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- 05/10/2017 0 comentarios | | |

Gimnasia a cuatro manos

Dos profesoras de gimnasia rítmica de Caimito, en Artemisa, educan a cuatro manos y preparan para la vida. Consiguen resultados notables debido al trabajo en equipo.
Yailín Alicia Chacón Guzmán yailinali@gmail.com

Adria López Montalvo ha sido profesora de gimnasia rítmica por más de 25 años. Por sus manos han pasado varias generaciones de gimnastas de Caimito y por esas casualidades maravillosas de la vida hoy comparte su labor con una de sus alumnas, devenida profesora.

Yusimara Ríos Loyola tiene 30 años, y se enamoró de este deporte desde muy chica. El trabajo en conjunto les permite mostrar resultados como el de este año durante el evento nacional, cuando una de sus estudiantes alcanzó el premio de la originalidad, y a nivel municipal el primer premio, esta última condición mantenida durante varios años.

“Es una labor de mucho desinterés y sacrificio. La captación inicia desde edades muy tempranas; por tanto, debemos incentivar a cada instante a las pequeñas, para lograr un correcto proceso de aprendizaje.

“Iniciamos a las niñas desde la edad prescolar. Hacemos pruebas de ritmo, de coordinación y elasticidad, además de tener en cuenta algunas características físicas como las extremidades largas y la delgadez”, afirma Adria López.

Entretanto, Yusimara Ríos agrega que “la exigencia comienza desde el primer momento, con la preparación física, la dieta y las clases técnicas, siempre centradas en que cada pequeña gane en flexibilidad, equilibrio, fuerza, orientación en el espacio, así como en la formación de cualidades y valores, aunque las condiciones materiales sean las mínimas”.

En ese sentido, ambas profesoras coinciden. Tienen un local, pero no existen todos los requerimientos técnicos necesarios, como un tabloncillo o equipamiento indispensable para el entrenamiento, con cintas, pelotas, aros, cuerdas o clavas; ni vestuario, ni algún equipo para la reproducción de música.

“A la larga, bajo estas condiciones las atletas sufren daños, abandonan el deporte, y optan por la danza o el circo. Además, si le sumas la corta edad, muchos padres deciden no becar a las más pequeñas para continuar su preparación”, asevera López.

A pesar de los obstáculos, ambas continúan el trabajo y exhiben resultados en los distintos niveles, casi todos los años. El amor al deporte sigue siendo su principal secreto. Las dos llevan la gimnasia como una segunda piel o un tatuaje en el corazón.

“A mí este deporte me enseñó a ser valiente, independiente y responsable, me preparó para la vida. Hoy sé que también desarrolla la memoria, el ritmo y la elegancia”, explica Yusimara.

“La gimnasia es mi vida —comenta Adria. Me ha permitido ser quien soy, en buena medida. Me enseñó a trabajar en equipo… la simpatía. Me dio una educación espléndida”.

En una simbiosis única, ambas educan a cuatro manos y preparan para la vida. La más joven concluye: “nuestra experiencia es bien bonita. Nos ayudamos mucho. Lo que no sabe una, lo sabe la otra. El trabajo es más asequible y las ideas fluyen mejor. En gran parte, los resultados se deben al equipo que hemos formado”.

11:00 am.
- 21/04/2014 0 comentarios | |

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