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- 04/10/2016 2 comentarios | | |

Ante las drogas: clausurar la inocencia

Con respecto a años anteriores aumenta la actividad ilícita relacionada con las drogas en la provincia, una amenaza sin nombre aparente, pero sobre la cual todos podemos actuar
Yudaisis Moreno Benítez yudaisismoreno@gmail.com

Solo cumplió 14 años. Sufre taquicardias, está desorientado, tiene falta de coordinación física y, a menudo, padece de depresión o somnolencia con frecuentes ataques de pánico o ansiedad. Sucedió así tras pelear con su novia y acompañarse de marihuana, me confiesa, sin encontrar el camino del remedio.
Son los efectos inmediatos de las drogas, un vicio, o mejor dicho un mal que, si bien muchos lo pensamos lejos, acecha cada día más a los artemiseños, por el aumento entre nosotros de ilegalidades relacionadas con estas sustancias.
El tráfico interno en nuestro territorio es un hecho palpable detectado por el Ministerio del Interior en unión a otros organismos. En el canal marítimo del litoral costero norte se detectó un recalo de marihuana, y fue descubierto el escamoteo de recalos de cocaína, por personas inescrupulosas que a sabiendas del daño, hacen de esto un modo de vida sin importarles las consecuencias para la sociedad y la familia
Tales motivos condujeron al departamento de Procesos Penales de la Fiscalía Provincial -según el diálogo con Niurka Tabares, su jefa- a procesar un expediente por el escamoteo de dos recalos de ese narcótico en Bahía Honda.
“Hasta el momento son ocho los ciudadanos involucrados, con las más altas cantidades de cocaína ocupadas en la provincia; a la mayoría de los autores se les aplicó la medida cautelar de prisión provisional; de ellos, dos son mujeres y las edades oscilan entre los 26 y 45 años. Vendían la droga en La Habana, por ser superior el precio de cada kilogramo, con lo cual generaban más dividendos.
“Se les ocuparon cuatro domicilios para solicitar su confiscación a la dirección provincial de la Vivienda, al amparo del Decreto Ley 232 de 2003, dinero en efectivo y a un considerable número de bienes se les imputa comiso en el proceso penal”.

Más allá de la bahía
Además de las aguas costeras turbulentas, se mantiene la intención de utilizar tierras para el cultivo de marihuana, comprobada, en San Cristóbal y Güira de Melena, con ánimo de consumo, y para traficar la droga, en Alquízar y Caimito, siendo estas últimas, tierras estatales desatendidas por las propias empresas, según datos del Minint.
¿Acaso los involucrados en tales hechos, excluyen de la drogadicción a hijos, nietos, sobrinos, vecinos, amigos, o los envían a la muerte por un poco de dinero?
Esta planta posee, entre otros, 36 componentes activos, es decir, sustancias capaces de dañar severamente a corto, mediano o largo plazo, la salud humana. ¿Cómo pueden crecer en la costa alquizareña 700 plantas de marihuana, sin llamar la atención de los lugareños y unas 40 en Caimito pasar desapercibidas?
Al parecer desconocen los fumadores que el humo de la marihuana contiene entre el 50 al 70 por ciento de sustancias causantes de cáncer por encima de la humareda del tabaco, y un cigarrillo puede provocar el mismo daño a los pulmones que cinco, fumados uno detrás del otro.
En la provincia, se han desarticulado en 2016 cadenas delictivas vinculadas al expendio de drogas y su consumo, en Candelaria, Bauta, Caimito, Guanajay y Artemisa, con vínculos en la capital del país. Lo que se evidencia en el desplazamiento de traficantes al territorio y viceversa, con la intención de adquirir las drogas, acotaron fuerzas del Ministerio del Interior.

Drogas en otro entorno
Mas no son cocaína y marihuana las únicas amenazas, otros inescrupulosos también en Artemisa falsifican recetas médicas para adquirir medicamentos, los cuales combinados o en nefastas mezclas con alcohol, provocan efectos similares.
Fisuras en el control y seguimiento a los pacientes con prescripción médica para consumir dichos fármacos y brechas en el servicio a favor del desvío de algunos medicamentos no les son ajenos a los artemiseños, lo cual constituye una responsabilidad de las áreas de Salud Pública y los técnicos en Farmacia refirió, Martha Rosa Álvarez, directora técnica de la dirección de Farmacia y Óptica en Artemisa.
“En Candelaria fueron separados de su puesto de trabajo los implicados en despachar difenhidramina en sumas no permisibles, para ser introducidas en un establecimiento penal, y en otra entidad de la ciudad capital la propia administración detectó descontrol en la venta de tramadol, con similares consecuencias para los responsables, durante este año.
“Fuera muy bueno, aun cuando no existe una disposición, que los médicos colocaran detrás de la receta el nombre y carné de identidad de los pacientes con necesidad de esos medicamentos, pero adoptamos la medida de solicitar el carné de identidad a quienes la compran en las farmacias, lo cual debemos chequear mejor”.