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- 29/05/2017 3 comentarios | | |

Daniel Chavarría: "Cuba me proporciona personajes y situaciones originales"

Seducido por la riqueza cultural de sus semejantes, Daniel Chavarría, Premio Nacional de Literatura, se enrola en nuevos y ambiciosos proyectos para beneplácito de sus lectores.
María Caridad Guindo Gutiérrez mguindogutierrez@gmail.com

Ha confesado que llegó tarde al oficio de escribidor, cuando en 1978, a la edad de 45 años, vio la luz Joy, su primera novela, de la cual vendió casi un millón de ejemplares en los países del campo socialista.

Y quizá se cumplió su voluntad, pues desde pequeño Daniel Chavarría quiso dedicarse a la narración oral y admiró a los gauchos cuenteros que amenizaban las noches en la estancia de su abuelo en Uruguay, allá por la primera mitad del siglo XX.

“En el tiempo de la esquila de la oveja o de la cosecha de cultivos, llegaban a cualquier hora trabajadores rurales que salían a buscar empleo por los campos. Entonces se asaba carne de ovejo y circulaba el mate amargo.

“Los gauchos de verdad no trabajaban, eran montaraces y cazaban el ganado cimarrón. Todos cuenteros y bastante mentirosos, pero muy creativos. Yo deseaba seguir sus pasos: cuanto antes llegar a viejo, fumar en pipas y echar cuentos”.

Gracias a ese deseo hemos podido disfrutar de un rosario de títulos, la mayoría recreados en la Cuba contemporánea, enriquecidos con personajes cotidianos, auténticos y en ocasiones simpáticos.

No necesitó nacer en este archipiélago del Caribe para captar costumbres, vocablos y tradiciones criollas que ha sabido llevar al papel. Nació en Uruguay el 23 de noviembre de 1933 y tras abordar, de forma clandestina, una avioneta en Bogotá, llegó a La Habana en 1969.

Desde entonces desarrolló su vida literaria y personal en el país. Profesor de griego, latín y literaturas clásicas en la Universidad de La Habana, posee un vasto dominio de esta cultura, si bien “soy de los que escribe para que se entienda, hay otros que escriben para que no se entienda. A veces soy barroco, a veces verboso y retórico; quizá algunos no puedan acceder a ciertas obras mías. Solo me limito a plasmar las circunstancias que me rodean. La indagación sobre algún tema seductor y desconocido me induce a escribir”.

Sobre sus pasiones y certezas, el autor de Una pica en Flandes aceptó conversar con esta reportera.

1- ¿Cómo logra hilvanar en sus novelas historias tan disímiles y complejas?

“Se trata de un largo ejercicio que comienza con Joy. En la Unión Soviética se publicó una tirada de quinientos mil, y tres años después otra de doscientos veinte mil.

“Tal éxito, inesperado, me convenció de que para mi narrativa policiaca, Cuba era una cantera generosa y muy original. Hasta entonces, no había sentido interés por este tipo de literatura policiaca y de espionaje, y me inclinaba a menospreciarla como divertimento de poca calidad.

Se trataba de un subgénero monopolizado por autores anglosajones, y por supuesto, con protagonistas norteamericanos y británicos.

“Yo tuve el honor, por primera vez en la historia de la literatura occidental, de publicar una novela exitosa, cuyo protagonista era un agente de los servicios secretos de un país latinoamericano. Cuba y su momento histórico me propiciaron la ocasión de concebir un héroe cubano como el mayor Alba, protagonista de Joy, más ilustrado que James Bond, (personaje creado por el escritor Ian Fleming), tan buen karateka como él, empapado de las más modernas técnicas de inteligencia y contrainteligencia aprendidas en la URSS; y por supuesto, un patriota heroico, valiente, y con los rasgos étnicos y conductuales de un latinoamericano tropical.

“Ningún otro escritor del Tercer Mundo, ni del occidente europeo, francés, italiano, español, podía darse el lujo de promover una trama donde el héroe se enfrentara de tú por tú con agentes de la CIA.

“He sido el primer latinoamericano autor de novelas con héroes cubanos, comunistas, negros, mulatos, bailadores de son y comedores de arroz con frijoles. La proyección internacional de Cuba y su solidaridad con pueblos del Tercer Mundo, me permitía y todavía me permite situar un muy verosímil agente de la inteligencia cubana, fajado a muerte y de igual a igual con un gringo de la CIA, en una escena de karate, en cualquier callejón del mundo, ya fuera El Cairo, Bagdad, Johannesburgo, Yakarta, Hanói o Buenos Aires. Los triunfos olímpicos y mundiales de Cuba en deportes de combate de esa época, demuestran que no sería ninguna exageración.

“Cuba no sólo me ha ofrecido singulares héroes de la seguridad, sino una pléyade de personajes conflictivos, muy funcionales en literatura por su riqueza de contrastes, al mismo tiempo únicos; y aún me proporciona también, situaciones originales que sólo se producen aquí.

