Marzo 20, 2018 - 1:45am
- 20/03/2018 0 comentarios | | |

Guitarras con acordes de intensa luz

VALENTÍN APRENDIÓ A LUCHAR EN MARES REVUELTOS –CON TIBURONES INCLUIDOS- Y ES CAPAZ DE TRASMITIR TODO EL ENTUSIASMO DEL MUNDO AL RESTO DE LOS MIEMBROS DE LA NAVE.
Miguel Terry Valdespino nadiemebusca@yahoo.com

En entrevista pendiente de publicar en la revista La Diana, el músico artemiseño Valentín Puentes Sierra me narró, de punta a fin, los detalles más y menos luminosos de su vida entera, dedicada a los sabrosos misterios del pentagrama, ya fuera como ejecutante de su guitarra o como formador de varias generaciones de talentos musicales.

Valentín, merecedor de la Distinción por la Cultura Cubana, entre otros reconocimientos y premios significativos, destacaba en aquella entrevista el amor que le inspiraba la Orquesta Juvenil de Guitarras Nuevas Liras, asentada en la capital artemiseña y nutrida por el intenso empeño de este hombre, el de los principiantes guitarristas y los padres, abuelos y familiares de los jóvenes.
Confieso que, hasta fecha muy reciente, no había tenido la oportunidad de escuchar a esta orquesta juvenil, fundada el 28 de marzo del año 2000. La oportunidad me llegó un sábado reciente, cuando anunciaron un concierto de esta junto a su profesor en la galería Angerona, sede de diversos acontecimientos culturales, no solo vinculados a las artes plásticas.
Aunque el concierto estaba pactado para comenzar a las dos de la tarde, arribé al lugar cerca de la una. Quería conversar, no solo con Valentín, sino con aquellos seres que se nuclean a su alrededor -incluyendo su esposa María del Carmen- , para que el proyecto siempre navegue por aguas tranquilas (o revueltas) y llegue a puerto seguro.
Es un duro reto, asegura Valentín y afirman los familiares de los jóvenes talentos, sobre todo porque las autoridades culturales del municipio parecen dormir el sueño eterno ante el imprescindible apoyo necesitado por esta agrupación, notable orgullo – a mi entender- de la cultura en la provincia de Artemisa.
Pero nadie se amilana por esta o aquella carencia. Valentín aprendió a luchar en mares revueltos –con tiburones incluidos- y es capaz de trasmitir todo el entusiasmo del mundo al resto de los miembros de la nave.
Entre niñas y niños, deben haber pasado cerca de 60 por los predios de la Orquesta Nuevas Liras, algunos de ellos convertidos a la postre en notables músicos y figuras públicas como Alex Cuba (ganador de cuatro Premios Grammy) y Adonis Puentes, Abel Acosta y Germán Navarro, actual director del quinteto Angerona.
Otros, si bien no llegaron a brillar en los escenarios, se convirtieron en mejores seres humanos a partir de la experiencia colectiva vivida en un proyecto donde la solidaridad pesa sobre el egoísmo, el trabajo sobre la holgazanería, la fraternidad sobre el individualismo, los valores filiales sobre la disfuncionalidad familiar...
Familia en do mayor
Yuleisis Mantilla, madre de María Fernanda Gurriell, una niña de verbo rapidísimo y carisma notable, me cuenta sobre el gran reto de llevar a un mismo tiempo escuela habitual y clases de guitarra, sin que una se convierta en relleno de la otra.
Narra también las dificultades para acceder a materiales imprescindibles para un guitarrista como el afinador, el estuche, las cuerdas, las llaves..., ausentes por completo de las tiendas de Artex, donde deberían ser presencia constante... o casi constante, así como la falta de tiempo e información a la hora en que los niños con talento intentan acceder a la Escuela de Arte Eduardo Abela.
Sobre esta limitante, Hilda Rosa Hernández, abuela del joven Isbel Ernesto Madiedo, reconoció que las carencias de recursos en los padres limitan a muchos niños a la hora de decidirse a entrar en la orquesta. Les gusta, pero no pueden.
“Recuerdo a un niño que, cuando le hablé del tema, me dijo: `yo quisiera estar en el grupo; pero con qué guitarra´. Si se pudiera tener mejor acceso a esos medios y mejores precios para adquirirlos, ganaríamos mucho más”, sentenció Hilda, convencida de que su nieto, más que guitarrista, será vocalista.
Del mismo filo de la Autopista hasta el centro de la capital artemiseña suele venir Leydis Pizarro acompañando a su hija Stephanie Hernández. No es una tarea fácil. Cualquiera lo sabe.

