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- 14/02/2018 0 comentarios | | |

Una deuda pendiente con los nuestros

CADA PROVINCIA –ARTEMISA ENTRE ELLAS, POR SUPUESTO- ESTÁ REPLETA DE SERES VIRTUOSOS Y, EN LA MEDIDA QUE LOS DESCUBRA, LOS RECONOZCA Y PREMIE, IRÁ BLINDANDO SU SENTIDO DE LA IDENTIDAD
Miguel Terry Valdespino nadiemebusca@yahoo.com

A fines del año 2014, cuando escuché la noticia de que el compositor y guitarrista Sergio Vitier García- Marruz había obtenido el Premio Nacional de Música, recomendé a las autoridades culturales y gubernamentales de Caimito que fueran hasta la casa de Sergio, en Guachinango, y le entregaran como reconocimiento, al menos, un ramo de flores por su extraordinario galardón.
No sé si lo cumplieron finalmente. Pero aquel ramo de flores (no se me ocurrió algo mejor) y un sencillo halago hubieran sido una manera digna de no pasar por alto un reconocimiento que no solo ensalzaba la obra del importante músico, sino a Caimito entero y, de paso, a toda Artemisa.
A unas pocas cuadras de donde viviera Sergio hasta el final de sus días, falleció recientemente Desiderio Navarro, un traductor de lujo y promotor cultural de excelencia y, si bien los medios de difusión nacionales, fijaron su muerte en la capital del país, lo cierto es que fue en el artemiseño poblado de Los Naranjos donde Desiderio cerró los ojos para siempre.
Los casos de Sergio y Desiderio han sido apenas dos ejemplos; pero quedan muchos más, de cuya gran mayoría he escrito más de una vez, porque más de una vez merecieron el elogio, aunque las grandes –y gratas- “sorpresas” no dejan de faltar jamás.
Tenemos, sin duda, muchos grandes entre nosotros. Más de una vez he asegurado –y no me canso de volver a hacerlo- que la provincia cuenta con un sinnúmero de nombres que, hace rato, desbordaron los marcos provinciales para hacerse figuras de talla nacional y, a veces, de una dimensión planetaria, como el escultor Juan Quintanilla, el tresero Pancho Amat y el laudista Erdwin Vichot.
Y cuando esto escribo, pienso en varios artistas y creadores de fibra, entre ellos el propio Vichot, nombre al que sumaría otros como el del inmenso tenor ariguanabense Rodolfo Chacón, los hermanos Rolando y Jorge Luis Méndez, el artista de la plástica José Ramón Rodríguez, y la doctora Caridad Massón, por solo citar algunos, quienes, lamentablemente, continúan sin recibir la Distinción por la Cultura Cubana.

Respecto a tal inquietud, conversé con Juan Carlos Muñoz, presidente de la Uneac en Artemisa, y este reconoció, ante todo, la meritoria obra de diversos creadores artemiseños, capaces de merecer tan importante Distinción, así como de las conversaciones con la Dirección Provincial de Cultura para que se hicieran las propuestas pertinentes al Ministerio de Cultura.
Hubo oídos receptivos de parte de la Dirección Provincial respecto a las intenciones de la Uneac, solo que algunas adversidades en la primera de estas direcciones postergaron el asunto, el cual debería ser retomado por la nueva dirección en el menor plazo de tiempo posible.
El pasado año, durante la celebración del importante evento Cubadisco, músicos de todo el país recibieron tal Distinción, menos los nuestros, a veces más destacados que algunos de los reconocidos.
Ahora, cuando tanto se blasona acerca de una identidad artemiseña que no ha cuajado, no sería ocioso recordar que esa identidad pasa por el corazón y el aporte de sus más importantes figuras y, en la medida que estas figuras sean reconocidas y puestas en el lugar donde merecen estar, así crecerá el sentido de identidad de la provincia.
Cuando hablaba del enorme talento residente en Artemisa, decía que las buenas “sorpresas” no habían faltado jamás. Hace ya varios años, el poeta y narrador bejucaleño Omar Felipe Mauri me habló acerca de un realizador de dibujos animados nombrado Toni Nodarse, residente en Caimito.
Entonces le pregunté completamente desconcertado: ¿un realizador de dibujos animados en Caimito?, a lo cual me respondió: “Sí, vive en Caimito, allí mismo”.
Juro que jamás había escuchado hablar de aquel talento del animado cubano. Pero sí: el artista reside en este municipio artemiseño y es un nombre en mayúsculas dentro de su oficio, un nombre para respetar, con una calidad en su arte que no admite reticencias.

Decía el inmenso poeta cubano José Zacarías Tallet: “La poesía está en todas partes, solo hay que encontrarla”. Nuestros talentos, que son también esa Poesía escrita con mayúsculas, de las que habla el poeta Roberto Manzano, están en todas partes, solo hay que encontrarlos y hacerlos bien visibles.
Cada provincia –Artemisa entre ellas, por supuesto- está repleta de seres virtuosos y, en la medida que los descubra, los reconozca y premie, irá blindando su sentido de la identidad, que no solo pasa por los caminos del arte, sino por todos los caminos de la creación humana.

Los criterios provincianos suelen ser tan mancos como enfermizos; pero vivir en provincias tiene su encanto y, seguramente, su dignidad, sobre todo cuando no piensas que el mundo entero es tu aldea, como escribió Martí, y piensas y actúas como un hombre universal, para el que nada resultará ajeno o distante.
Los grandes nuestros merecían estar entre los reconocidos en la pasada edición del Cubadisco. Pero si no estuvieron entonces, es posible trabajar para que estén en breve, sea la entrega de la Distinción en un evento de música, en uno literario, de cine o de cultura comunitaria…o en un sencillo espacio de Artemisa que, a fin de cuentas, es la tierra donde sueñan y crean cada una de sus maravillas.

ERDWIN Vichot, el virtuoso bautense, llamado alguna vez el Jimmy Hendryx del laúd
ERDWIN Vichot, el virtuoso bautense, llamado alguna vez el Jimmy Hendryx del laúd
7:45 am.
- 21/04/2014 0 comentarios | |

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