Febrero 7, 2018 - 1:45pm
- 07/02/2018 0 comentarios | | |

La cultura se sienta en primera fila

ES POSIBLE HACER DE LA CULTURA UN ALIADO ESPECIAL EN EL EMPEÑO DE FORMAR OFICIALES MÁS COMPLETOS Y CON MAYOR SENSIBILIDAD»
Miguel Terry Valdespino nadiemebusca@yahoo.com

Nunca fue la cultura asunto de segunda fila en la Escuela Interarmas de las FAR “General Antonio Maceo”, Orden “Antonio Maceo”, en Ceiba del Agua, sino, parte de esa espada y escudo con que también (y tan bien) se defiende la soberanía del caimán antillano.
Y el hecho de que la cultura se desarrolle, mayormente, por estudiantes de esta institución docente de nivel superior de las FAR, no impide que se realice de manera rigurosa, como alimento fino para el alma y lo primero a salvar, según creía firmemente Fidel y creen de igual manera, músicos como Rubén Luis Núñez Massó, guitarrista y director de la agrupación Nuevo Impacto (N.I.), perteneciente a esta prestigiosa y galardonada escuela.
Precisamente, mientras Nuevo Impacto se tomaba un respiro en sus ensayos de la mañana, conversé con el primer teniente Juan Alberto Pérez Espinosa, oficial de Trabajo Cultural Recreativo, desde hace un año, en la Escuela Interarmas.
Pérez Espinosa habla con la energía propia de quien asume la cultura con toda la responsabilidad posible, como un apasionado dispuesto a llevar a sus compañeros de armas y de otros espacios el soplo de esperanza, plenitud y alegría que suele esparcir el arte cuando llega de manera natural y hermosa al corazón de los seres humanos.
Los muchachos de Nuevo Impacto son cadetes —cuenta, mientras señala a los 12 integrantes del grupo— y no actúan por obligación, sino por placer y deseo propios.

“Ellos, como los demás estudiantes de la Interarmas, tienen que levantarse temprano, estudiar duro, marchar, hacer ejercicios rigurosos… y, sin embargo, sacan fuerzas adicionales para hacer música y volver a las tareas diarias el próximo día, luego de haberse acostado tarde por estar metidos en los ensayos”.
Núñez Massó cuenta que temas de Polo Montañez, Leoni Torres, Alexander Abreu, del programa juvenil Mucho ruido, bachatas, sones, baladas… componen el repertorio de N.I., integrado por músicos provenientes de los Camilitos y de casi todas las provincias de Cuba, algunos con instrucción musical aprendida en escuelas de arte y otros con conocimientos adquiridos de manera autodidacta.
Su “cuartel general” lo tienen dentro de un histórico teatro, ya con 80 años de fervorosa vida; pero, aun capaz de acoger ensayos y actuaciones de Nuevo Impacto, y diversas galas, homenajes y conciertos. Tampoco N.I. se limita a este escenario; sino que, de manera común, anima parte de la recreación nocturna en áreas exteriores del teatro.
Pero no solo a las opciones del pentagrama se limita el movimiento artístico en la Antonio Maceo. En los Festivales de Aficionados de las FAR, tanto en los realizados en este centro como en otras sedes del país, la danza, el teatro, las artes plásticas, la declamación y la literatura han tenido su espacio de expresión.
Además, en los batallones se crean las condiciones para el desarrollo de actividades culturales, se presentan espectáculos en los encuentros con jubilados y en otros centros docentes como las escuelas de Camilitos, así como en el centro recreativo cultural “Verdesol”, en Pueblo Nuevo de Ceiba y en unidades militares donde les sea solicitado algún tipo de espectáculo cultural.
Nuestro teatro es como el corazón de la cultura en la Escuela, dice Pérez Espinosa; pero ahora van a entrar en reparación el escenario, los asientos, el aire acondicionado, el sistema de luces… Después de la reparación tendremos un teatro mucho más hermoso, asegura.
Para siempre, el capitán Rolando
Haber pasado mis años de Servicio Militar en esta unidad y seguir siendo asiduo visitante durante muchos años, me permite hablar sobre la probada calidad de varios de sus festivales de aficionados, galas, conciertos y espacios humorísticos… y también de quien fue alma del desarrollo y promoción de la cultura en la Escuela Interarmas: el capitán Rolando.

Tan sobresaliente fue el trabajo cultural realizado por el capitán Rolando González Miranda, que un día mereció sobre sus hombros los grados de mayor. Aunque no hubo forma de que le llamaran por ese nuevo grado militar.
Para todos seguía (y sigue) siendo el capitán Rolando, quizás porque, como aquel insuperable miembro de la guerrilla del Che en Bolivia (Eliseo Reyes, San Luis), puso todas sus energías y honestidad al servicio de una bella causa.
Rolando, quien recibiera la réplica del machete del generalísimo Máximo Gómez y quien en fecha cercana se encargó de organizar la gala por el aniversario 55 de la Interarmas, obtuvo contundentes resultados a la hora de promover el buen gusto artístico entre los miembros de la escuela y más allá de sus límites. En esa ocasión recibió, de manos del Director de la Interarmas, la réplica del machete del Titán de Bronce.
Este hombre siempre energizado, a riesgo de su propia salud, descolló en el montaje de monólogos y piezas humorísticas, formó actores de fibra, organizó sus famosas despedidas en el Ya Se Va y llevó a la escena de su querido teatro a figuras de la talla de Rosita Fornés, Omara Portuondo, Elena Burke y Buena Fe… y a vocalistas formados dentro de las FAR como Manolo Hernández Tejera y Narciso Suárez.
El hecho de que ahora, después de una década de jubilado de las FAR, haya sido llamado a filas para organizar la gala por el aniversario 55, dice mucho de la valía de este artista, organizador y ser humano, ahora convertido en actor, payaso y director artístico.
La Escuela Interarmas de las FAR General Antonio Maceo ha demostrado históricamente, y sin lugar a dudas, que es posible tener al quehacer cultural como un aliado especial, en el empeño de formar oficiales más completos y con mayor sensibilidad hacia esa cultura que nos da un sello único como nación y como patria independiente.

Febrero 7, 2018 - 1:45pm
- 21/04/2014 0 comentarios | |

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