Pero las dos están ahí, no se rinden ni piensan hacerlo. En las escasas guaguas o en alguna salvadora “botella”, llegan a las clases del profesor Valentín y a cualquier otra actividad donde la Orquesta actúe. Así mismo llega siempre Isbel Ernesto... ¡pero desde Pinar del Río!
Janelys López, madre de Verónica García, otra de las alumnas, está convencida respecto a lo útil de que los niños inviertan sus energías y talento en una actividad tan sana como esta, alejada de tentaciones banales.
“Es bueno que los niños empleen su tiempo libre en un proyecto sano, más cultural, como este, y para ello los padres y la familia hacemos todo lo posible...y hasta lo imposible”, admite Janelis muy convencida.
Pero, ¿qué piensan de esta aventura que les “roba” tiempo de juego, descanso y les deja menos espacio para realizar sus tareas escolares y otros deberes docentes?
A María Fernanda, ya con un año y medio de experiencia en estas lides, lo que más le gusta es aprender nuevas obras, mientras que Rubitt de los Milagros González, ganadora del Premio La Colmena TV, reconoce que su reciente vinculación a la Orquesta Nuevas Liras le exige mayor esfuerzo, sin que por esta causa renuncie a ayudar a su mamá en las tareas de la casa.
Leandro Suárez Cuello “aprende muy rápido”, según elogios del propio Valentín, aunque parece preferir la interpretación vocal. Junto a él, su madre, Gleivys Coro, parece trasmitirle todas las energías del mundo para ayudarlo en su ascenso como músico y ser humano.
Tiene la palabra el pedagogo Valentín
Aunque su energizado porte lo niegue, Valentín Puentes cuenta ya con edad suficiente para sentarse en casa a mirar en pantuflas el Noticiero Nacional de Televisión o para detenerse en una esquina a conversar largamente sobre música, béisbol o cualquier asunto humano. Pero no quiso. Sabe que puede sacar mucho más trigo del molino y no pierde tiempo.
Aunque se afirma que Nuevas Liras nació oficialmente hace ocho años, lo cierto es que la formación de la primera agrupación de este tipo, a cargo de Valentín, se remonta a 1977, en la Casa de la Cultura Delfín Fleitas, en Artemisa, semejante a otra fundada por este pedagogo en la República Popular de Angola.
Con una agrupación de estilo novedoso, fundada en su pueblo y con el apoyo de las instituciones de la provincia y la nación, la Organización de Pioneros José Martí y el Ministerio de Cultura, Artemisa logró presentar una “orquesta reyoya” - tal como la califica Valentín- durante las fragorosas jornadas del XI Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes, celebrado en la capital cubana en 1978.
La llegada del Período Especial con todas sus fatídicas consecuencias económicas, pondría en “descanso” al grupo de guitarras, pero no a la cabeza y los sueños de su líder.
“Yo he sido muy exigente con mi trabajo. Mis propios hijos, Alex y Adonis, fueron mis alumnos y nunca tuve concesiones con ellos de ningún tipo. Para mí eran alumnos iguales que los otros. Si quieres ser un buen artista, tienes que esforzarte, poner el corazón y el alma hasta el fondo. No puedes dejar que te regalen elogios inmerecidos”, afirma.
Con el orgullo de haber actuado en eventos como la gala cultural en Artemisa con motivo de los festejos por el 26 de Julio, en el año 2004, en el Jolgorio de Polo Montañez en Las Terrazas, en el Campamento Internacional Julio Antonio Mella y en la peña de Pancho Amat, entre otras plazas, la Orquesta Nuevas Liras no detiene su andar por los caminos inmensos y divinos del arte.
En este sentido son dignas de atención las palabras pronunciadas por el veterano biólogo Julio López, padre de Janelys y abuelo de Verónica.
“Estamos trabajando en la formación de la nueva familia. Se dice que la palabra adolescencia deriva de adolecer. Es falso. Significa en realidad crecer, desarrollarse. Entender esta diferencia es fundamental.
“Yo creo que, a través de proyectos como este –continuó Julio- se pueden promover verdaderos valores, y los niños y adolescentes pueden aumentar su compromiso con ellos mismos y con la sociedad donde viven”.
Puede que varios de los integrantes de Nuevas Liras no lleguen nunca a ser músicos profesionales, pero – tal como asegura Valentín- dondequiera que vayan, llevarán la música consigo y no la olvidarán nunca. Y el hecho de haber vivido esa experiencia musical, les abrirá, sin dudas, muchas puertas en la vida.

Marzo 20, 2018 - 1:45am
- 21/04/2014 0 comentarios | |

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