Octubre 18, 2018 - 8:30am
- 18/10/2018 0 comentarios | | |

Cuando calla el cantor…

Martín Sánchez, el cantor y decimista caimitense, recientemente nos abandonó para irse a vivir “al barrio que hay detrás de las estrellas”
Miguel Terry Valdespino nadiemebusca@yahoo.com

Recuerdo que hace ya muchos años, en un programa televisivo, la trovadora Teresita Fernández contaba la manera en que debía ser su despedida una vez que cerrara los ojos para siempre: con mucha música, dulces, caramelos y niños jugando alegres a su alrededor.
Para quien fue la alegría hecha carne y la esperanza hecha corazón, la muerte no contaba con don suficiente para hacerla caer derrotada de tristeza. Seguramente pensaba la trovadora como el filósofo francés Jean-Paul Sartre: “hemos vivido. No hay nada que lamentar”.
Algo parecido pudiera contarse de Martín Sánchez, el cantor  y decimista caimitense que recientemente nos abandonara para irse a vivir “al barrio que hay detrás de las estrellas”, como dijo Joaquín Sabina de un joven poeta vasco que se privó de la vida.
Martín dejó decidido que en su entierro se cantarían y declamarían décimas con la misma alegría de aquellas tertulias donde siempre estuvo derrochando una energía inagotable, lo mismo desde la conducción de una peña o canturía que desde la improvisación y la controversia.
Por eso desde la Peña Guango Cardentey, conducida por su director, Elpidio Rosquete, llegó el homenaje del propio Elpidio, el guitarrista Alfonso Díaz y el nonagenario vocalista Juan Manuel Hernández, el llamado Padre de la Décima en Caimito, impulsados a cantar frente al cuerpo inerte del entrañable amigo fallecido.
Martín, hombre siempre energizado y elegante, eterno enamorado y seductor, sonriente y fraterno, disfrutó extraordinariamente la aventura de haber sido boxeador, y dejó para sus amigos décimas como esta:
San Antonio con Angelito/y Bauta con Montesinos/adornaban el camino/con Pedrito y Joseíto,/astros que hacia el infinito/llevaron su poesía,/que hoy allí en la tumba fría/ retumban sus ademanes/como si fueran volcanes/en erupción todavía.
Hace apenas unos días, después de cruzar el umbral de mi puerta, el poeta y narrador caimitense Evasio Pérez, conocedor ya de la triste noticia, tomó papel y lápiz y quiso dejar para su viejo amigo Martín Sánchez estas décimas que ahora comparto con los lectores, prueba de que este octogenario seguirá viviendo en el sitio más hermoso de todos: la poesía.
Antes de improvisador/conocí bien a Martín/como un artista del ring/porque fue buen boxeador./Con los guantes del valor/subió de categoría,/hasta que la poesía/le dijo: “soy tu contrario”/y lo subió al escenario/mental de la canturía.
Con los golpes de la idea/ peleó de forma atrevida,/hasta que perdió la vida/en la última pelea./Hoy al pueblo lo golpea/la tragedia de su adiós/y una lágrima veloz/hasta la palma derrama./Vuelve Martín al programa/donde retumbó su voz.
 

Martín dejó decidido que en su entierro se cantarían y declamarían décimas/ Foto: Juan de Dios Mariño
Martín dejó decidido que en su entierro se cantarían y declamarían décimas/ Foto: Juan de Dios Mariño
Octubre 18, 2018 - 8:30am
- 21/04/2014 0 comentarios | |

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