidió que me quedara debido a los peligros que esconde la selva en la oscuridad, pero yo me negué. Al otro día, el Che me preguntó por qué no había obedecido, teniendo en cuenta un posible ataque de las fieras en medio de la noche. Aquello me enseñó para toda la vida; no volví a hacerlo”.
La ausencia de una autoridad central única, así como la indisciplina y la falta de preparación de los combatientes congoleños y sus jefes, determinó, a juicio del Che Guevara, el fracaso de la lucha y el desplome de la rebelión lumumbista de Laurent-Desiré Kabila.
Luis Díaz regresó a Cuba en diciembre de 1965 y se incorporó a otras misiones trascendentales, entre ellas la creación de las tropas serranas, hoy Milicias de Tropas Territoriales, hasta su retiro de las FAR en 1971. Gracias a estas tareas estableció su hogar en Candelaria.
Sinceramente emocionado, agradece el privilegio de haber conocido al Comandante, de aprender de sus enseñanzas diarias y rectitud. “Leía mucho, se llevaba bien con todos, y atendía a cualquier enfermo, lo mismo uno de nosotros o de los guerrilleros congoleños, siempre que fuera necesario”.
El Congo tuvo su antecedente en Argelia, e inspiró nuevas cruzadas solidarias como la de Angola, en la cual participaron algunos de los involucrados en la gesta en el país africano.
Todavía Luis trabaja en la Administración Provincial a sus 72 años, y asegura sentirse fuerte con tal de seguir aportando experiencia a la sociedad. Heredó el ímpetu de una estirpe aguerrida, proveniente de un continente mágico, cuyos lazos con esta porción de tierra en el Caribe, pueden atribuirse a la entrega de muchos hombres, inspirados en el ejemplo del Che.
 

Luis Díaz Primero todavía quiere seguir aportando experiencia a la sociedad
Luis Díaz Primero todavía quiere seguir aportando experiencia a la sociedad
11:45 am.
- 21/04/2014 0 comentarios | |

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