La respuesta a tu pregunta es sencilla: después de haber alcanzado tanto éxito con mi primera novela y adquirir el método de una intensa elaboración planificada, es fácil encontrar el hilván por disímiles y complejas que sean las subtramas”.

2-El ojo de Cibeles es su obra preferida, qué elementos la colocan en esa posición de lujo.

“Indubitablemente se trata de mi novela más ambiciosa. Siempre me interesó la historia de las religiones, y en El ojo de Cibeles introduzco mi creencia de que ya en la Grecia de Pericles, se gestaba el tránsito de las antiguas religiones gentiles hacia el monoteísmo hebreo y el cristianismo. Y el Metragirtes, gran protagonista de mi novela, encarna un arquetipo de chiflado visionario como pudo ser Cristo, Mahoma y otros fundadores de religiones.

“Además, llevado de mi veneración por los griegos como gestores de la primera ciencia, filosofía y excelsitud artística en Occidente, creo haber logrado un cuadro muy realista e informativo sobre la Atenas de Pericles. También creo haber comentado durante mi charla en Artemisa, que en la Facultad de Filología de la Universidad de la Habana, El ojo de Cibeles me habría valido un doctorado, pero yo nunca aspiré a la gloria académica”.

3-Chavarría no renuncia al uso del latín y a las referencias a la mitología griega, ¿no considera que esas pautas puedan alejarlo de los lectores más jóvenes?

“Corro ese riesgo, pero desprenderme de lo que fue mi primera vocación cultural sería una renuncia casi suicida; y eso no me lo permite mi instinto de conservación”.

4- En una ocasión confesó que ignoraba su capacidad de síntesis para los cuentos, pero ahí están varios ejemplos loables, ¿piensa seguir esa cuerda?

“Absolutamente, sí. Me resulta fácil, ameno y muy productivo. Y aunque el dinero no es todo en la vida, calma los nervios”.

5- ¿Tiene Daniel Chavarría algún proyecto editorial cercano?

“Mis segundas memorias. Las publicadas en el año 2011 bajo el tanguero título Y el mundo sigue andando, fueron escritas de un tirón en cinco meses del año 2008. Era mi primera obra biográfica, iniciada con la historia de mis ancestros; y al no requerir búsqueda de informaciones me resultó muy fácil escribirla. Todo lo tenía fresco en el recuerdo.

“Pero cometí el error de no finalizarla con mi llegada a Cuba. De haber sido así, mi manuscrito habría ocupado 742 páginas a doble espacio en cuerpo 14; pero yo seguí agregando, en un vertiginoso y desatinado vuelo de pájaro, mis vivencias en Cuba que aumentaron el texto en 60 páginas, sin contar el índice ni un extenso vocabulario de latinoamericanismos.

“Mi llegada a este país fue un acontecimiento tan crucial que marca un antes y un después en mi vida. El antes ya está escrito. El después lo voy a escribir ahora. En esta obra quiero volver a los mismos sucesos añadidos en las 60 páginas finales, y ampliarlos quizá a 600 páginas.

“Será mi segunda autobiografía, con el título de Medio Siglo en La Habana. La voy a escribir sin premura; sin vértigo, ni cansancio, añadiendo lo que me ocurra desde hoy. Voy a prohibir que se sigan publicando Y el mundo sigue andando tal como apareció. Le quitaré las 60 páginas que nunca debí escribir, para que las próximas ediciones terminen con mi llegada a Santiago de Cuba. Y mis segundas memorias comenzarán con mi llegada a La Habana, en el invierno de 1969. 

“Terminé el manuscrito de mi primera autobiografía en el 2008; y el de esta segunda espero concluirlo a fines del 2018. En esa década, de modo gradual, se ha ido operando el tránsito de mi lirismo revolucionario y algo utópico, para ceder paso al ético realismo de Martí y Fidel. Hoy me considero un comunista resignado a un futuro de carencias, desorden y cierta injusticia distributiva. Pero aquí se brinda hoy, no ya un tilín como diría Silvio, sino muchos tilines más de amor, justicia y verdad a cualquier hijo de vecino, que en la mayor parte del planeta”.

Desde pequeño Daniel Chavarría quiso dedicarse a la narración oral
Desde pequeño Daniel Chavarría quiso dedicarse a la narración oral
2:00 pm.
- 21/04/2014 3 comentarios | |

COMENTARIOS DE LA NOTICIA

Libny
- 05/30/2017 - 16:36
1
Gracias por esa entrevista maravillosa a uno de mis escritores preferidos.
maria
- 06/02/2017 - 14:14
2
Ojalá y se concrete
maria
- 06/02/2017 - 14:16
3
Gracias a ti Libny. Ojalá y se concrete pronto la publicación de sus cuentos en la editorial Unicornio de la provincia. Quizá tengamos a Chavarría más cerca en la próxima feria.

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